AUTORRETRATO: Sin Huella

Archivado en: - Autorretrato — SILVIA SOLIS CAMACHO at 9:53 pm on Sábado, Octubre 31, 2009

No aspiro a dejar mi paso en este mundo
en la perspectiva de un tiempo delirante.

No espero aplausos, laureles o victoria;
mucho menos mención en esta historia.

Traté de conquistar la gran altura,
pero el cansancio me torció la espalda
y la cuesta supero en mucho mi estatura.

Soy el trueno que fracasa
en su intento de enfrentarse a la ternura.

Derroché los instantes fugitivos,
que se fueron como el agua entre las manos
dejando sólo un rastro de humedad
sin la mínima opción de vuelta atrás.

Pero quiero dejar en este espacio,
un dejo de prófuga conciencia:

Hubiera amado sin loca resistencia
sólo por seguir la vocación
de un amor que olvida los pecados
por su eterna sumisión.

Hubiera soportado incluso a los ilusos,
que en su utópica ilusión y celos
rescinden locos y confusos

Hubiera pedido no ser exiliado
de la púdica y cargada pesadilla
del buen samaritano,
perdido al cruzar a la otra orilla.

Hubiera permitido la traición,
que se juzga sólo en el intento
como luz que sabe su designio
por un beso atrapado en tradición.

Me hubiera inmolado en expiación
como la flor soporta los ardores
al ganar de sus entrañas los sabores.

El hoyuelo

Archivado en: -Creación de personajes — Naiara at 9:27 pm on Sábado, Octubre 31, 2009

¿Qué hacía ella? ¿realmente estaba escuchando a esos tertulianos tan pedantes? Parecía que le agradaba, ¿o era sólo fachada? Quizá quería integrarse, porque miraba fijamente al comensal que en esos momentos hablaba. Pero parecía mortalmente aburrida, con la cabeza ladeada y de vez en cuando fruncía el ceño, lo cual me resultaba muy gracioso porque era como un gesto que no podía evitar cuando algo le desagradaba o no estaba en acuerdo con ello.

Lo más fascinante era su hoyuelo en la mejilla. Hipnotizaba. Lo normal es que haya dos, ¿no? ella sólo tenía uno, en el lado izuierdo, precisamente hacia donde ladeaba la cabeza de vez en cuando. Sus ojos decían cuántas cosas había sufrido, pero su hoyuelo en la mejilla izquierda decía que todavía seguía siendo una niña, con la inocencia de una niña, con la ilusión de una niña, con la sonrisa de una niña… toda su infancia estaba escondida en ese hoyuelo.

Pero ya no era una niña y pensé cuánto habían llorado sus ojos y que cuando ladeaba la cabeza sus lágrimas se recogían todas en ese hoyuelo y creaban un océano donde ahogarse. Yo me ahogaría en ese océano sólo por no verla llorar. Por suerte, pensé, ese hoyuelo sólo aparece cuando sonríe.

Múltiple

Archivado en: -Creación de personajes — ivalopano at 3:58 pm on Sábado, Octubre 31, 2009

Mi personaje tiene muchas manos. Miles. No está en ningún lugar mucho tiempo, porque está en todos a la vez.

Tiene muchas tareas que desempeña de forma simultánea. Puede dar información con total eficacia, al mismo tiempo que programa el menú para la noche.

Puede preparar un itinerario de viaje, mientras supervisa y controla la tarea de un equipo en movimiento.

Tiene un equipo de cabezas que piensan y trabajan de forma independiente y sin embargo? todo está bajo control y en perfecto orden. Es un centro de información, una base de datos precisa y eficiente. Todas las respuestas están en este equipo al instante.

Cuida, acompaña, supervisa, vigila. Es la mejor alarma ante cualquier peligro que amenace al equipo, porque posee un fuerte detector de riesgos que le permite adelantarse a las circunstancias.

Da alegrías. Da calor, compañía, si la conectas a la corriente adecuada. Si no, si atacas al equipo, puede liberar toda la energía del centro de control en forma de verdadero torbellino, capaz de amedrentar al más valiente.

Es mujer-madre.

El muchacho-sombra

Archivado en: -Creación de personajes — ditaca at 1:53 pm on Sábado, Octubre 31, 2009

-¡Olvídame!

-¿Olvidarte? No podría, no desde el día en que nuestras miradas se cruzaron.

-¡Pero no lo ves! Ya no nos vemos, sólo nos quemamos. Agotamos los? bailes de corazones ardientes que se quemaban en una hoguera eterna.

-¿Ver qué? Que seas del agua y yo del fuego. Que me engañaste, haciéndome creer que arderías a mi lado, dejándote seducir por las ascuas de mi infierno.

-Quémate cuanto quieras, ya no me interesas. Quería tu oscura esencia, no ese ser débil y tenue en el que te han convertido. No tu sombra edulcorada? en esta normalidad reinante que nunca hemos soportado.

-Lo hice por ti.

-¡Déjame vivir! Deja de comportarte como el querubín que no eres. Déjame hundirme en las llamas de mi sangre, sentir las miserias extrañadas, las voces no dichas, los recovecos de mi alma que nunca te quiso entender.

-¡Déjame olvidarte! Olvidar que nunca te recuperarás. Que decidiste rendirte. No me obligues a reclinarme ante ellos, que para mí no son nadie.

