La Diosa Guerrera

Filed under: -Creación de personajes — turisasgodess at 5:31 pm on Jueves, septiembre 19, 2013

Ella mira el horizonte con sus perfectos ojos azules que destacan sobre su piel trigueña. La línea de su mandíbula la hace ver como una mujer fuerte y determinada, y no es una descripción equivocada. Sirah es la encarnación de la diosa guerrera, y lidera su clan desde hace décadas. Mientras el viento revuelve sus rizos oscuros como el ébano, ella contempla al sol poniente preguntándose hasta cuándo habrá de soportar su agonía.  Nadie sospecha que detrás de su carácter de hierro, hay una historia escrita en sangre, lágrimas y dolor. El precio que pagó por ocupar su lugar en la tribu la despojó de toda emoción, de toda vulnerabilidad. Los otros la ven como un estandarte, como una diosa, toda ella fortalezas, y sin embargo ella sabe la verdad. Que la que contempla hoy el horizonte es la cáscara de la madre que no pudo ser, la sombra del amor que no la protegió, la muerte de una vida llena de promesas rotas…

Guerrera

Filed under: -Creación de personajes — turisasgodess at 2:58 pm on Jueves, septiembre 19, 2013

Ella mira el horizonte con sus perfectos ojos azules que destacan sobre su piel trigueña. La línea de su mandíbula la hace ver como una mujer fuerte y determinada, y no es una descripción equivocada. Sirah es la encarnación de la diosa guerrera, y lidera su clan desde hace décadas. Mientras el viento revuelve sus rizos oscuros como el ébano, ella contempla al sol poniente preguntándose hasta cuándo habrá de soportar su agonía.  Nadie sospecha que detrás de su carácter de hierro, hay una historia escrita en sangre, lágrimas y dolor. El precio que pagó por ocupar su lugar en la tribu la despojó de toda emoción, de toda vulnerabilidad. Los otros la ven como un estandarte, como una diosa, toda ella fortalezas, y sin embargo ella sabe la verdad. Que la que contempla hoy el horizonte es la cáscara de la madre que no pudo ser, la sombra del amor que no la protegió, la muerte de una vida llena de promesas rotas…

Emplumada

Filed under: -Creación de personajes,Redaccion — gantz at 3:53 am on Sábado, agosto 6, 2011

Ella miraba el infinito (al menos así me parecía) de pie frente a la lluvia, taciturna. Me detuve bajo mi paraguas a mirarla, encendí un cigarrillo, para ver de que iba.

Estaba quieta mirando la lluvia, un trueno suena a lo lejos y su sonido hace que se me recoja el escroto. No me gusta la lluvia, a ella parece encantarle, creo que divaga, quizás sea autista, quizás…

Quizás sea como yo, quizás esta embargada en sentimientos de inutilidad, tratando de ver la salida de un pozo ciego. No parece importarle que la lluvia la empape, imagino la lluvia correr por todo su cuerpo,? desplazándose? por su curvas y ella indiferente.

Cargo el peso en un pie, luego en el otro, ella aún está? inmóvil. enciendo otro cigarrillo para darme ánimos y camino hacia ella.

Voy a tocar su hombro cuando una pluma flota hacia ella, se detiene la pluma un momento en el aire y se posa sobre su nariz.

Personaje: Daniel

Filed under: -Creación de personajes — LauraRR at 11:58 pm on Miércoles, julio 6, 2011

Daniel era un altivo e ilustre noble.? Pertenecía a la familia Rubio, de origen sefardí. El rostro cuadrangular, con marcada mandíbula, acentuada su fuerte carácter. Mantenía cortos los oscuros cabellos crespos por que no se le arremolinasen.? Sobre la piel clara y serena destacaban los ojos ámbar con esbozos cobrizos.

En cierto modo, su exacerbado orgullo estaba justificado. A base de fuerza de voluntad siempre lograba lo que se proponía y detestaba la facilidad con que las demás personas abandonaban sus propósitos. Con tan solo veintiún años contaba con el respeto y las reverencias del pueblo, cosa que solo habrían conseguido sus antecesores al doblarle la edad.

Sin embargo, en el fondo de la mirada imponente se podía ver su naturaleza bienhechora y leal.

Exiliados

Filed under: -Creación de personajes — Hugo San Pedro at 7:54 pm on Viernes, junio 17, 2011

-Entonces, me decía que llegó a París en el año ´77…

-Sí, las cosas se habían puesto muy difíciles en…

(…sí, ya lo escuché, me vengo escuchando desde hace años…)

-Y cuando llegó aquí…

-Y, al principio costó, pero ya sabe cómo somos los que venimos de…

(…claro, únicos por nuestra capacidad de adaptarnos -¿o de desarraigo?- por eso nos valoran en todos lados, y etc., etc.…)

– Bueno, pero cuénteme algo de usted, de sus años en…

-Claro, crecí en un mundo que ya no existe, de escuelas públicas y salud para todos, en una familia…

(…de clase media, que tampoco existe, pero, ¿quién eres realmente, qué sientes, cómo llegaste a esto, dónde estás parado…?)

– Entonces, con la ebullición social que se vivía, comencé mi militancia en…

(…en la nostalgia, en ese “habitar en la onda” de Rilke, y no tener patria en el tiempo. Ni en el espacio. Ni en la realidad, imposible de ser aceptada desde ese entonces…)

-¿Y piensa en volver?

– Bueno, la situación allá…

(…no pregunté por la situación ni por el allá, sino por un pensamiento, por algo que salga de adentro, por una convicción, aunque fuera quimera…).

– Bien, gracias por su tiempo y por la nota (-¿Y cuándo cree que la publicarán…?)

(…al menos verse citado, publicado, un modo de recuperar la existencia o de convencerse de que se es real…)

El metro no va tan lleno esta noche. Y yo acuñando uno más. Otro reportaje a mi espejo…

Creación de un personaje a partir de un autorretrato

Filed under: -Creación de personajes — sindescanso at 3:03 pm on Martes, diciembre 21, 2010

Ella tenía dos personalidades, decía, pero a mí me parecía que tenía unas doscientas. La había visto bailando medio desnuda, dando una presentación de negocio a unos banqueros adustos y aburridos y tirándose en paracaídas. Era? insoportable: tan inteligente, tan segura de sí misma, tan que lo podía todo. Y además, hermosa. El contraste conmigo era brutal y ella lo sabía.

Por eso siempre pensé que en el trasfondo de esa supermujer existía un sadismo puro y espeluznante. Su interés por mí, sus constantes llamadas e invitaciones a compartir su vida extraordinaria no eran porque, como ella le decía a mi madre, nos conocíamos desde el jardín de infancia. Ella me buscaba para compararse, para decirse a sí misma lo superior que ella era.

Eso de las dos personalidades vino a colación un día mientras me explicaba que dos hombres en la oficina estaban perdidos de amor por ella. Uno satisfacía su personalidad aventurera: era deportista, escalaba los picos más altos y demostraba una gran habilidad en otras posiciones. El otro era un ejecutivo exitosísimo, futuro presidente de la empresa que ganaba una fortuna en los bonos del mercado. Con afectada tristeza me decía que no sabía por quién decidirse porque eso de la doble personalidad la tenía tan confundida…… Me paré de la mesa, tiré la servilleta en la mesa, le dí los buenos días y me fui. Cuando me preguntó adónde me iba le contesté: “A la Patagonia, no me llames más”.

Hoy tomo café con mi amiga periodista quien, al igual que yo, ha tenido novios que han sido unos perros con ella, le sobran unos? quilitos y tiene que estirar la quincena para pagar las cuotas de su carro. Ella me hace feliz.

Sindulfo

Filed under: -Creación de personajes — Val at 4:50 am on Sábado, noviembre 13, 2010

Es un hombre apuesto, trigueño pero él no se siente así, no se siente como alguien favorecido y más bien se ve como en desventaja. Tiene la aventura en el alma, pero rara vez sale de ahí, siempre tímido, temeroso. Imagina miles de aventuras que no se atreve a alcanzar, así que prefiere vivirlas a través de un buen libro, cuando tiene tiempo sueña. Su vida transcurre entre el trabajo y su casa, tiene una mujer hermosa que siempre se pregunta por qué siente que le hace falta algo a su marido; podría ser? que sus padres no esperaban mucho de él, que no podían ver sus virtudes porque Sindulfo es un artista, pero su familia quería un médico. Él trató de ser todo lo que se esperaba de él, pero descubrió que era imposible llenar un saco que no le pertenecía. Ahora Sindulfo empieza a descubrirse y se atreve a hacer algunas cosas que creía no poder y en este atreverse encuentra emoción; tal vez para el resto de la gente sean cosas pequeñas, pero para Sindulfo cada paso es una conquista de lo que empieza a ser un alma atrevida y libre.

Próxima parada: Mi adolescencia.

Filed under: -Creación de personajes — Mariano Campo at 2:34 am on Lunes, septiembre 27, 2010

Esta mañana me he levantado especialmente sensible. No es que tenga tendencia a la “lágrima fácil”, como se supone deben tener las chicas de mi edad, sino que mis sentimientos trascienden más allá de la razón y la lógica. Me veo imposible de clasificarlos y entenderlos.

Según mi madre, a mis catorce años me encuentro en la “edad del pavo” y eso es normal.

-Yaiza, eres inteligente y culta. Debes saber a estas alturas, que “tan solo es cuestión de hormonas”-.

-¿Cuestión de hormonas? ¿No crees que es una explicación muy simple?-.

-La adolescencia es “una enfermedad” por la que todos pasamos. Por eso eres idealista sin término medio: o amas u odias. Soñadora sin límite. Rebelde, con una pizca de radicalismo. De ahí nace también tu interés por la música. Una fe en el amor a prueba de bombas. Pero todo ello pasa con la edad y la experiencia-, concluye mi madre sonriéndome mientras termina su café.

Comprendo que la genética tiene mucho que ver con mi aspecto físico. Soy alta y delgada. Cabellos rubios y ondulados. Ojos azules que, dependiendo de cómo incida en ellos la luz, adquieren una tonalidad verde. Piel blanca, lo que me obliga a embadurnarme de protector solar cada vez que voy a la playa. Dedos largos y manos finas. Un cuerpo casi de mujer, que obliga a los chicos del instituto a efectuar giros de cabeza casi imposibles.

En definitiva, un regalo genético gentileza de mis padres.

Sin embargo, la solidaridad para con el prójimo; el amor que nos hace ver la vida desde otra perspectiva; la rebeldía contra aquello que consideramos injusto; la capacidad de soñar y apasionarnos; la ética; la sensibilidad, ¿cómo puede considerarla mi madre “una enfermedad que se pasa con los años”? ¿Cómo inciden las hormonas en ello?

Tal vez, cuando mi madre habla de la edad y la experiencia, se refiera a que, con el transcurso de los años, vamos arrojando a la cuneta la mayor parte de nuestros sueños e ilusiones. La sociedad ejerce presión para que “sientes la cabeza” y pierdas tu individualidad.

Al final, tan solo te dejas llevar por la corriente, convirtiéndote en una especie de zombie “políticamente correcto”, que simplemente pasa por la vida.

Lo siento, pero aunque transcurran mil años, me negaré a obviar lo que realmente nos hace humanos…

Mariano Campo.

Creación de personajes. «El». Kattia M.

Filed under: -Creación de personajes — Kattia M. at 3:29 pm on Lunes, agosto 23, 2010

Clarisa

Te marchaste, pero de mi no te has ido.

La vida me da a elegir cada segundo en la vida, y cada segundo dejo de elegir otros caminos porque el tuyo aún lo estoy recorriendo con la sombra de tu silueta.

-? ? ? ? ? ? ? ¿Por qué no me diste todo lo que en tu interior guardabas solo para ti? Me preguntarías…

Es una pregunta que podría tener muchas respuestas, pero realmente no existe ninguna, ya que todas están cobijadas por un manto de humo tan pesado llamado “incomprensión sobre mí mismo”.

Lamento no haberme abierto en dos y poder dejar entrar en mi a raudales todo lo que tú eras, solo tuviste la opción de entrar en mi por las rendijas de mis descuidos, colándote sin que yo me diera cuenta, con la sutileza misma de tu ser, esa sutileza que contrasta con la bofetada de tu adiós.

Un adiós que me parte en dos, recién ahora, ¡ja!, ahora que ya te ibas, ahora que ya no quieres estar, ahora que no es un ahora para mí, sino un ayer.

Un ayer por el que me deslizabas en tu mundo, por el que yo fluía y me convertía un poco en ti, olvidándome de mí, no recordándome que tenía cosas, más puras, más sencillas, más elementales, tenía todo eso tan sumergido…

Empiezo a construir un barco muy grande, para chocar contra mi propio iceberg,y me voy en su búsqueda, para sentirme en la inmensidad de los mares, para hacerme infinito en el espacio del cielo, para hundirme poco a poco y descifrar mi subconsciente dormido, para convertirme en un pecio dormido en las profundidades, esperar a descubrirme despertando de un sueño que me tenía preso en las palabras que no te dije.

En las palabras que me curan y dejan que sea yo, para mí, para ti, para quien quiera descubrir un nuevo ser que no quiere volver a estar preso en el nudo de su lengua, en el calor de su garganta, en la espesura de su mente.

DOS VIDAS EN UNA

Filed under: -Creación de personajes — cc at 12:11 pm on Lunes, agosto 23, 2010
Tenía la piel como la canela, tostada y olorosa, sus labios gruesos y carnosos recordaban una fruta jugosa y madura.
Desbordaba alegría como la campana que tañe a la vida.

De su mente como una máquina perfectamente ajustada escapaba una imaginación viva y prodigiosa.

En el corazón llevaba ese deseo de libar la enseñanza como la abeja liba las flores del camino.

Sus pupilas podían penetrar en la noche más oscura contemplando todo aquello que escapa al ojo humano.

Desde muy joven llevaba ajustadas las botas de batalla, esto la llevo a cambiar el aire cálido de su tierra por el de hielo de un nuevo mundo mientras su ágil pluma plasmaba líneas sobre el papel haciendo brotar sobre su frente una estrella mágica y generosa.

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Filed under: -Creación de personajes — barbara at 4:26 pm on Sábado, abril 17, 2010

Supe, más bien supuse, que el señor de enfrente estaría levantado, ya que no es algo muy usual encontrarlo a las ocho de la mañana todavía en la cama. Es costumbre verlo a la mañana, cuando salgo con el coche a trabajar. Siempre lo veo de pie, meditando… y nunca puedo evitar preguntarme en que cuernos esta pensando.

Nuestra relación no es más que un ligero movimiento de mano en señar de saludo a la distancia. No recuerdo ni el nombre de él ni el de su esposa, pero aun así creo no equivocarme cuando dijo que son buena gente.

En cambio, ahí pasa el tipo de la esquina, zigzagueando por la calle arriba de su bicicleta. Ese es un nabo, y cornudo además, el pobre no ve las cosas ni aunque estén al frente de sus ojos. Aun así, cuando pasa cerca de mí, levanto la vista, sonrío amistosa mente, y lo saludo con un simple “¿Qué haces, pibe?, ¿todo bien?”. “Todo bien, ¿y vos?” contesta, “bien, bien” dijo yo mientras saca las llaves del auto.

Todas las mañanas son muy repetitivas, veo al del frente, al de la esquina, y pronto, dentro de algunos minutos, de seguro que pasa el churrero.

Ahí viene otra vez mi mujer, corriendo en camisón como si estuviéramos en verano. Bajo la ventanilla y me pasa una carpeta que ya me estaba olvidando.

-Siempre lo mismo-me dice-, con la cabeza en tus cuentos te olvidas hasta de saludarme.

-¡Bueno, che, que no puedo con todo!

Arranco el auto en un segundo, me despido de mi mujer, y una vez más voy camino al trabajo de siempre, cruzándome a las tres cuadras con el churrero que iba para casa.

Furioso

Filed under: -Creación de personajes,Redaccion — Juan Carlos at 12:34 am on Sábado, febrero 27, 2010

Ya era bien entrada la noche, cuando las estrellas y una pálida luna de plata apenas si podían mantenerlo en vigilia. Trémulo y azorado ante la llegada de lo inevitable, simplemente se dejó llevar por las verdes aguas torrentosas y oscuras de su inexorable destino. Entonces todo aquello que tenía por cierto y verdadero no fue más que un sueño, y su verdadera naturaleza se reveló ante el mundo en todo su esplendor. Radiante, luminoso, eléctrico, tórrido y terrible, como una fuerza de la Naturaleza anterior a la vivo y a lo inerte, estaba en todas partes y en ninguna a la vez, y a través de lo pasado y lo futuro sentía que todo lo sabía, aunque no tuviera palabras para describir aquella sabiduría inefable y completa.

Aquel hombrecillo macilento y patizambo, viejo y feo, víctima de una pobreza proverbial, despreciado y despreciable, abandonado por sus padres y abofeteado por los niños, aborrecido por los hombres y humillado por las mujeres, olvidado por la fortuna y sin nada que le atase a este mundo de miserias, ahora era libre, indómito y poderoso, capaz de todo e incapaz de nada, amo de sí mismo y de todo lo que le rodeaba. ¡Ay de aquellos que de él se burlaron! ¡Ay de aquellas que de él se aprovecharon! La misericordia no existía en su flagelado corazón, y como un volcán que estalla por la incontenible presión de la roca fundida que mana furiosa de las entrañas de la tierra, su fuerza arrasaría con todos quienes le ofendieron, porque él fue la prueba que ellos no pudieron superar y que ahora sería pagada con sus vidas.

¡Mata, hiere, siega, corta! Nadie pudo resistirse a su venganza, porque ante sus nuevos ojos, hechos de fuego y de mirada penetrante como la afilada espada incandescente que empuñaba su ardiente mano, las almas de los hombres se le mostraban tal cual eran, perfectamente visibles tras el disfraz provisto por cuerpos jóvenes y hermosos o cubiertos de ropas bellas y lujosas. El poder, la riqueza, la vanidad y el egoísmo no pudieron impedir que la carne de sus enemigos fuese mutilada sin piedad y calcinada hasta los huesos por el calor de una mirada feroz e inclemente.

Pero cuando finalmente se enfrentó a aquella que lo engendró y que lo abandonó en un basurero en una fría noche invernal, envuelto apenas por unos trapos y algunos trozos de papel, sintió que su corazón se derretía como la manteca ante la bondad y la dulzura que en el fondo de su alma siempre habían existido y que jamás pudieron apagarse pese a tantos años de maltrato, de injusticias y de sufrimiento. La cruel anciana no imaginaba que aquel ser fantástico y terrible era el espíritu errabundo y atormentado de su hijo, e incapaz de sosegarse calló fulminada al suelo.

– ¡Descansa en paz, madre! – dijo nuestro héroe-. Ten en la muerte la paz que yo nunca tuve en vida.

Y dicho esto, retornó al cuchitril que le servía de guarida. Se vio a sí mismo, o a la envejecida y enfermiza masa de cuero, hueso y vísceras que le tocó como cuerpo a lo largo de su triste existencia. Parecía dormido, y sorprendido se dio cuenta de que una tenue sonrisa se dibujaba en su rostro. Una de sus manos, tendida sobre el suelo, sostenía apenas una botella vacía de licor de ajenjo.

– Ya es hora – dijo al fin, y empleando aquella soberbia espada cortó el delicado e invisible vínculo que le ataba a aquel frágil cuerpo. La excitación de la muerte incendió aquella choza miserable, y libre al fin partió hacia donde no existe el sufrimiento y la felicidad plena colma de dicha los corazones por toda la eternidad.

Beatle sin melena

Filed under: -Creación de personajes — Melquiades at 12:24 am on Domingo, diciembre 13, 2009

No faltó quien tratara de convencerlo de utilizar el dinero de modo que le fuera más útil, pero todo aquél que le conociera sabía que aquello estaba decidido y sus ahorros tenían los días contados. Una noche de enero, sentado en su cama, Don Francisco posó sobre sus rodillas el nuevo ordenador portátil, que lentamente dio sus primeras señales de vida ante los incansables, pero no siempre certeros, índices del principiante. Hacía tiempo que la partida de Doña Paula, su esposa durante mas de cuarenta años, lo había obligado a enfrentar por su cuenta el futuro, pero a pesar de ello y de su –cada vez mas marcada- miopía, veía con claridad el camino que pretendía recorrer.

En su viaje hacia los confines más insólitos de la red, comenzó por realizar una descripción de sí mismo, puesto que ello parecía fundamental en aquél nuevo mundo. Luego de escribir unas pocas palabras se incorporó, se acercó al viejo baúl y desempolvó el más significativo de los objetos de su juventud. <El álbum blanco>, murmuró con una sonrisa entre nostálgica y emocionada por el reencuentro. Don Francisco continuó con la descripción trunca, a pesar de no comprender muy bien cual era el objeto de esa tarea, que tanto esfuerzo le demandaba. Sin embargo, al escuchar los primeros acordes de “Sexy Sadie”, le vino a la memoria aquél autorretrato que dibujó en lápiz cuando apenas vivía su vigésima primavera. Por cierto que ya no tenía aquella melena, ahora corta y conquistada por las canas, sin embargo, a pesar de sus cejas algo crecidas y la mueca de preocupación de su boca, indudablemente seguía siendo el mismo. Con ese recuerdo en la memoria le fue fácil finalizar con la reseña de su persona. A pesar de no haber dicho mucho, con sencillez y sin rodeos dejó claro que lo importante no es en que lugar de la carretera te encuentres, sino que siempre continúes tu paso, sin prisas pero sin pausas. Don Francisco ya no escuchaba con habitualidad al cuarteto de Liverpool y sus dibujos eran cada vez menos frecuentes, pero su espíritu no era doblegable y no demoró en dirigir hacia la literatura digital sus esfuerzos. Parece que fue a tiempo.

Mirada Serena

Filed under: -Creación de personajes — Jesus Ernesto Nunes Añez at 7:50 pm on Martes, noviembre 10, 2009

Se llama «El que mira», jeje Que nombre…alto,1,80,delgado,este es mi personaje y vayapersonage vaga por la tierra en busca de una amistad sincera.

Se le llama «El que mira»,talvez por lo mismo ya que solo mira.En fin es un buen tipoa proposito ustedes creen en los milagragros.

Creacion de personaje. Fontaine

Filed under: -Creación de personajes — Cvalenciaq at 6:28 pm on Martes, noviembre 10, 2009

Ella estaba sentada en su cuarto, las cortinas de color blanco flameaban por el viento y miraba en su recopilacion de cuadros y fotografías una que reflejaba una serie de hojas al caer. En eso miraba un tablero de ajedrez que tenia cerca, y recordaba aquellas palabras de su contendor que conocio en una plaza en la estacion de otoño. «No tan solo podría entender la verdad acerca de tus sentimientos, sino que resolverte y vencerte ocupando la logica aplastante, pero no se trata de eso, se trata de que reconozcas un sentimiento el mismo que yo tengo y quedemos empatados» Ella pensaba mientras era absorbida por esas enigmaticas palabras, y para liberar su mente, tomo sus audifonos y comenzo a escuchar música. Pensaba «Puedo entender pero no sentir, Construir pero no apreciar, la respuesta esta en la desolacion…el sentimiento de perdida, redimir un sentimiento y valorarlo, Pero yo no quiero empatar, quiero vencerlo y aplastarlo. Creo que es la única forma de haya un equilibrio, por eso le hare creer que tiene el control y luego sere yo quien gane esta partida. Mientras no veas las hojas caer todo marchara a mi favor…..»

Fantasma de Amapola.

Filed under: -Creación de personajes — thelastbrokenheart at 11:40 pm on Domingo, noviembre 8, 2009

Tenía apenas? 10 años cuando dejó de existir. Zumbando por los campos de amapolas en las noches, y no dejando dormir. Una muñeca de papel sostenía en su mano, y en la otra, sueños que no fueron alcanzados.

Muchos en el lugar dicen que su historia es una leyenda, otros, un mito. La han visto los guardabosques, su pequeño hermano y también algunas liebres, y todos han contado que sigue viva y espera la venganza. Es que aquel día ella era la más feliz de las niñas, y en tan sólo un segundo, esa felicidad que parecía eterna, se esfumó.

Es por eso, que anda buscando a esa tal Patricia, que le quitó su más preciado tesoro.

Es que de chiquita estuvo enamorada, del mismo muchacho campestre.

Aquel 13 de abril, todas las familias del barrio se unieron en torno a una rica barbacoa, los niños con los niños, los jóvenes con los jóvenes y los adultos con los adultos.

Por el mismo camposanto en que ella anda ahora en las noches, su príncipe la había “traicionado”.

Bajo la luna llena, y en medio de las amapolas, Patricia y Tomás se besaron, mientras que la niña dejaba su llanto en las ramas del árbol.

Sabía que no iba a ser suyo por siempre, sabía que su campesino prefería a las doncellas de oro, y no de bronce.

Sabía que así no podía seguir…

Entonces, otro día, como al mes…

En una tarde seca y calurosa, las familias se reunieron de nuevo, al mediodía, en el hogar de Patricia…

Sin nadie que la viera, y sin que nadie notara su no presencia, decidió meterse en lo hondo de la piscina, dejando así, solo un cuerpo flotando. No sabía nadar.

Nadie se preguntó ese día, donde ella se había metido, ni siquiera su propia familia… pero la encontraron así, muerta de tal forma, el otro día, el alguacil.

Ahora es así, amigos, que anda rumbeando por el lugar, ofrecida al viento y al recuerdo, como un tesoro en su propia busca.

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?

Espero que les haya gustado, uy… me costó bastante realizar este trabajo.

Disculpen la demora.

Millicent, 13.-

Un Gnomo diferente…

Filed under: -Creación de personajes — keymo at 6:30 am on Viernes, noviembre 6, 2009

Hola, soy un gnomo…pero no uno cualquiera…no no y no.
Les cuento, la mayoría de las veces no me encuentran, vieron con esto de la globalización, también nos llego a nosotros. Pasamos a vivir de día y de noche! Vaya cosas del destino. Pero yo no, siempre a contramano, desde muy chiquito no hacía lo que todos hacían, me escondía, y como ya se sabe..hacemos cosas , cosas…de gnomos. En una mañana desapacible, para los humanos, obvio, me robe una notebook, y por supuesto la escondí. Por que no coinciden los mundos de los humanos y el nuestro, pero a mi no me importó. Cuando de noche me buscaba mi familia, estaba debajo de algún hongo graande, muy cerca de algún camping, por que como es obvio, necesitaba energía eléctrica, (que les podía explicar a mi familia, jamás lo entenderían), y allí encontré mi verdadero mundo, donde podía diluirme dentro de esa pantalla, mirando películas, no no crean que vea las zafas de lo que quieren hacer conocer de nosotros (son muy malas), miraba documentales, solo pretendía estar solo. Y bueno así casi casi lo conseguía. Una vez casi me descubren, pero mi curiosidad era más fuerte, mi forma de volar más allá, de aprender, de saber… bueno así es que no dormía, y casi casi lo logre mantener en secreto hasta hoy, y vaya que me ha costado, por que soy un gnomo muy despistado, y tengo que hacer un enorme esfuerzo por esconder la notebook, lograr estar despierto y vivir una vida «normal» de gnomo, a y me olvidaba también si me queda un ratito rescato, jaja, de alguna manera algún libro cualquiera, para seguir investigando. No se por que, pero me siento un gnomo diferente.

Su sonoro esqueleto

Filed under: -Creación de personajes — miguelpoi at 6:29 am on Viernes, noviembre 6, 2009

Quinientos años contados desde el fatídico (y no sé hasta qué punto accidental) día en que su mortecino cuerpo fuera lanzado hacia aquel horripilante foso, ni siquiera los restos del matarife iban a dar a ese lugar, depósito de sombras infernales, su voz que retumbaba como un eco entre los ancestrales arboles me llevó a su lecho y me contó su historia, fue la primera vez que mantuve conversaciones con un esqueleto, por telequinesis. El destino, o la mala suerte, había querido que su ruidoso cuerpo vague por las tierras de sus antepasados proclamando buenas nuevas, que buenas nunca fueron y talvez nunca lo serán, y nuevas tampoco, porque desde que el hombre ya no es mono se vienen cantando los mismos cuentos a desdicha de unos y otros, pero sobretodo de unos, como este esqueleto. Quinientos años escuchando el murmullo de las carnes habitar el mundo, mientras él acomodandose en su reducido espacio, produciendo igual o más ruido que los de arriba, sin que nadie lo notase, por considerarlo muerto, o inexistente que es peor. Al borde del foso hallé una gran cruz de madera, supuse que era la señal de que allí se encontraban los restos de alguien, mas nadie nunca llegaba a ese lugar, talvez fui yo el primero y el unico en asomarme y escuchar aquel esqueleto con la lanza que le partía las costillas.

Mar Adentro

Filed under: -Creación de personajes — edurodriguez at 5:17 am on Jueves, noviembre 5, 2009

Siempre fui un poco temeroso para hacer las cosas. Cuando era niño me las arreglaba para que otro fuera el primero, no yo, cosa que no todo el tiempo lograba porque nunca fui muy alto, y como las maestras tenían la manía de hacer filas de menor a mayor, no había más remedio que enfrentarme a lo desconocido.

En la adolescencia parecía que tenía mi vida bajo control, aunque seguramente mis mayores no hacían más que ver cómo no daba pie con bola, como quien cree estar maduro para muchas cosas y, al final, apenas si habías acertado en tus intentos de vivir como un adulto.

Entrar en la universidad fue todo un desafío. Estudia esto –decía papá-, ¡no! estudia aquello –decía mamá-, tienes que hacer lo que te va a realizar personalmente –decían mis amigos-, tienes que elegir algo que asegure tu futuro –decía mi tío, que hacía las veces de padre-. Yo tenía una lucha interior (aún hoy veo que la tengo) y no sabía qué carrera elegir. Me decidí por lo que dejaría tranquilo a mis padres, aunque no siempre yo lo estuve.

Tengo que decir que hasta hoy no he sido capaz de dedicarme todo entero a escribir. Aunque parece que la cosa no va a ser fácil, siento que todo es coser y cantar. Al mismo tiempo tengo la sensación de que he perdido algo de tiempo, que tendría que haber comenzado mucho antes, pero no voy a gastar mis energías en lamentaciones, las voy a emplear en desgastar mi pluma.

Anusha

Filed under: -Creación de personajes — Ursus at 6:58 am on Miércoles, noviembre 4, 2009

He soñado con tu pelo, que era eterno como las montañas

y tus ojos de un verde entre los verdes.

Sé quién eres,

Imagino la blancura de tus manos y su? textura como de un pan blanco…

Mira, mira ahora que te he visto así , bien de cerquita con cada línea bien dibujadita de tu cara… yo me he puesto tan colorada de reconocerte entre el vaivén de la gente.

Ese pelo chocolate casi si lo he saboreado las noches en que mi estómago más que por hambre te ha extrañado por saborearte a ti, a tí y a esos ojos que siempre me han colmado.

Cada parte de ti, cada detalle de tus gestos yacen conmigo aquí, ahora convertidos en recuerdos.

Repaso una y otra vez esta historia en mi cabeza.

Sólo salí esta mañana con la intención de no borrar esta sonrisa y tú, tú sólo la has agrandado. Porqué no regresas a mí? Quién más que yo que te conozco todos esos colores de todos tus días?

Tu mudez siempre me ha hablado sin haberle yo preguntado.

Tus ojos me han hecho creer que era a mí a quien siempre has mirado.

Tu boca ha sabido besarme desde el primer momento que me ha tocado… yo sólo te he reconocido, sólo te he acompañado.

Sabes que como noble te he visto, lo he dicho, y como tal , tú lo has sido, lo eras.

Puedo ver que no has dormido, tu? reloj aún está de noche; te cuento que el mío anda girando por estos días, pero igual no te lo puedo decir, estás distante en cuerpo y alma de mí. Queriendo meterte en el mundo sin acordarte de mí.

Sé como tengas que ser, sé que estás en pleno giro con las alas aún no del todo abiertas pero bien dispuestas a volar. Respira bonito y blanco y dame esa paz en tu andar , la que solías caminar, la que solías regalar… la que me solía enamorar.

Marta y L.Frank Baum

Filed under: -Creación de personajes — Nora Noemí Zeliz Pirillo at 9:11 pm on Martes, noviembre 3, 2009

Gesticula apasionada y muestra mucho de su indignación, al punto que su hermana menor, la interroga, intentando tranquilizarla, alcanzándole una taza de café, le dice
_Escupe, escupe_
Salió de la nada y no fue valiente de identificarse, bajo su nik se siente poderoso y burlesco.
Morirá de éxito como un ex presidente de España, el pobre infeliz cree que lo envidian.

¿Perdón Marta dónde dijiste que escribe?

Bueno querida, todo depende de qué llames escribir _ Cierto hermanita jejeje…te quedaste mosca?_

Decepcionada más que nada, por todo, por lo insolente, porque se aprendió un discursito, posiblemente plagiado….pero Hanna,…sobre todo porque los organizadores no hicieron nada.

¿Nadie lo denunció?….

Pues no Hanna, no sé no entré más al taller desde entonces.

¿Es tan importante lo que diga un gusano maloliente? Después de todo engorda los números y su misión será dar muchos comentarios a sus amiguetes,

_Marta no seas tan dura contigo y hazme un favor, escribe el maldito relato y preséntalo._

No tendría sentido, está amañado todo, no es posible que nadie reparase en ese individuo.
Además es tan enano,…digamos tan poquito que recurre a un personaje de L.Frank Baum….jajajjaaj, detrás de ese parapeto se siente más importante (Marta engrosó su voz con pose de afectación)

Ohohoh, ¿envidia cochina? __Me insultas jajaja _ Bueno depende pero me gustaría que siga “La senda del perdedor”

¿Marta ese tipo se las da de intelectual?

Sip, algo por el estilo, pero dime que lenguaje usas y te diré quien eres.

Bueno…lo entrego, pero sé que ni menciones.

Creación de personaje

Filed under: -Creación de personajes — sblach at 1:45 am on Martes, noviembre 3, 2009

Un tictac, tictac mezclado con silencio,? una tos compulsiva seguida de una silla arrastrada, el crujir de la madera bajo los pies en los pasillos, y otra vez un momento de silencio con un leve tictac, cuantas cosas se pueden encontrar en estos silencios que nunca están vacíos sino llenos de matices. No necesitaba levantar la vista del libro para saber lo que pasaba en la biblioteca, su oído se había acostumbrado a los contados sonidos que se podían producir en ella y solo levantaba la mirada con aquellos nuevos o extraños, que solía solucionar con un Shsss!!! Silencio. Sí, a Olivia le gustaba su trabajo, hacía dos años ya que había llegado a la ciudad y por fin había conseguido un trabajo decente, apenas llevaba seis meses en la biblioteca pública pero se sentía como si hubiera trabajado allí toda su vida, al fin y al cabo los libros habían sido su aliado y salvador en momentos difíciles, en los que los devoraba para evadirse ante la dificultad. Olivia adoraba el silencio, aunque fuera un silencio lleno de matices, pasear por los interminables pasillos repletos de estanterías a rebosar de literatura, se había hecho una lista interminable de libros que quería leer aunque creía que ni viviendo 1.000 años podría terminarla, pero lo intentaba cada día. Debido a su trabajo se pasaba la mayor parte del día sin mediar palabra en silencio con sus pensamientos, que no eran pocos. El resto del día mimaba con tanto cuidado cada palabra que decía que pocos eran los que conocían el tono de su voz.

un gusanillo en el estomago de Dario

Filed under: -Creación de personajes — Rosa Marina Campos at 11:36 pm on Lunes, noviembre 2, 2009

Sabia que le costaba? entender las cosas buenas,que tenia ,le gustaba escribir versos pero estaba convencido que nadie lo leeria.Dario era un muchacho que tenia un gusanillo en el estomago,porque sabia que el seria un escritor famoso era un tipo timido,de ojos grandes y labios gruesos? pero con una sensibilidad,para escribir los mejores versos,que jamas ningun otro poeta lo haria.

Pero ademas se sentia estupido y con una apatia que no podia creer que seria el? mejor poeta de los mejores y lindos versos y no podia saber hasta donde podia llegar su inteligencia y que tan lejos podia llegar aunque al leer un texto escrito por el;estaba convencido de los? los errores que el cometia al escribir ,errores de sintaxis,pero que poco a poco fue aprendiendo,que leyendo y escribiendo mucho? le resultaria mas facil, escribir narrativa y los versos que tan bien escribia.

Mi hermana Perla del Caribe

Filed under: -Creación de personajes — NoraNG at 8:52 pm on Lunes, noviembre 2, 2009

Soy una de esas Perlas del Caribe: misteriosa, ardiente, apasionada, aun corriendo el riesgo de ser extendida; pero a diferencia de mi hermana, mi mirada no es solar…

Canto, bailo… sueño sobre olas “ondulantes” de un Mar De Las Antillas, bajo un chispeante cielo negro, o sobre verdes algas y corales rojos…negros, o junto a los seres marinos salvajes, pero nunca sobre la tierra sagrada: tengo miedo al culto divino; odio venerar a esas Deidades, que saben hacer gala de lo cruel e inhumano cuando se les desobedece.

Somos mezcla perfecta de la unión del espacio celeste y Minerva, estirpe que por no tener edad no perece. Vanidad?, ? para nada, orgullo de ser yo.

Y cuando nos adentremos en el Tiempo del Sueño Eterno, sí te reconoceré, porque eres tú el oro mismo.

Persona, je!

Filed under: -Creación de personajes — atman at 8:17 pm on Lunes, noviembre 2, 2009

Juan Diadesi, flaco, largo, bello, había alcanzado los 30 años por el mero paso del tiempo.

De no haber sido por sus padres comerciantes de buena posición, que no escatimaban transferencias de fondos ni reproches, no habría podido sostenerse.

Pero como todo buen artista necesita de mecenas, se sirvió de los que tenía más a la mano, y que de paso eran los responsables de haberle dado la vida, con lo cual que se arremangaran y aguantaran.

Pero Juan no lo hacía de malintencionado, no él carecía de intenciones de cualquier tipo.

Tampoco era algo que hubiera desarrollado o perdido con el tiempo, no, era de nacimiento.

Tardó en llegar al parto de su nacimiento, no giró como lo hacen todos los bebes, o sea nació como dicen “de cara al pubis”, y lo único que hizo con ahínco fue llorar, llorar y llorar. Hasta los ocho años para sacarlo de la cama había que vestirlo dentro de ella. El estiraba un pie, el otro, los brazos, apenas levantaba la cabeza, y así.

La escuela fue un verdadero calvario, no había nada que le gustara hacer y no había forma de que hiciera algo.

Un halo que siempre logro que las mujeres se perdieran por él. Esa cosa de niño tímido, esa cualidad de saber siempre lo que necesitan escuchar y decirlo a media voz, fue el medio para lograr siempre sus objetivos.

Ya de adolescente un sillón comenzó a tomar su forma y aún no la perdió.

Que escribe… como los dioses,? que precide… como el mejor de los videntes, que anamora… como un buen Don Juan, que duerme…vaya que sí, aun con los ojos abiertos, que trabaja… ah eso! ha hecho tanto para no hacerlo…

Personaje

Filed under: -Creación de personajes — atman at 8:07 pm on Lunes, noviembre 2, 2009

Juan Diadesi, flaco, largo, bello, había alcanzado los 30 años por el mero paso del tiempo.
De no haber sido por sus padres comerciantes de buena posición, que no escatimaban transferencias de fondos ni reproches, no habría podido sostenerse.
Pero como todo buen artista necesita de mecenas, se sirvió de los que tenía más a la mano, y que de paso eran los responsables de haberle dado la vida, con lo cual que se arremangaran y aguantaran.
Pero Juan no lo hacía de malintencionado, no él carecía de intenciones de cualquier tipo.
Tampoco era algo que hubiera desarrollado o perdido con el tiempo, no, era de nacimiento.
Tardó en llegar al parto de su nacimiento, no giró como lo hacen todos los bebes, o sea nació como dicen “de cara al pubis”, y lo único que hizo con ahínco fue llorar, llorar y llorar. Hasta los ocho años para sacarlo de la cama había que vestirlo dentro de ella. El estiraba un pie, el otro, los brazos, apenas levantaba la cabeza, y así.
La escuela fue un verdadero calvario, no había nada que le gustara hacer y no había forma de que hiciera algo.
Un halo que siempre logro que las mujeres se perdieran por él. Esa cosa de niño tímido, esa cualidad de saber siempre lo que necesitan escuchar y decirlo a media voz, fue el medio para lograr siempre sus objetivos.
Ya de adolescente un sillón comenzó a tomar su forma y aún no la perdió.
Que escribe… como los dioses, que precide… como el mejor de los videntes, que anamora… como un buen Don Juan, que duerme…vaya que sí, aun con los ojos abiertos, que trabaja… ah eso! ha hecho tanto para no hacerlo…

Sólo palabras.

Filed under: -Creación de personajes — Yyrkoon at 2:07 pm on Lunes, noviembre 2, 2009

La primera vez que la vi no podía creerlo, hablaba de luz, de especulares reflejos, de volar, de eternidad. Habló, obviamente, del desafío que suponía su existencia para la razón y la cordura. Habló del silencio. Estaba seguro y como el tiempo demostraría, yo tenía razón. Sólo podía ser una cosa. Una vampiresa.

Su piel era firme, carente de arrugas y muy blanca, era como ver un folio moldeado con la más preciosa forma imaginable. Los intrincados bucles azabache de su cabello le daban un majestuoso contraste y resaltaban de forma misteriosa aquellos ojos de color indeterminado. No os equivoquéis, no es que aquellos ojos no tuviesen color, nada más lejos de la realidad, simplemente al mirarlos fijamente te transportaban a ignotos lugares de ensueño, a inexistentes mundos o a terribles infiernos, era por tanto imposible adivinar si eran de un color en concreto, de todos o de ninguno.

Me costó mucho entenderlo. Aquella primera vez que la conocí me daba por muerto. Había descubierto una criatura de los tiempos antiguos y ella de seguro no iba a permitir que me fuera tan felizmente. Error. Como sucede con las cosas queno son ni están, muchos rumores son poco acertados. Ella no comía sangre. Comía palabras.

Cada libro al que clavaba sus afilados colmillos quedaba blanco como su piel y no era otra cosa que la tinta lo que daba el color a su pelo, cuanto más hablaba más canas le salían, de ahí el porqué de su parquedad de palabras. Cada palabra que oía se guardaba en alguna parte de su perfecto cuerpo, preparada para ser consumida. Eso sí, siempre mantenía una reserva, en ella guardaba las palabras más bellas y nunca se alimentaba con ellas, residían allí esperando ser pronunciadas, y así, cada sutil frase que asomaba a sus labios era más poema que frase.

Esta era una raza que desde aquel día deseo que se extienda. ¡Muérdeme!

El lápiz de la verdad

Filed under: -Creación de personajes — fisicomic at 1:56 pm on Lunes, noviembre 2, 2009

Dibujar no lo era todo para él. No era ni mucho menos una evasión de la cruda realidad. No le permitía ni viajar muy lejos, ni mucho menos pues escudriñar los infinitos del universo. Simplemente le permitía representar lo irreal e imposible del ser humano. Efectivamente, ese chiquillo gordito y afanoso en sus quehaceres conseguía representar lo que ningún ser había sido capaz hasta entonces de realizar. Tampoco alardeaba de tal proeza. Lo consideraba ciertamente curioso, pero simplemente había surgido en él desde su más temprana edad y ya se había acostumbrado a ello.

Lo hacía repetidas veces, cuantas más veces mejor. En cualquier sitio, en cualquier lugar que se le permitiera. O no. En las mesas de los hoteles, en las paredes de los museos, en los lavabos de mujeres, en el andén del metro…y claro, con los años, consiguió que la gente visualizara lo que para algunos nunca hubiesen llegado a ver: el deseo, la angustia, la desazón, la fatalidad, etc. Evidentemente que no todos los creadores visuales estaban de acuerdo con este joven intruso, pero había que reconocer que traía la luz a los ciegos de esta sociedad. Tanta imagen impura, tanta televisión sin sentido, tanta obra sin mensaje. Por fin un opositor comunista al mismo nivel que esa invasora basura visual.?

¿Y creerán ustedes que entonces eso abrió a la gente a una nueva sabiduría??

Pues no. Desafortunadamente solo concurrió con alguna otra moda juvenil, algún pasatiempo musical,… y la gente se cansó. Se cansó de ver más allá del espejo de la mentira, se hartó de ver más allá de su nariz, se aburrió de él. Y prefirió como siempre cerrarse en si misma, en su miserable mundo para no sentir, no reflexionar, para sobretodo, no vivir. En todo esto, la única parte buena, es que nuestro chico nunca lo hizo por la gente. Ni mucho menos por un mundo mejor. Siempre dibujó por que su pasión era esta. Y ahí sigue. Consecuente consigo mismo. Quizás algún día su recopilación aportará una nueva manera de entender el mundo; o simplemente, se quedarán esas representaciones gráficas en su cuadernillo que siempre le acompaña.

Mi diosa-sirena

Filed under: -Creación de personajes — Raul Hernandez at 9:12 am on Lunes, noviembre 2, 2009

Tu voz palpita en la inmensidad del mar, en mi corazón

tus palabras en la ilusión de mi verdad, en el escape a mi silencio…

Viré rumbo al sur y te encontré sin par, en tu isla,

¡En tu laberinto! En la cueva en que yaces… ¡Inmensa! ¡Pétrea!

Candente y bella, cual diosa de amor… ¡Insaciable y eterna!

¡Suave tu melodía! La que se yergue a los cuatro vientos, a la naturaleza…

¡Canto de amor! ¡De Sirena-Diosa!… ¡Tú eres Mar y yo soy Río! ¡Tu viento y yo

suspiro! ¡Tu amor y yo tu adorador! Mí amada Dulcinea…

¡Tu luz es mi luz, tu alma es mi alma!… ¡El néctar que bebo día a día!

¡Lo que me hace sentir vivo! ¡Despierto! ¡Vibrante! Con el deseo

de incesante de admirar tu faz, tu cuerpo…¡El espiritú que llevas por dentro!…

Marco

Filed under: -Creación de personajes — Claudia Susana Rodriguez at 8:57 am on Lunes, noviembre 2, 2009

El viento helado de los últimos días no le había impedido a aquel hombre hacer su rutinaria caminata. La ciudad dormía y permanecía inmóvil. El aullido de la ventisca y el golpe del agua contra los pilotes del muelle parecían lo único vivo. Era otoño en la fría ribera del río. Aquella noche sus pasos le habían llevado lejos, le iba a tomar algunas horas regresar. Miró a su alrededor, hacía mucho tiempo que no estaba en esa parte de la ciudad; el lugar no había cambiado mucho de cuando conoció allí a su compañera de años, no obstante, algunos edificios desvencijados permitían adivinar el paso del tiempo y el olvido.

En Marco los años también habían hecho mella. Ahora era un hombre de mediana edad, extraño, hermético, consciente de que envejecía, y eso lo hacía más lúcido sobre sí mismo: sobre sus límites, sobre de sus fracasos. Era un hombre que en este punto de su vida no tenía sueños, pero en realidad creía no haberlos tenido nunca, así que no los extrañaba. Respiró hondo como queriendo encontrar aquellos olores antiguos a cieno y a hojas marchitándose, que tantas veces en aquel lugar había sentido que invadían sus pulmones. Comenzaba a percibir más el frío; sacó su mano del bolsillo del abrigo y miró la hora, eran las diez, tenía que pensar en regresar ya. Anna estaba acostumbrada a sus excentricidades y a sus silencios, pero no perdía el hábito de preocuparse si tardaba más de la cuenta sin que hubiese habido una advertencia previa.

Era una noche sin luna, los pocos faroles del muelle que habían sobrevivido a generaciones de chicos disparándoles con sus caucheras, ofrecían una luz mortecina que no permitía ver muy lejos. Marco respiró hondo nuevamente, ciño su cuerpo al abrigo, giró sobre sus talones y comenzó a volver sobre sus pasos.

No siempre Anna estuvo en su vida; la vio por primera vez una tarde en aquel muelle, sentada en una de las mesas que durante el verano, en ese entonces, instalaban algunos negocios. No fue amor a primera vista, no habría podido serlo. Marco era, y continuaba siéndolo, un sujeto solitario por opción, aunque también por su manera de ser: sus argumentaciones infranqueables, sus discusiones infinitas y sus bufonadas abstrusas lo hacían un personaje difícil, más cercano y más comprendido por aquellos que viven al límite de la lucidez, del dolor, del inconformismo, que de personas corrientes.

Una de las tantas tardes de aquel verano en el que Anna y Marco habían coincidido en el muelle, él discutía y argumentaba con alguien sobre cualquier cosa, Anna, que estaba cerca, sonrió varias veces con lo que le era inevitable oír, y Marco se sintió visible y le habló. Desde aquel momento se encontró cómodo con aquella mujer, y pese a lo difícil que podría ser la convivencia con él, Anna nunca puso condiciones ni inventó formulas, ni reglas para estar juntos.

Sordo

Filed under: -Creación de personajes — Quioreng at 1:33 am on Lunes, noviembre 2, 2009

Se levantó como cada día. Desayunó deprisa y bajó al garaje.? Conducía por la M-40 a cumplir con la rentable cobardía que hace años eligió como medio de vida. Un soñador muy práctico con la firme intención de hacer callar a su corazón. Ni tan siquiera sabe que está frustrado, es de los que suscitan envidias en todas las fiestas. Un tipo de éxito, un buen sueldo, joven y guapo. Quizá un poco callado, pero eso le da cierto misterio. “ETAI, el holding de participadas de Besora , fusionará su grupo NetworkBesora Holding con Blueredes durante el tercer trimestre del próximo año, para crear uno de los gigantes de las telecomunicaciones del mercado español, según han avanzado fuentes del sector. Las conexiones de gas enfrentan a los gobier…» Daniel intentaba sintonizar otra emisora, no se podía creer lo que acababa de escuchar. Nunca había vivido una, pero sabía por sus amigos lo que significaba una fusión. Y despertó. Comenzó a oir algo. «Esta? es tu oportunidad», «esta es tu oportunidad», «esta es tu oportunidad».?

– ¡Qué tonterías estoy pensando!- Aún era demasiado pronto, pero dentro de un año, cuando tuviera? que rehacer su vida, ? recordaría este momento.

Amante

Filed under: -Creación de personajes — clarapardolatre at 12:36 am on Lunes, noviembre 2, 2009

Toda su vida soñó con publicar una novela, sobre todo desde que, con 20 años, le publicaron su primer artículo en un periódico semanal. Nunca se acuesta sin recordar a su maestra, que actuó de celestina entre él y las letras. Ambos sufrieron crisis, duras crisis, de las que sólo pudieron salir con ilusión y confianza.

Años después, como si unas bodas de oro se tratasen, lograron consumar su pasión creando una editorial que han compartido con un centenar de “hijos”. En ella han publicado más de 200 libros.

Ahora, olvidadas todas las crisis, lo único que él pide es morir a su lado.

AMANDA

Filed under: -Creación de personajes — NADDIA at 11:07 pm on Domingo, noviembre 1, 2009

Amanda, 35 años, nacida en Ramos Mejía, la zona oeste del Gran Buenos Aires. Vive en Italia desde hace algunos años en un pueblecito cerca de Venecia. Es dentista, pero sólo ejerce cuando no tiene que hacer reposo por sus problemas de visión. Cuando no trabaja como dentista participa en talleres de teatro. Sus padres la visitan con cierta frecuencia. Su marido es profesor de Física en la Universidad y está normalmente enfrascado en experimentos y conferencias. Amanda se considera fiel aunque está llegando a esa edad en la que una mujer se pregunta si no es un desperdicio disfrutar de un solo hombre pudiendo tener varios. Actualmente se siente capacitada para amar para querer a más de uno, pero la moral pesa mucho y sus hijas también. Además ¿cómo explicarle a su marido que a él también lo quiere? ¿Cómo decir a sus hijas que podría haber otro además de papá? Todos los viernes toma café con sus compañeros del taller después de clase y a duras penas disimula su atracción por Jaime…

Amanda es morena, melena larga, 55 Kg, y ojos castaños que le condicionan la vida. Su retina se abre, el cristalino se desborda y eso se traduce en reposo y más reposo. Viste moderna, pero casual, peinada y despeinada como si no supiera lo que es un peine. No se considera víctima de la moda, pero es casi imposible que pase dos días sin comprar algo. Su peor defecto es la cólera. Cuando se enfada no puede evitar sacar la bestia que lleva dentro y por momentos lanza objetos y parece capaz de matar, sin embargo, estos ataques duran poco y habitualmente es dulce, pacífica y buena madre.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Amanda tiene una amplia cultura, adora leer y cambiar de país le ha dado una visión más abierta del mundo. Por el momento quiere seguir educando a sus hijas y mejorar como actriz, pero en el futuro se ve sobre un escenario o rodando películas. Cree que para conseguir algo basta con soñarlo. Sabe que resulta atrayente y exuberante aunque considera que su pecho es tan excesivo que no debería de existir. De todas formas es su personalidad lo que la hace más magnética a pesar de que su difícil carácter induce a la precaución. Aunque le molesta reconocerlo, es una mujer de hormonas fácilmente alterables que derrocha erotismo y lo utiliza como fuente de energía. Lo único que le preocupa es que Jaime se aparece una y otra vez cuando hace el amor…

Sobre la construcción de columpios lunares

Filed under: -Creación de personajes — Tamara at 9:09 pm on Domingo, noviembre 1, 2009

Sobre la construcción de columpios lunares

?

? Lunes 17 de Octubre

? Hoy aterricé. Nunca creí que los árboles fueran tan blancos y tan lisos aquí, en la Luna. Ni que en sus hojas y su corteza los rayos de plata lunares hubieran dejado su rastro en miles de brillantes partículas adheridas.

Lo más asombroso de estos árboles es que todos ellos poseen unas ramas que se disponen de la manera más perfecta para poder columpiarse.

El problema será encontrar los materiales necesarios para construír los columpios.

?

? Miércoles 19 de Noviembre

? Finalmente hallé la forma de hacer las hamacas; una araña teje sus redes con rayos que la Luna le presta. Los ví tan elásticos y hermosos que le pedí algunos para armar un columpio.

?

? 21 de Noviembre

? Hoy terminé el columpio. Me tomó tres largos días.

?

? 25 de noviembre

? La felicidad que siento al hamacarme es tan grande que necesito compartirla. Planeo invitar a mi árbol a todos los seres que habitan la Luna: muchos son niños, algunos arañas y el resto elefantes de tamaño excesivo.

Para los elefantes tendré que reforzar la hamaca agregando más rayos. Estos elefantes son blancos como la Luna; los niños como los de la Tierra pero ligeramente más pálidos y las arañas son negras y están siempre de la cara de la Luna que no se ve.

?

? 15 de diciembre

? Necesitábamos más columpios. Por eso planté más y más árboles con la ayuda de los niños, y construí más y más hamacas.

Estamos todos columpiándonos felices, es sorprendente lo que sucede.

?

? 23 de Diciembre

? Ayer me dí cuenta de que mi felicidad podía ser aún mayor. Fué cuando columpiándome en la calidez de la noche pude volver a estar con el árbol de hojas verdes y corteza rugosa que me espera en la Tierra desde que nací: el Árbol del Paraíso.

El último cuadro que me regalaste colgado encima de la chimenea.

Filed under: -Creación de personajes — MangoFeliz at 5:42 pm on Domingo, noviembre 1, 2009

Es tan frustrante…

<Llego a la casa y dejo las llaves colgadas en la pared>

Siento un nudo en la garganta que no quiere soltarse…

<Camino a la ventana, es de noche>

Es tan frustrante… aun tengo el olor de tu colonia impregnado en mis manos…

<Me siento en el borde, las gotas de lluvia se reflejan en mi rostro>

Por que pasó?, se que no es tu culpa, pero porqué te culpo?…

<Enciendo un cigarrillo, el humo penetra en mis pulmones y como buen placebo me hace sentir mejor… un poco>

Tengo impresa tu mirada en mis ojos… y me duele…

<Inconcientemente miro el último cuadro que me regalaste colgado encima de la chimenea, leo tu firma, expulso una bocanada de humo>

Aun el sonido de tu voz martilla mis oídos…

<La lluvia continua, el frío es mi único acompañante, un nuevo cigarrillo es encendido>

Cuantas veces te suplique?, cuantas veces te rogué?…

<Un relámpago ilumina mi rostro dibujando una sombra en el piso… luego el sonido del trueno abofetea mi alma… coloco el cigarro en mis labios y recuerdo:

-Hola-

Levantaste la mirada y te vi vacío.

-Esto es más difícil para mí que para ti-

Me aseguraste pero no te creí y aun lo creo.

-Esta pregunta no quiero hacerla, pero tengo que-

No dije nada, solo quería escucharte, quería ver una vez más tu rostro, tu cabello café oscuro, tus ojos verdes esmeralda, tu piel blanca, tu quijada cuadra, tus hábiles manos de artista… tus carnosos labios, tu cuerpo atlético… quería besarte.

-Quién eres tu?-

Los médicos me lo advirtieron, yo dije que estaba bien, que podía soportarlo… pero no.

-No quiero lastimarte ni tampoco quiero que me tengas lastima… pero no recuerdo nada… ni a nadie-

No pude decir nada, tu estabas ahí postrado en la camilla con media cabeza vendada y una pierna enyesada y la que se sentía enferma era yo.

-Es un poco incomodo todo esto, ver y no ver-

-Nadie… no soy nadie…-? ?

? Fue lo único que pude llegar a decir, estabas allí y no lo estabas, me hablabas con una fría y cortante honestidad que me hizo sentir sucia… aun me siento así.

-….-

No soporté mas y tuve que dejarte ahí donde estabas, no quería hacer un vergonzoso espectáculo de lagrimeos así que sin darme cuenta dejé el hospital donde estabas… te dejé>

<Otro relámpago me saca de mis recuerdos, otro cigarrillo más>

Por qué no me hiciste caso?, por qué saliste ese día?, por qué tenias que montarte en esa maldita bicicleta?, por qué siento que de alguna forma tu buscabas ese accidente?, por que me siento tan frustrada y derrotada?, por qué eres tan injusto y soy yo quién aun lo recuerdo?… a un lo amo… y aun lo extraño?… ha Dios, por qué?.

<Me levanto y estrello el cigarrillo contra el cenicero, maldita lluvia>

…bueno finalmente siempre fuiste el personaje principal de esta historia…

CAMINANTE: El naúfrago

Filed under: -Creación de personajes — lubana at 10:47 am on Domingo, noviembre 1, 2009

El adjetivo que mejor me define es Caminante
Caminante: El naufrago, era un pobre hombre llamado Eshmit, tenía una parabólica en la oreja izquierda, de gran tamaño, se despegaba de la cara como cuarenta centímetros a modo de apéndice indiscreto, su aspecto bulboso de color violáceo destacaba del resto de sus facciones casi anónimas. La misión de Eshmit, era captar palabras de uso común, por lo que siempre se encontraba en los barrios limítrofes de las ciudades, donde la gente común habla sin recato, a viva voz y de las cosas más cotidianas y del modo más gráfico, con lo que obtenía material abundante para su trabajo. Su aspecto, aunque diferente no causaba trastorno, pues a nadie le extrañaba verlo por allí día tras día.
Una vez obtenidas las palabras, las guardaba en un arcón de madera de roble, luego clasificaba las más útiles, de mayor uso, cribaba los ruidos estridentes, de los sonidos agradables, las risas y los saludos, los parabienes. Las charlas de enamorados. Apartaba la charlatanería de los desocupados, los gritos, las peleas. Quedaba por fin lo importante, las confidencias, la charla entre amigos, los sueños, las decepciones, las sorpresas y un largo etcétera de letras con vida para crear, historias nunca escuchadas.
Aconsejaba a los sordos y duros de oído, pero a los que se vendían con palabras que jamás iban a cumplir, los politiquillos de ocasión, esos que vendían a los pobres por prebendas, los que cambiaban de chaqueta en último momento por unas perras, o a los que se fingían salvadores de almas en nombre de Dios, a los embusteros de oficio. Los castigaba en silencio cien años en un rincón. Todos aquellos poderosos a los que Eshmit había relegado al olvido… Un día, maquinaron un complot para vengarse de él. Hicieron que un esbirro se camuflara entre la vecindad para llamar su atención, el esbirro sabia que no podía haber error, le habían descrito al personaje con suma claridad, era un pobre hombre llamado Eshmit, tenía una parabólica en la oreja izquierda, de gran tamaño, se despegaba de la cara como cuarenta centímetros a modo de apéndice indiscreto, su aspecto bulboso de color violáceo destacaba del resto de sus facciones casi anónimas. Con palabras que nunca nadie había escuchado, lo engatusaría, era un idioma nuevo, en un pequeño receptor que entonaba cantos de sirena, Eshmit admirado empezó su tarea de captar esos sonidos, del diminuto objeto parlanchín al que llamaban, transistor o radio, seguía y seguía los pasos de su dueño todo lo conocido, las palabras formando un laberinto, encadenándolo a su destino de paria sin horizonte.

Ana y el mar

Filed under: -Creación de personajes — novata at 8:45 am on Domingo, noviembre 1, 2009

Desde el malecón, la joven busca afanosamente a su amiga.? Con la mano haciendo sombra sobre sus ojos, mira hacia uno y otro lado de la playa.? “ Que andará haciendo Ana? ? Siempre tan distraída.? Su mama esta preocupada, mejor la encuentro rápido” piensa Karina mientras baja los escalones hacia la arena de la playa.

“Ana! Ana! Al fin te encontré.? Tu mama esta preguntando por ti.? Que estas haciendo?? Que buscas?”

Ana, de rodillas y con el mar lamiendo sus pies, escarbaba afanosamente entre la arena y los caracoles.? “Se que lo vi por acá y ahora no lo encuentro, estoy segura que era un cangrejo ermitaño.”

Levantándose y apartando un negro rizo que caía sobre sus ojos color te, Ana comienza a caminar hacia su amiga.? Con el seno fruncido y los labios apretados haciendo mas evidente lo finos que eran, ella seguía con los ojos fijos en la arena.? “Tendrías que haber visto ese ermitaño, tenia una caparazón de colores lindísima, pero lo perdí cuando me distraje viendo al viajero.”? Girando su cara hacia el mar, Ana apunto su mano hacia el horizonte.? A lo lejos se recortaba una blanca vela sobre el casco azul de un velero.

“Ay Ana tu y tus sueños.”

“Karina, amiga, te imaginas los lugares que podría visitar y los paisajes que podría ver.? Además, seria tan lindo escuchar el mar golpear suavemente contra el casco del velero y el viento al hinchar las velas, ver a los delfines nadando al lado del velero, a los peces voladores; el mar es un mundo de tesoros y sorpresas.”? Volteando su mirada hacia Karina y extendiendo sus manos le dice “No tienes idea como sueno con esos viajes.”

Sus ojos húmedos, con lágrimas que asoman, no muestran tristeza.? Mas bien, son como un libro abierto que muestra a una joven con deseos de vivir, anhelos de un futuro de aventuras.

Karina de pie al lado de Ana la observa y piensa.? “Eres tan diferente a mi, tan sonadora y curiosa, tan? expresiva, no solo con las palabras, sino con esos ojos que lo dicen todo.”

Abrazadas, mirando al pequeño punto blanco en el horizonte, Karina le dice “Amiga, te gusta tanto el mar que pienso que algún día te perderás en el.”

Creación de personaje

Filed under: -Creación de personajes — albino at 6:26 am on Domingo, noviembre 1, 2009

Escuchaba con sumo interés tocar el piano a su alumno predilecto y corregía algunos errores de interpretación con obsesión e insistencia, en especial volvía a marcar el tempo en los trinos que más tensión daban a la pieza.
Octavio miraba las teclas, miraba a su profesora una y otra vez buscando encontrar el significado de cada nota, pero se ponía tenso y nervioso al notar la impaciencia en ella.
—Octavio, dejemos aquí. Vuelve a repasar las escalas diatónicas y recuerda lo que recién remarqué en esta partitura. Falta presión, falta que tome fuerza… ¿me entiendes? —terminó preguntando Emilia.
—He seguido la partitura tal como está escrita… si me diera la fuente de la misma y así poder escuchar alguna interpretación correcta —respondió Octavio algo desalentado.
—No creo que exista grabación alguna, de muy chica la escuché e intenté interpretarla…, en fin, será que debe tener algo especial para mí.
El alumno la observó escudriñando sus ojos, indagando en su mirada triste y nostálgica, tomó sus cosas con sumo cuidado para no romper el sabor a pasado que envolvía la sala y se despidió con sigilo.

Emilia se sentó sobre el piano, quizás el objeto más preciado que heredó de su madre.
Posó sus manos en el teclado pero el portaretrato que tenía frente a sí impidió que los martillos golpearan las cuerdas. Veía a sus padres, a sus pequeñas hermanas y el reflejo de esperanza que esbosaban sus sonrisas al explorar un nuevo mundo. «La vida nos abre paso a lugares insospechados, nos puede mostrar el terror y el amor mezclados en una misma sinfonía», musitó Emilia para sí.

Llegada la navidad Emilia envió una carta a su alumno Octavio donde adjuntaba una copia de la partitura. Una nota acompañaba a la misma: «Luego de muchos años desiertos de todo, de ideas, de esperanza, mi madre compuso lo que aquel dia intenté que tú tocaras. Lo has hecho a la perfección; la tensión, la desolación y la destrucción que representaba han desaparecido en tus manos.

Bine

Filed under: -Creación de personajes — Guillermo C-S at 4:59 am on Domingo, noviembre 1, 2009

Voy a contarles de Bine, ella es una mujer que conocí en el café que me gusta frecuentar por las noches. Una de esas noches, mientras pedía un café a mí amigo, logre distinguir en la mesa de enfrente a una hermosa mujer que leía acaloradamente el libro “el alquimista”, entre las cosas que me llamó la atención, a parte de su belleza, fue el darme cuenta que, irónicamente, acompañaba esta novela con libros de química avanzada.

Esa noche, no sé porqué, pero decidí acercarme a ella con el fin de hacerle ver mi observación de la ironía de sus lecturas. Cuando llegué a su mesa, me paré enfrente de ella y volteo a verme en forma sorprendida, tal vez porque la había sacado de concentración, o por lo impresionantemente guapo que soy, está bien, porque la saque de concentración, y cuando nuestros ojos se encontraron, le dije que creía que el vivir en un mundo de fórmulas y mezclas químicas debía ser un cuanto frustrante para ella, bajo el supuesto de que la literatura era lo suyo, sólo por el hecho de leer un libro con tanta pasión. Afortunadamente acerté y ella me invitó a acompañarla.

En el café, platicamos de muchas cosas, de sus hijos, de su pasión por la escritura y de lo mucho que le gustaba viajar por el mundo. Platicamos de aquella dama que siempre está con nosotros incluso cuando estamos acompañados: la soledad, entre otras muchas cosas.

Esa noche logre visitar el mundo de una mujer hermosa, soñadora y que creía en la vida, la cual logró recordarme esa pasión por la literatura que siempre olvido. Sin embargo, al despedirme de ella, me cuestionó algo que no le entendí del todo, me preguntó si, después de la plática que tuvimos, yo la consideraba rica. ¿Rica?, mis pensamientos pasaron desde lo material hasta lo banal y aún me pregunto lo que quería decir. Aunque, he de decir que si escogiera una respuesta subjetiva, diría que sí la considero rica, pero en un sentido no material, espero poder volver a verla para decírselo.

Tú eres el hombre del arcoiris

Filed under: -Creación de personajes — JenFox at 4:00 am on Domingo, noviembre 1, 2009

Ahora que tiene ya más de 5 décadas le gusta sentarse a recordar hermosos momentos vividos en su adolescencia junto al puerto donde nació.? A su memoria vienen las tardes de corridas de toros, los hombres vestidos con esos hermosos trajes de? luces en las plazas y las mujeres tan elegantes con sus vestidos de bailaoras de flamenco. Como no recordar aquellas tardes cuando escuchaba a la gente decir: ¡Ole, Ole, Ole!; y pensar que todos compartían alegremente un bocadillo y empezaba la música y muchos se ponían a bailar alrededor del ruedo y a unir sus voces en un alegre canto, alma de gitano.

Intentó? buscar otros caminos, quizás mejores rumbos y apartarse un poco de tanta fiesta, alegría y? arte que empezaba a observar muchas veces sin entender. Unos decían que él quería poder tomar un arcoíris en las manos y ser como ese arte rupestre que se encuentra en la cueva cerca del lugar donde nació. Por ello, utiliza ese seudónimo hasta el día de hoy.? Otros dicen que lo que sucede es que el trató de alcanzarlo todo por ello la imagen de sus brazos abiertos en busca del arcoíris. Ese arcoíris no es nada y es al mismo tiempo todo, es lo que necesita para vivir.? Cada color significa algo en su vida, algún momento así como sus ganas de tenerlo todo bajo control, y demostrar que puede hacer algo importante. Quizás imposible para muchos pero él necesita hacerlo para sentir el orgullo dentro de sí mismo, y a su vez saber que siempre lo van a recordar que siempre va a estar presente como el que se encuentra en la cueva.? Conocido como el símbolo de la suerte.

Dice ser un hombre dedicado a la ciencia y a la escritura a la vez, pero realmente es un ser con ganas de llegar a todo el mundo de hacerse conocer por lo que quiere transmitir.? Insisto, es como el arte mismo que encontramos en esa cueva… Siento que hoy que vive lejos de donde nació, aún se siente atraído al recuerdo del ayer y aquellos hermosos momentos.? Aunque el lugar actual donde radica es para él una gran atracción de belleza, de moda, una gran ciudad pero a pesar de todo no es igual al lugar donde queda parte de su vida .

La sangre cale y el acento de su gente no es la misma ni siquiera se parece un poco a la de la gran ciudad donde vive ahora, la capital de la moda, y el lugar donde muchos van para vivir quizás una vida más agitada, con menos siesta pero con mayor enriquecimiento intelectual, cultural y económico.

Pero en sus venas corre la sangre de la creatividad como es natural, tan natural repito como el arte que podemos divisar en la cueva donde te encuentras o se encuentra una pequeña muy pequeña parte de ti. La sangre siempre lo hace a uno regresar por esos rumbos y un día caminar descalzo por la arena.? Te imagino sentado ahí bebiendo una copa de sangría o una caña en la playa un día de verano y al lado tu cuaderno abierto y tú plasmando todo lo hermoso que tienes dentro de ti.

Cualquiera es

Filed under: -Creación de personajes — RELICARIO at 12:54 am on Domingo, noviembre 1, 2009

Como el amargo pescador de truchas cuando al fin de la jornada poco ha podido hacer con sus carnadas. Asi observo, me observo, intentando en cada lance alcanzar la presa, en algun momento durante mis dias seguro tendré para invitar a los amigos, hoy no tengo nada, solo puedo estrechar la mano con el ánimo de acero de un pescador fallido.

Creacion de personajes: Pues yo no soy

Filed under: -Creación de personajes — SILVIA SOLIS CAMACHO at 12:10 am on Domingo, noviembre 1, 2009

Pues yo no soy

?

Eres ? todavía de indecisión aprisionada, caminas por la vida vacilante. Buscas tu ser en otro espejo que respuestas no ? te dé en tu confirmación de miedo.

Te recuerdo como eras: delgado, tímido y hasta podrías pasar ante la gente como un ser “normal”. Recuerdo que siempre usabas tu chaqueta gris;? tu pelo casi rubio gustaba de ir enmarañado. Tus ojos negros perdidos? como en sueños lejanos. Tu estatura un tanto indefinida y ¿la edad? No sé, pero éramos jóvenes aún;? y por supuesto que recuerdo nuestra última conversación:

?

? ? ? ? ? ? ? ? ?

? ? ? ? ? ? ? ? ? – “Soy migajas de un pasado”

? ? ? ? ? ? ? ? ?

-¿Es pregunta o afirmación?

? ? ? ? ? ? ? ? ?

-Soy sueño, y casi siempre, despierto”

?

-¿Serás sólo ese iluso que emigra a incauto cautiverio de ? vigilia?

? ? ? ? ? ? ? ? ?

– “Soy aquí y allí, contigo y cada vez menos sin ti”

?

– No puedes responsabilizarme de tu ser, mucho menos ? ? ? ? ? ? del mío, porque ? ? ? ? ? ? si no eres de ti, ? tampoco puedes ser de mi.

?

-“Soy la lluvia que guardo en mi cajón”

?

-Sí que te diste el lujo de conservarla. Yo la tuve que rescatar porque se ahogaba en mi pecho y saló de mis ojos con tal fuerza, que me sentí incapaz de disiparla.

¡Mira! de la rutina mejor ni hablamos. Es sólo apego a esa estabilidad sin cordura. Te imagino horas enteras frente al televisor.

?

– “Soy caos y desorden…Soy absurdo, asimétrico, antropomórfico y resbaladizo”

?

-Una descripción muy contundente ¿no crees?

?

– “Lo único que sé, es que soy…una y otra vez”

?

Igual que en el ocaso de una quimera que se repite en el desierto.

Digamos que tu otredad, es sólo un trémulo paraje donde se esconde tu necia soledad.

El hoyuelo

Filed under: -Creación de personajes — Naiara at 9:27 pm on Sábado, octubre 31, 2009

¿Qué hacía ella? ¿realmente estaba escuchando a esos tertulianos tan pedantes? Parecía que le agradaba, ¿o era sólo fachada? Quizá quería integrarse, porque miraba fijamente al comensal que en esos momentos hablaba. Pero parecía mortalmente aburrida, con la cabeza ladeada y de vez en cuando fruncía el ceño, lo cual me resultaba muy gracioso porque era como un gesto que no podía evitar cuando algo le desagradaba o no estaba en acuerdo con ello.

Lo más fascinante era su hoyuelo en la mejilla. Hipnotizaba. Lo normal es que haya dos, ¿no? ella sólo tenía uno, en el lado izuierdo, precisamente hacia donde ladeaba la cabeza de vez en cuando. Sus ojos decían cuántas cosas había sufrido, pero su hoyuelo en la mejilla izquierda decía que todavía seguía siendo una niña, con la inocencia de una niña, con la ilusión de una niña, con la sonrisa de una niña… toda su infancia estaba escondida en ese hoyuelo.

Pero ya no era una niña y pensé cuánto habían llorado sus ojos y que cuando ladeaba la cabeza sus lágrimas se recogían todas en ese hoyuelo y creaban un océano donde ahogarse. Yo me ahogaría en ese océano sólo por no verla llorar. Por suerte, pensé, ese hoyuelo sólo aparece cuando sonríe.

Múltiple

Filed under: -Creación de personajes — ivalopano at 3:58 pm on Sábado, octubre 31, 2009

Mi personaje tiene muchas manos. Miles. No está en ningún lugar mucho tiempo, porque está en todos a la vez.

Tiene muchas tareas que desempeña de forma simultánea. Puede dar información con total eficacia, al mismo tiempo que programa el menú para la noche.

Puede preparar un itinerario de viaje, mientras supervisa y controla la tarea de un equipo en movimiento.

Tiene un equipo de cabezas que piensan y trabajan de forma independiente y sin embargo? todo está bajo control y en perfecto orden. Es un centro de información, una base de datos precisa y eficiente. Todas las respuestas están en este equipo al instante.

Cuida, acompaña, supervisa, vigila. Es la mejor alarma ante cualquier peligro que amenace al equipo, porque posee un fuerte detector de riesgos que le permite adelantarse a las circunstancias.

Da alegrías. Da calor, compañía, si la conectas a la corriente adecuada. Si no, si atacas al equipo, puede liberar toda la energía del centro de control en forma de verdadero torbellino, capaz de amedrentar al más valiente.

Es mujer-madre.

El muchacho-sombra

Filed under: -Creación de personajes — ditaca at 1:53 pm on Sábado, octubre 31, 2009

-¡Olvídame!

-¿Olvidarte? No podría, no desde el día en que nuestras miradas se cruzaron.

-¡Pero no lo ves! Ya no nos vemos, sólo nos quemamos. Agotamos los? bailes de corazones ardientes que se quemaban en una hoguera eterna.

-¿Ver qué? Que seas del agua y yo del fuego. Que me engañaste, haciéndome creer que arderías a mi lado, dejándote seducir por las ascuas de mi infierno.

-Quémate cuanto quieras, ya no me interesas. Quería tu oscura esencia, no ese ser débil y tenue en el que te han convertido. No tu sombra edulcorada? en esta normalidad reinante que nunca hemos soportado.

-Lo hice por ti.

-¡Déjame vivir! Deja de comportarte como el querubín que no eres. Déjame hundirme en las llamas de mi sangre, sentir las miserias extrañadas, las voces no dichas, los recovecos de mi alma que nunca te quiso entender.

-¡Déjame olvidarte! Olvidar que nunca te recuperarás. Que decidiste rendirte. No me obligues a reclinarme ante ellos, que para mí no son nadie.

-¿Prefieres perderme? Malgastar tu tiempo apagando llamas de indiferencia, contemplando túmulos de negras nubes sobre tu cabeza, no subir a los cielos…

-Déjame que te cuente un cuento… “Érase una vez un muchacho-sombra incomprendido, que había aprendido a caminar con la cabeza gacha y cuyo mayor encanto era un enternecedor tic que consistía en voltearse continuamente a revisar su sombra. Nunca nadie antes había descubierto esa mancha negra que salía de los pies del muchacho y le obligaba a caminar con un paso lento y lánguido, burla de todos los jóvenes del barrio. Había intentado librarse de su sombra por todos los medios, pero cuanto más corría, más ágil parecía su fiel acompañante, más rápido volvía a alcanzarle. Era un ser adorable, único, diferente, solitario y abandonado a su suerte, hasta que la conoció a ella y la muchacha reparó en su sombra. Pero la tormenta arreció, las oscuras noches se convirtieron en días soleados y el invierno llegó a su fin”.

-¿Quieres que te cuente otra cosa? ¿Quieres que te diga por qué me engañaste? ¿Aún necesitas que te lo explique? ¿Lo entiendes?

-Ya no importa…

EL PERSONAJE

Filed under: -Creación de personajes — olid1941 at 11:09 am on Sábado, octubre 31, 2009

Ana es una gran mujer. Reúne una serie de cualidades que la hacen única. Destaca en ella una curiosidad innnata. Observa todo? desde la limpia mirada que posee, y es tan clara? como el contenido de un libro abierto.

Ella misma nos cuenta, que tiene la sensación de ser una novela de misterio, donde sus miles de vivencias, cual cabos sueltos, se unen para formar unos cabellos llenos de rizos negros. Bajo estos, se encuentra una mente privilegiada donde se fabrican ideas y proyectos, algunos de los cuales nunca verán la luz.?

Silenciosa y poco habladora, deja que sean los otros los que llenen los silencios. Sin embargo, no es que no tenga nada que decir, sino que esas palabras nunca dichas las guarda con sumo cuidado. Pueden ser necesarias a lo largo de la vida.

Entre los tesoros que guarda: los recuerdos, amores y desamores, las muchas lágrimas derramadas. Sobre todo, ? el momento en que estas se han deslizado por su rostro. En este caer por su tez morena, han escrito cientos de historias de? viajes no realizados, sueños nunca cumplidos, y que sólo existen en su retina.

Tiene un carácter fuerte? y mantiene una lucha constante,? entre su espíritu soñador y la pesada losa de la realidad. Esto más de una vez la ha conducido hasta la frontera de la locura, sin embargo, ha sido capaz ? de mantener su cordura.

?

Sobre el peso

Filed under: -Creación de personajes — MiguelR at 4:15 am on Sábado, octubre 31, 2009

Los rizos que caen en mis hombros marcaron siempre mi ser, ? pequeños ojos, aun más pequeños y marrones a los 8 años de vida. La pequeña Anita antes, Ana Martínez desde entonces. Las lagrimas que dejaron de ser costumbre, se alejaron y se arrinconan en mi pecho, mas no el acoso de los demás, en los años de mi niñez, corrían detrás de mi hasta que la puerta se cerraba en sus narices, hoy es en el cubículo que comparto con el primer oportunista en busca de una burla fácil que calme su tedio, del trabajo rutinario. Un cuarto de fácil acceso, una puerta, un cristal fácil de romper.

Mis rizos que supieron seducir, a algunos hombres, ya no logran estremecer, quebradizos, gastados, no atrapan rayos de sol, ni mirada alguna.? La magia del ciclo de la vida es que vuelvo lentamente a la mima estatura, en la cual me vapuleaban y me seguían por mi aun constante sobre peso. Diminuta y frágil, viviré constante ese pasado, hasta que llegue el final o el comienzo por igual.

Personaje

Filed under: -Creación de personajes — a_martin01 at 10:37 pm on Viernes, octubre 30, 2009

…poco a poco comenzó a despertarse. La cena se había quedado fría, la radio seguía encendida y los murmullos provenientes del comedor ya habían cesado, por fin sólo pensó.
Les había dado una última oportunidad para intentar comprenderlos, o quizás para poder apreciarlos, porque ni siquiera podía decir que alguna vez los había querido.
Durante toda su vida le habían fallado tantas veces que tampoco podía tener sentimientos buenos u honestos hacia ellos.
Miró a su alrededor, la noche ya había caido hacía horas y permaneció en silencio, arropado por la soledad de su estudio sin entender muy bien cual sería el siguiente paso.
Se levantó, rodeó la mesa y se acercó a la ventana. La ciudad permanecia en silencio, interrumpido solamente por los balbuceos de algún borracho de camino a casa… a casa… hacía mucho tiempo que él ya no tenia casa, no recordaba el hogar, la calidez, la armonía, ni la felicidad… y entonces, allí observando a esos pobres desafortunados, comprendió que no era muy diferente a ellos. Se refugiaba en el alcohol porque no era capaz de enfrentar la cruda realidad, desde la muerte de su esposa, la depresión que lo azotaba cada día con más fuerza se estaba apoderando de él y no sabía si quería remediarlo.
Aquella noche había sido la prueba, la última oportunidad para plantearse si merecia la pena seguir adelante o quitarse del medio definitivamente.

Bajó la vista al suelo, y a los pies del sofá, vió el correo, no recordaba cuando fué el último día que lo recogió.
Se sirvió un coñac, se acomodó en el silón y comenzó a repasarlo. Facturas, embargos, propaganda electoral -es cierto, se acercaban las elecciones-, folletos publicitarios, y dos cartas sin remitentes. Encendió un cigarrillo y tiró todas las cartas excepto estas dos últimas. La primera era de su prima Verónica, la cual le instaba a seguir adelante en estos momentos tan duros y le invitaba a pasar unos días en su casa – interesada como siempre, pensó-. La segunda era de su amigo Alberto, una invitación de boda – estupendo, me alegro por él- tiró las dos últimas cartas y se levantó, apuró su coñac y el cigarrillo, abrió el bote de antidepresivos y lo vació en su garganta…

Filed under: -Creación de personajes — Beny at 10:06 pm on Viernes, octubre 30, 2009

Dialogo contigo; Amiga (¿?)

Después de conocerte por medio del dibujo que has mostrado de ti, me nace conversar contigo acerca de varios puntos que han llegado a mí puedo iniciar mencionando:

Lo mismo me sucede cuando trato de hablar de mi o tratar de describirme tanto física como espiritualmente, termino pensando en otro personaje que finalmente debo ser yo.

?

Pero tú en la sexta década de vida, veo que los años solo son experiencias, que tu apariencia esconde un ser joven que apenas llegara a los veinte años, no en experiencia si en entusiasmo y ganas de vivir.

?

Pregunto porque nos sucede que podemos hablar de otros pero al mirarnos al espejo desconocemos a quien está en ese reflejo, será que en verdad somos otros en la envoltura nuestra.

?

Estoy de acuerdo contigo nuestra sociedad puede ser castrante, pero aun así podemos como dijera el gran poeta Uruguayo, elegir lo que no queremos hacer pero es difícil hacer lo que uno realmente quiere ser o hacer.

?

Desafortunadamente mis manos son torpes, pero como tú aspiro y sueño con dominar las artes plásticas, que puedan plasmar mis sueños y dar rienda suelta a la imaginación.

?

Las sociedades actuales aun con todo y su apertura no soportan la alegría desbordada o el trato social cordial sin límites, la censura y limites a la forma de expresarnos solo da pie a una represión de sentimientos, estos tienen su salida cuando escribimos pintamos o nos desahogamos a placer en un mar de libertad.

?

Ansió que en la vida pueda en algún momento como tu volcar todo lo que tengo para dar en palabras y como tu compartirlas con todo aquel que quiera leerlas.

Un hombre sin pasado

Filed under: -Creación de personajes — SKORPIONA at 9:47 pm on Viernes, octubre 30, 2009
Se apoltrona en? un elegante bergère y destina? el tiempo? a pensar sobre su existencia. Si bien es cierto todos? comentan que es un milagro que esté vivo y consideran el hecho como si hubiese vuelto a nacer, sin embargo, para? aquel hombre? no es nada agradable vivir sin recordar su pasado.
?
No recuerda los rostros de las personas que lo visitan y demuestran su afecto. Tampoco está? conforme con? los exámenes practicados a diario en uno de los mejores centros neurológicos de? la ciudad y a pesar de estar consciente que? el objetivo es lograr su completa recuperación, es imposible evitar que se sienta como si fuese una rata blanca de experimento: minuciosamente examinada en un laboratorio.
?
Es? terrible cuando al despertar cada mañana la angustia se apodera de su mente, desnuda de recuerdos. Su búsqueda de la persona en quien confiar las inquietudes que le atormentan resulta infructuosa, porque ahora desconfía hasta de su propia sombra.? Se siente incómodo con el entorno? de esa casa, toda vez que dista mucho con su actual forma de pensar y a sabiendas? del accidente causante de su estado, no puede concebir cómo siendo el mismo individuo, su forma de pensar haya podido variar sobremanera. Por? momentos su desesperación se torna? inmanejable y sólo se calma con una fuerte dosis de sedantes.
?
Después de mucho? cavilar ingresa al estudio, lugar en donde antes del nefasto? accidente? pasara largas horas encerrado, entretenido en su hobby:? la pintura al óleo. Luego de observar con detenimiento cada rincón, se avergüenza por la impudicia de los cuadros e impacta con el retrato de una mujer? con ojos seductores y en vagos recuerdos evoca a su? mala madre, quien lo abandonara cuando apenas era niño.
?
Convertido en un hombre sin pasado y disconforme con? aquel hábitad decide mudarse a una pequeña habitación, ubicada en? la zona más precaria de la ciudad. Para sobrevivir se dedica a pintar retratos en la plazuela;? no obstante, todos los días a la misma hora se le acerca una envejecida? mujer y deja a su alcance una canastilla? con comida. Cada vez que agradece el generoso gesto, los ojos seductores de la dama lo dejan muy inquieto y no entiende el motivo, porque no la conoce.

Lucrecia

Filed under: -Creación de personajes — Shad at 9:43 pm on Viernes, octubre 30, 2009

Al principio le tenía miedo a la locura pero ahora se ha convertido en libertad. Los incontables cuartos del caserón abandonado no dejan de ser distintos cada que entro en cada uno de ellos. El hermoso papel tapiz manchado de humedad, y sus decorados de madera me transportan a otra década llena de apariencias y pretensiones. Ahí me veo vestida elegantemente con hermosos accesorios y hombres a mí alrededor. Es un mundo mucho menos hostil que el que ahora vivo.

Acudo cada que puedo escaparme vestida con pesados vestidos llenos de holanes y grandes sombreros. Hay veces que solo recorro el lugar con profunda solemnidad imaginando que recorro una vida completa a través de ellos. En un cuarto soy admirada, en otro soy amada, en otro lloro a solas y miro por la ventana… árboles muertos en el jardín. Esos no me gusta imaginármelos de otra forma.

He dejado de sorprenderme por lo que sugiere mi mente y simplemente lo he aceptado en mi vida. El miedo, los sonidos y el inmenso vacío han quedado superados desde hace tiempo. Es por eso que no me extrañó la presencia de aquel pintor que al parecer ha regresado a casa… lo imaginaba más pálido. Me intriga la forma en que mira sus pinturas, como si no recordara que las hubiese pintado. Aunque sin dudas son suyas. Se atribuyen perfectamente a su personalidad.

Parece tener particular terror a ese cuadro que tanto me gusta: el de la dama con mirada penetrante vestida en aquel traje sastre. Sus labios tan rojos que rodean su dentadura que denota locura. No deja de mirarlo extrañado y horrorizado… Sería interesante vivir realmente en esta casa en estos tiempos tan hostiles. Después de todo aquí el tiempo no tiene significado.

-? ? ? ? ? ? ? ? ? Has vuelto – Le dije mientras no paraba de mirarme horrorizado. Como si viera un fantasma. Comparaba constantemente el cuadro con mi imagen. Me esforcé por imitarlo en todos sus detalles

-? ? ? ? ? ? ? ? ? … ¿Madre?

-? ? ? ? ? ? ? ? ? Tenemos tanto que hacer. Comencemos…

Comencé a desnudarme mientras él miraba estupefacto. No sabía qué hacer…

-? ? ? ? ? ? ? ? ? ¡Anda! ¿Qué no vas a pintar?

“Sí!… Sí… ahora….” Me decía nervioso tratando de buscar sus materiales. Yo no podía parar de reír. Con mi boca bien pintada de Carmín. Ha llegado el momento de que me aproveche de esta hostilidad. Ahora en mi nuevo hogar.

Rebelde y visionaria.

Filed under: -Creación de personajes — Carminacd at 7:18 pm on Viernes, octubre 30, 2009

La Ciudad Blanca es el mejor lugar donde se pueda nacer. Mi familia, radicada desde hace más de cien años en las afueras de la ciudad de Diamante, es de origen alemán. Conservo rasgos originales, pero mi cabello castaño claro y ensortijado por más de medio metro de largo, hace dudar a muchos sobre mis antecesores teutónicos. Llamémosle crisis a lo que me hizo alejarme de mi país de nacimiento y de mis raíces aún no afianzadas desde hace casi diez años, los que llevo viviendo en Estados Unidos; soy traductora, aunque es más difícil para toda persona de lengua madre extranjera, traduzco más del español al inglés que viceversa.

Puedo confesar que me he enamorado muchas veces en mi vida; ahora, para afianzar mi soledad y para deshonor de mi familia (no son palabras mías por supuesto) estoy desesperadamente enamorada de un hombre casado. Es el que más me ha hecho sentir de todos los que tuve hasta hoy y esto me trae un poco como si la tierra no dejara de moverse bajo mis pies. Siendo la única hija mujer resulté un poco fuera de los parámetros femeninos que mi familia deseaba que yo siguiera. Emigré sola, me independicé desde la adolescencia y ahora “les doy este disgusto” si se enteraran, por supuesto.

Añoranza

Filed under: -Creación de personajes — Regina Gonzalez at 12:35 pm on Viernes, octubre 30, 2009

Añoranza

Café Vienés. 8,45 de la tarde. Estoy tomando una cerveza mientras ojeo distraídamente un periódico. Rastreo el café con la mirada, está medio lleno o medio vacío, según se mire. No es un lugar ruidoso. La mayor parte de las mesas están ocupadas por parejas, que, se adivina, se susurran palabras amorosas. La mesa del fondo está ocupada por un grupo de jóvenes que charla animadamente. Son seis; no, siete. Ninguno pasa de los treinta. Una de las jóvenes está medio recostada en el sofá dos plazas, situado contra la pared. Apoya la cabeza en una de sus manos, parece que la conversación no fuera con ella. Se incorpora bruscamente y comienza a hablar. El joven que está a su lado, se ve obligado a retirarse un poco…la chica gesticula exageradamente, mueve las manos, los brazos como si necesitara reafirmar con el gesto lo que dice. Leo en sus labios: -las flo…d.. mal- Traduzco: -las flores del mal- ¡Claro, poesía!. Hablan de poesía . Es guapa, lleva el pelo corto, con mechas coloradas … Hay algo en ella…¡Ya sé! me recuerda a mi amiga Adelaida.
La recuerdo bien. Mi amiga Adelaida era una apasionada de Baudelaire. La conocí en el partido, “Yaya “, era su nombre de guerra. No era excesivamente guapa, pero tenía un cuerpo escultural que siempre ocultaba bajo largas faldas, bota campera y grandes jerséis, siempre negros, que disimulaban sus bellas curvas naturales. Cuando hablaba gesticulaba, también, de manera exagerada y cuando, tiraba los panfletos con “la vietnamita”, para eso era la mejor, su cuerpo giraba como un molinillo siguiendo la dirección de la manivela. Arrolladora.
Trataba a Marx como si fuera un viejo conocido. Nunca imponía pero tampoco cedía un pelo en sus principios ideológicos. En eso, era contundente. Inquieta y activa, era la primera cuando había que salir a manifestarse.
Pero en Yaya, también, había algo oscuro que raras veces mostraba. En realidad, toda esa apariencia de mujer dura y segura, encerraba un espíritu sensible, triste y melancólico; un alma de poeta romántico. Sensiblerías, en aquellos tiempos en que a alguien se le valoraba más por su activismo que por su alma de poeta, y menos por su belleza.
Yo la conocía bien y sabía que cuando estaba pensativa y ensimismada – entonces se rascaba su mano izquierda- Adelaida estaba en uno de esos instantes de producción poética que para ella no eran más que un signo de debilidad…¿¡ Qué habrá sido de Adelaida…!?. Ya son las 10. Los jóvenes siguen charlando. Yo me levanto y me voy.

Añoranza

Café Vienés. 8,45 de la tarde. Estoy tomando una cerveza mientras ojeo distraídamente un periódico. Rastreo el café con la mirada, está medio lleno o medio vacío, según se mire. No es un lugar ruidoso. La mayor parte de las mesas están ocupadas por parejas, que, se adivina, se susurran palabras amorosas. La mesa del fondo está ocupada por un grupo de jóvenes que charla animadamente. Son seis; no, siete. Ninguno pasa de los treinta. Una de las jóvenes está medio recostada en el sofá dos plazas, situado contra la pared. Apoya la cabeza en una de sus manos, parece que la conversación no fuera con ella. Se incorpora bruscamente y comienza a hablar. El joven que está a su lado, se ve obligado a retirarse un poco…la chica gesticula exageradamente, mueve las manos, los brazos como si necesitara reafirmar con el gesto lo que dice. Leo en sus labios: -las flo…d.. mal- Traduzco: -las flores del mal- ¡Claro, poesía!. Hablan de poesía . Es guapa, lleva el pelo corto, con mechas coloradas … Hay algo en ella…¡Ya sé! me recuerda a mi amiga Adelaida.
La recuerdo bien. Mi amiga Adelaida era una apasionada de Baudelaire. La conocí en el partido, “Yaya “, era su nombre de guerra. No era excesivamente guapa, pero tenía un cuerpo escultural que siempre ocultaba bajo largas faldas, bota campera y grandes jerséis, siempre negros, que disimulaban sus bellas curvas naturales. Cuando hablaba gesticulaba, también, de manera exagerada y cuando, tiraba los panfletos con “la vietnamita”, para eso era la mejor, su cuerpo giraba como un molinillo siguiendo la dirección de la manivela. Arrolladora.
Trataba a Marx como si fuera un viejo conocido. Nunca imponía pero tampoco cedía un pelo en sus principios ideológicos. En eso, era contundente. Inquieta y activa, era la primera cuando había que salir a manifestarse.
Pero en Yaya, también, había algo oscuro que raras veces mostraba. En realidad, toda esa apariencia de mujer dura y segura, encerraba un espíritu sensible, triste y melancólico; un alma de poeta romántico. Sensiblerías, en aquellos tiempos en que a alguien se le valoraba más por su activismo que por su alma de poeta, y menos por su belleza.
Yo la conocía bien y sabía que cuando estaba pensativa y ensimismada – entonces se rascaba su mano izquierda- Adelaida estaba en uno de esos instantes de producción poética que para ella no eran más que un signo de debilidad…¿¡ Qué habrá sido de Adelaida…!?. Ya son las 10. Los jóvenes siguen charlando. Yo me levanto y me voy.

La rebelión de las babas

Filed under: -Creación de personajes — Oz at 10:43 am on Viernes, octubre 30, 2009

Era un ser mongólico con aires de poeta. Su traza esperpéntica y su manera de hablar pendántica aburría hasta a las ranas tailandesas de madera. Tenía algo de Borbón, de bobalicón, mucha baba en las comisuras y miles de rimas baratas y sin valor. Este maldito póngido estaba convencido de que sus audaces heces literarias tenían un gran mérito. De ahí su egocentrismo desbocado. Apoyado además por su séquito. Yo hasta crepitaba. El tipo no valía para nada, así que lo mejor que se le ocurrió fue conectarse a Internet y creerse alguien martirizándonos a golpe de tecla y estulticia. Envolviéndonos en su diarrea lingüística de rima basura. Que no es más que comida basura, salida de su cerebro basura. Este ser antropomórfico y antropófago y antropoimbécil de disminuidas facultades era incapaz de atinar ni por casualidad. Elegía hablar cuando debía callar y quedarse cuando debía irse. En realidad siempre debía callarse o irse. Pero se creía Dios, nada más y nada menos. Así era él. Pudimos soportarlo: Pasábamos mil y ya está. El problema vino después, cuando empezó a multiplicarse, o más bien a extenderse como un virus. Como una nueva raza. De su séquito habitual surgieron innumerables descendientes de aspecto borbónico y retardado con la mirada perdida y con la baba generosamente dispuesta alrdedor de las comisuras. Y les dio por apoyar a su Adán, a su adalid,? y a lamerle el falo en forma de sofisticados comentarios elogiando sus heces en prosa y verso. Ostras, qué perverso. Este es el fantasma que está hoy recorriendo Europa. Se llama la rebelión de las babas. Normal que el tío se crea Príapo.

Desvanecimiento

Filed under: -Creación de personajes — Gunaro at 7:33 am on Viernes, octubre 30, 2009

Sentada junto a la fuente, la luna

dibuja una tenue línea de luz azul sobre su espalda,

el resto de su cuerpo se funde con la niebla.

Me acerco pisando con sigilo la hierba húmeda y cálida

Con mis labios acaricio su hombro desnudo, su cabello

oscuro y espeso cae como un torrente sobre su nuca fina y delicada.

Mi mano siente su cintura que se tensa, al tiempo que una especie de suspiro sale ahogadamente de su boca, ? que se entreabre ? y deja escapar una estrella fugaz que se pierde entre los murmullos del agua.

Ahora estoy frente a ella, sus dedos delgados se posan, firme pero delicadamente, sobre mi mano y me llevan al camino. Acostumbrados a la oscuridad, mis ojos ahora pueden ? ver una mirada que me cuenta historias inverosímiles.

Caminamos. Platicando sin hablar, me cuenta de sus viajes; del mar, de las montañas, del desierto, de países exóticos; de libros raros, de criaturas feroces y tiernas.

Nos besamos.

Sus paso calmado se torna apresurado y gira alrededor de mi, riendo a voces.

Regresamos. No la entiendo: callada, parece flotar sobre el sendero. La fuente nuevamente, la luz de la luna se apaga, ? ella desaparece en la niebla.

Cambio de rumbo

Filed under: -Creación de personajes — Alicia at 8:59 pm on Jueves, octubre 29, 2009

Camina descalza hacia la ventana de la habitación. El calor sofocante y la presión atmosférica baja se han complotado para descargar sobre Bogotá uno de sus mayores aguaceros. Corre apenas la cortina de organza, enfrentándose a un panorama esperado: el agua azotando lo que encuentra a su paso y? las hojas desprendidas arremolinándose sin rumbo.Siente la humedad sobre sus dedos, en contacto con los cristales empañados por la tibieza del cuarto e inevitablemente se observa en el reflejo. Ve una mujer menuda, de pelo ensortijado y piel canela.Pero ve más. ? En cuestión de segundos, la silueta perfilada en la cama se incorpora a su imagen.El temporal arrecia y ella esboza una sonrisa. Ha resuelto compartir la difícil tarea de ser autosuficiente.

Desde la oscuridad

Filed under: -Creación de personajes — MYRC at 1:24 pm on Jueves, octubre 29, 2009

Estabas en un mundo que te resultaba hostil, creciste bajo tu imaginario manto oscuro.

Te conocí cuando luchabas por permanecer en una sombra que sólo tu veías, por interpretar la vida en un ámbito diferente que hace que sea inmensamente difícil sobrellevarla.

No eres práctico y sufres sin necesidad, pero esa singularidad te confiere un brillo que nunca has percibido, que encandila a los que tienes alrededor, te refuerza y te hace mucho más válido, más interesante…mejor.

Ahora te has rendido. Intentas por todos los medios parecer lo que no eres, engañar a todos, pasar por esta normalidad que no tiene fuerza y te aburre pero yo te he vivido mil veces sin que me vieras y se mucho de ti.

Sé que tu vas más allá, que puedes llevarme a diálogos infinitos, cielos llenos de estrellas, a bella poesía e inteligente prosa.

Sé que hueles a verano, que contigo la vida nunca será fría porque en tu lucha sacas todo el fuego que hay en ti y no percibes que alguien vive del calor que desprendes esperando que salgas de tu infierno y quieras hacer una inmersión eterna para fabricar juntos NUESTRO PARAISO.

Retazos de infancia

Filed under: -Creación de personajes — jessica at 5:15 am on Jueves, octubre 29, 2009

Tiene apenas ocho años y en los ojos le brilla la próxima travesura, de la que será objeto alguno de los inocentes comensales? que asiste al ? restaurant de su familia.? Larguirucho, extremadamente flaco y desgarbado, lleno de energías que lo llevan a brincar de un lado para el otro llevándose por delante mozos, bandejas y copas ante? la? mirada horrorizada? de sus padres.? Cuando decide optar por la inmovilidad su imaginación desbordante lo lleva por mundos inexplorados en los cuales los dragones son su cabalgadura, los magos sus enemigos, el duende del reino su? hermano? y las pequeñas princesas molestas criaturas a las que anuda las largas trenzas a los troncos de los árboles.

Asiste al colegio, y aunque lo disfruta, no pierde ocasión de hacer valer su punto de vista aunque le acarree castigos y hasta suspensiones escolares, las? que en su hogar motivan largas charlas en que suele llegar a demostrarle a sus? padres que de verdad es posible que el cura rector cultive sin pudor el pecado de la gula. En el patio está a sus anchas, solo o rodeado por sus amigos, soñando con irse volando? a lomo de gaviota o? narrándole a sus pares? historias terroríficas que los dejan sin dormir por varios días, momentos? que nuestro personaje almacenará en la mochila de los recuerdos que? cargará en su espalda? por el resto de su vida.

Siempre con su abrigo por armadura, recorre las calles del barrio, y es objeto del cariño y la ternura de aquellos que lo ven crecer día a día; los mismos que sufren que desinfle las ruedas de sus autos o la rotura de los vidrios por una pelota sin rumbo, pero que lo perdonan porque su mirada pícara unida a una disculpa formulada? con una gramática casi perfecta? es capaz de desarmar a cualquiera.

Este? niño será algún día un adulto, y tendrá la? misma mirada, la misma gramática casi perfecta, la mochila descolorida y? una imaginación aún más? desbordante.

Imaginaria

Filed under: -Creación de personajes — acmelitmod at 1:54 am on Jueves, octubre 29, 2009

Busco y leo. Vamos, se trata de imaginar cómo es alguien que ya de por sí se descibe a sí mismo. Vaya taller… puros maestros! Facilita las cosas pero embrolla el pensamiento. Sus textos ya son figuras reales. Entonces? Cómo hacerlo? Quizá recurriendo a aquel sistema que tanto me ha ayudado en propia letra: cerrar los ojos, dejar que fluyan las imágenes, que vuele el pensamiento. Hummm… ahí está, aún borrosa se asoma la silueta de un alma encendida cuyo fuego emana armonía, dulzura, empatía. Se acerca y, conforme avanza, se aclara su figura. Jesús! Pero si está en todos y cada uno de quienes leyera, y tiene algo de todos y cada uno de ellos. Qué hermosura! Qué dicha! Se me ha pedido que adivine el ser de alguno de ellos… y encontré al que he tenido al lado de por vida. Sí, es ella, la que está conmigo pero por igual con ellos todos: la musa, mi musa, su musa, una musa mezcla de Terpsícore, Talía y Clío, con el toque de Érato y la faz de Calíope.
Vaya grupo! Claro! Así, cualquiera escribe! Dejenme pues formar parte de ello porque, al final de cuentas, ella también ha estado conmigo!

Cloe

Filed under: -Creación de personajes — carla at 12:48 am on Jueves, octubre 29, 2009

Sus pupilas se agrandaron al verle. Echó hacia atrás su cabello castaño con un gesto natural. Segura de sí misma, se colocó el pañuelo anudado al cuello y volvió a las hojas que tenía por corregir. Pensó que a veces, se sentía diferente: más fría y distante que el resto. Su educación y sus orígenes luchaban por salir, aunque ella quisiera evitarlo. En aquellas situaciones su corazón y su cabeza tomaban caminos separados. Admiraba a las españolas por eso, por pisar fuerte en todo momento, por no tener en cuenta nada más que sus sentimientos, sin importarle lo que pudieran decir los demás. Sin darse cuenta, el bolígrafo rojo que utilizaba para subrayar o tachar ideas de otros, había tomado vida propia y se movía entre sus dedos tomando más protagonismo del que debía. Entonces Pablo la observó divertido y ? el iceberg que asomaba en los ojos de Cloe se deshizo y ? sonrió. Este diálogo sin palabras se repetía cada vez más a menudo y ella volvía a quejarse para sí misma de la educación que su estricta abuela materna la había inculcado y que la impedía mostrarse como realmente era y en quién con los años se había convertido. Por la noche, en el silencio de su habitación, abrió su cuaderno de páginas blancas y escribió: «Hoy es el primer día del resto de tu vida». Aprovéchalo.

No sé quien soy

Filed under: -Creación de personajes — Alfonso at 11:29 pm on Miércoles, octubre 28, 2009

Mido 1,65, tengo el pelo negro con abundantes canas, marcadas ojeras alrededor de unos ojos hundidos, nariz gruesa y tez morena, cara ovalada y complexión fuerte.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Mi adolescencia fue frustrante y mi juventud decepcionante. Nunca tuve fortuna con las mujeres y no destaqué en ningún ambiente. Siempre pasé desapercibido, nadie se fijó en mí.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Pronto me dí cuenta de lo que pasaba y lo que hubiera podido suponer un enorme fracaso en mi presente y en mi futuro fue la clave de mi éxito. Mi físico me dio la pista.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Por supuesto me ayudó mi gran capacidad analítica, mi conocimiento del momento en el que vivo, mi amplio criterio, mi incapacidad para aceptar injusticias y mi facilidad para los problemas sociales.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Mi tendencia a tomar partido y mi testarudez me animaron a tomar la decisión y mi tolerancia hacia otros enriqueció mi posición.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Viajé, conocí, visité, establecí contactos y siempre de forma camaleónica me infiltré en distintos ambientes y sociedades.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Además puedo resumir que soy romántico e idealista, no es prioritario el dinero ni la gloria y si la satisfacción de actuar de forma justa.

Por todo esto me hice agente secreto. No de los de película sino de los de verdad, de los que pasan inadvertidos, de los que parece que no se enteran de nada, de los que nadie desconfía ni hablan mucho. Solo escuchan, miran, preguntan y están en todas partes, en todos los líos, en todos los fregados.

Por eso mido 1,65, tengo el pelo negro canoso y marcadas ojeras. Por eso y porque la misión que tengo así lo aconseja.

Por eso no me gusta mirarme al espejo, porque no me reconozco, porque no sé quien soy.

Indalo

Filed under: -Creación de personajes — Indalo at 8:52 pm on Miércoles, octubre 28, 2009

Después de cenar en el vagón restaurante, regresé a mi compartimento y me acosté. Di vueltas y vueltas en la cama, me desvelé y tuve que levantarme. Era la una de la madrugada. No sabía cómo pasar la noche y decidí salir al pasillo del vagón para matar el tiempo. ?

Me sorprendió la presencia de una chica, a dos metros a mi derecha, que contemplaba con atención la noche a través de una ventana entreabierta del pasillo. La miré extrañado, como se mira algo inesperado y atemporal. Bajé la ventana que tenía delante de mí, entonces mi mirada, al igual que la suya, se perdió en el paisaje nocturno de una tímida noche, cálida, clara y estrellada. El aire acariciara mi cara y sentí una profunda sensación de bienestar que me invitó a perderme en recuerdos íntimos. ?

? ? ¿Me decías algo? – preguntó una cercana voz femenina, interrumpiendo mi embeleso. ?

La chica del vagón había escuchado mis palabras y creyó que iban dirigidas a ella. Entonces advertí que, además de pensar, me encontraba hablando en voz alta como tantas y tantas veces.

–? No, nada. Disculpa, me encontraba distraído pensando en voz alta.

Es curioso, la chica tenía algo que me puso nervioso y me encogió el estómago. Supuse que entre ella y yo existiría alguna conexión desconocida, algo incomprensible que se habría activado durante el lapso que compartimos mirando la noche a través de la ventana. Advertí que ya tenía grabada su imagen en mi retina. La chica me resultaba familiar. La miré y sentí que la conocía, aunque esa sensación no la tuve momentos antes cuando la vi por primera vez. ¡Qué extraño!, mi mente, inconscientemente, ya había analizado a la chica. Acepté lo que me ofrecía mi detective interno: se trataba de una chica normal, ni alta ni baja, ni delgada ni gruesa, ni fea ni guapa, lo que se dice una chica normal, pero con un magnetismo especial que no supe precisar, aunque sí advertir, en ese momento de desconcierto. Pero ahí no terminó el análisis. La pregunta que me formuló, le proporcionó a mi detective interno una serie de datos que añadió a los morfológicos. Se trataba de su mirada, su tono de voz y su expresión facial. No constituían un arsenal de datos, aunque eran suficientes para superar la primera fase de adivinación. Tras ese breve análisis observé que existía una relación explosiva entre su naturalidad y su mirada, entre su mirada y su expresión, y entre su expresión y su tono de voz. Todo se acoplaba, y el resultado era un conjunto estético equilibrado y atractivo, delicado y femenino, dulce y sugestivo. Incluso su manera de vestir, un tanto desenfadada, armonizaba con sus rasgos, con su figura, con su naturalidad…. ¡Ahí estaba la gracia!, su atractivo consistía en una enorme naturalidad envuelta en erótica dulzura y… un detalle más, un dato importante que al principio, cegado por las circunstancias y el nerviosismo, no supe precisar: su mirada, la profundidad de su mirada.

La chica me impactó; y no sólo eso, sino que parecía la mujer de mis sueños. De pronto, recordé a Carmen: mi gran amor frustrado, mi prototipo de mujer. La chica era muy parecida a Carmen. ¡Qué extraña sensación! Sentí que había permanecido toda la vida esperándola, pero, a la vez, me pareció que ya la conocía.

En ese momento, su mirada se encontró con la mía. Sus ojos hablaban, los míos también y establecimos una conversación visual. Los dos necesitábamos amor. Me atreví a sugerírselo y me respondió que estaba comprometida. Le dije que sus ojos mostraban lo mismo que los míos, que el azar había abierto un sugerente camino para los dos y le pedí que lo explorara conmigo. Ella deseaba hacerlo, pero estaba presa: no podía.

Le insinué que unidos podríamos encontrar la felicidad, pero contestó que ésta era inalcanzable y que sólo podía imaginarse con fantasía, como hacía ella. Una voz de hombre la llamó desde el compartimento contiguo al mío. Ella se marchó con gesto de resignación y de impotencia.

El revisor me despertó y volví al tiempo, a ese tiempo suspendido donde se encuentra mi recordada Carmen: una mujer que, como yo, se busca a sí misma entre sueños y libros.

De mal humor

Filed under: -Creación de personajes — Sofia Moreno at 4:36 pm on Miércoles, octubre 28, 2009

» – Siéntate.

Manolo no contesta, cabizbajo. Retuerce sus manos como si escondiera algo.

– Sabes que no deberías haberte puesto así. Lo primero es mirar a la gente, Manolo, no puedes pretender que te entiendan si ni siquiera te dignas mirarlos a la cara.

-? ….

-? ¿Por qué lo hiciste? Antes de hacer algo, mira a tu alrededor, escucha, y sobre todo, abre la boca. Hay que hablar, Manolo, hasta los animales se hablan entre sí, ¡qué caramba!

Silencio entre ambos. Hay gente que pasa hablando al fondo del corredor,? lejos,? entre el polvo de este local desastrado e inhóspito.

– No me gusta.

– ¿Qué es lo que no te gusta?

– No me gusta… (duda, titubea) que me digan cosas.

– ¿Qué cosas?

– Que me digan que no lo he hecho como querían. No les gusto. No quiero estar con ellos.

– Manolo, sabes perfectamente porqué estás aquí.

-? ….

– Tuvieron que quitar todos los cuchillos y las tijeras de la casa de tus padres. Hasta una simple lima, la quitaron también. Tus padres se pondrán bien, has tenido mucha suerte. Y te aseguro que este sitio es mejor que la cárcel. Mucho mejor, Manolo, créeme, lo sé.? Pero eso que pasó no debe volver a ocurrir. Por eso estás aquí. Porque creemos que puedes cambiar, Manolo. Pero tienes que poner de tu parte, ¿de acuerdo? (Manolo levanta un poco la vista y por fin sus ojos encuentran los de su interlocutora).? Bueno, eso está mejor. Para empezar, dime qué piensas.

– No entiendo.

– ¿En qué piensas ahora?

– Adelina.

– ¿Quién es Adelina?

– Adelina iba al colegio conmigo.

– ¿Jugábais juntos?

– Ella era muy linda. Hacía cosas.

– ¿Qué cosas?

Manolo suspira.

– Hacía mariposas con cosas del suelo.

– Eso está bien, Manolo, hacer mariposas. ¿Te gustan las mariposas?

– Sí.

(fin del 2º ejercicio)

PERSONAJE IMAGINARIO

Filed under: -Creación de personajes — Corina Harry at 12:33 pm on Miércoles, octubre 28, 2009

Rubén es un hombre de mediana edad. Algo melancólico y taciturno. Sus delgadas manos aprendieron de niño, a manipular la arcilla y transformarla más allá de lo que los ojos físicos pueden apreciar. De esa habilidad, desarrolló un oficio que le permitió trascender las fronteras de su patria. Hoy, la montaña se ha convertido en un sagrado refugio que le permite profundizar en la búsqueda de su ser. Su aspecto físico es pulcro y varía relajadamente, oscilando entre la delgadez y el sobre peso, sin que esto afecte a su autoestima. Nada pretencioso en la forma de manifestarse. Orgulloso de su tierra natal y valiente al momento de enfrentar lo que él llama “desafíos”, que no dejan de ser más que una posibilidad de expresión y de tocar el alma de los otros. Su deseo de ser entendido y aceptado, lo lleva a querer desarrollar aspectos que jamás se habría atrevido. Posee una mirada penetrante que intranquiliza a todo aquel que se le aproxima. Pese a que su deseo es agradar, nunca lo consigue completamente. Algo de timidez se apodera de su expresión en el instante en el que más desearía ser visto como un hombre seguro y firme. Muchas veces, su mirada se pierde en el vacío, como si buscara respuestas en la nada. Una profunda nada, en la que se convierte, por lo menos una vez al día, sin saber qué es lo que busca, ni por qué.