-¿Prefieres perderme? Malgastar tu tiempo apagando llamas de indiferencia, contemplando túmulos de negras nubes sobre tu cabeza, no subir a los cielos…

-Déjame que te cuente un cuento… “Érase una vez un muchacho-sombra incomprendido, que había aprendido a caminar con la cabeza gacha y cuyo mayor encanto era un enternecedor tic que consistía en voltearse continuamente a revisar su sombra. Nunca nadie antes había descubierto esa mancha negra que salía de los pies del muchacho y le obligaba a caminar con un paso lento y lánguido, burla de todos los jóvenes del barrio. Había intentado librarse de su sombra por todos los medios, pero cuanto más corría, más ágil parecía su fiel acompañante, más rápido volvía a alcanzarle. Era un ser adorable, único, diferente, solitario y abandonado a su suerte, hasta que la conoció a ella y la muchacha reparó en su sombra. Pero la tormenta arreció, las oscuras noches se convirtieron en días soleados y el invierno llegó a su fin”.

-¿Quieres que te cuente otra cosa? ¿Quieres que te diga por qué me engañaste? ¿Aún necesitas que te lo explique? ¿Lo entiendes?

-Ya no importa…

EL PERSONAJE

Archivado en: -Creación de personajes — olid1941 at 11:09 am on Sábado, Octubre 31, 2009

Ana es una gran mujer. Reúne una serie de cualidades que la hacen única. Destaca en ella una curiosidad innnata. Observa todo? desde la limpia mirada que posee, y es tan clara? como el contenido de un libro abierto.

Ella misma nos cuenta, que tiene la sensación de ser una novela de misterio, donde sus miles de vivencias, cual cabos sueltos, se unen para formar unos cabellos llenos de rizos negros. Bajo estos, se encuentra una mente privilegiada donde se fabrican ideas y proyectos, algunos de los cuales nunca verán la luz.?

Silenciosa y poco habladora, deja que sean los otros los que llenen los silencios. Sin embargo, no es que no tenga nada que decir, sino que esas palabras nunca dichas las guarda con sumo cuidado. Pueden ser necesarias a lo largo de la vida.

Entre los tesoros que guarda: los recuerdos, amores y desamores, las muchas lágrimas derramadas. Sobre todo, ? el momento en que estas se han deslizado por su rostro. En este caer por su tez morena, han escrito cientos de historias de? viajes no realizados, sueños nunca cumplidos, y que sólo existen en su retina.

Tiene un carácter fuerte? y mantiene una lucha constante,? entre su espíritu soñador y la pesada losa de la realidad. Esto más de una vez la ha conducido hasta la frontera de la locura, sin embargo, ha sido capaz ? de mantener su cordura.

?

Sobre el peso

Archivado en: -Creación de personajes — MiguelR at 4:15 am on Sábado, Octubre 31, 2009

Los rizos que caen en mis hombros marcaron siempre mi ser, ? pequeños ojos, aun más pequeños y marrones a los 8 años de vida. La pequeña Anita antes, Ana Martínez desde entonces. Las lagrimas que dejaron de ser costumbre, se alejaron y se arrinconan en mi pecho, mas no el acoso de los demás, en los años de mi niñez, corrían detrás de mi hasta que la puerta se cerraba en sus narices, hoy es en el cubículo que comparto con el primer oportunista en busca de una burla fácil que calme su tedio, del trabajo rutinario. Un cuarto de fácil acceso, una puerta, un cristal fácil de romper.

Mis rizos que supieron seducir, a algunos hombres, ya no logran estremecer, quebradizos, gastados, no atrapan rayos de sol, ni mirada alguna.? La magia del ciclo de la vida es que vuelvo lentamente a la mima estatura, en la cual me vapuleaban y me seguían por mi aun constante sobre peso. Diminuta y frágil, viviré constante ese pasado, hasta que llegue el final o el comienzo por igual.

Personaje

Archivado en: -Creación de personajes — a_martin01 at 10:37 pm on Viernes, Octubre 30, 2009

…poco a poco comenzó a despertarse. La cena se había quedado fría, la radio seguía encendida y los murmullos provenientes del comedor ya habían cesado, por fin sólo pensó.
Les había dado una última oportunidad para intentar comprenderlos, o quizás para poder apreciarlos, porque ni siquiera podía decir que alguna vez los había querido.
Durante toda su vida le habían fallado tantas veces que tampoco podía tener sentimientos buenos u honestos hacia ellos.
Miró a su alrededor, la noche ya había caido hacía horas y permaneció en silencio, arropado por la soledad de su estudio sin entender muy bien cual sería el siguiente paso.
Se levantó, rodeó la mesa y se acercó a la ventana. La ciudad permanecia en silencio, interrumpido solamente por los balbuceos de algún borracho de camino a casa… a casa… hacía mucho tiempo que él ya no tenia casa, no recordaba el hogar, la calidez, la armonía, ni la felicidad… y entonces, allí observando a esos pobres desafortunados, comprendió que no era muy diferente a ellos. Se refugiaba en el alcohol porque no era capaz de enfrentar la cruda realidad, desde la muerte de su esposa, la depresión que lo azotaba cada día con más fuerza se estaba apoderando de él y no sabía si quería remediarlo.
Aquella noche había sido la prueba, la última oportunidad para plantearse si merecia la pena seguir adelante o quitarse del medio definitivamente.

Bajó la vista al suelo, y a los pies del sofá, vió el correo, no recordaba cuando fué el último día que lo recogió.
Se sirvió un coñac, se acomodó en el silón y comenzó a repasarlo. Facturas, embargos, propaganda electoral -es cierto, se acercaban las elecciones-, folletos publicitarios, y dos cartas sin remitentes. Encendió un cigarrillo y tiró todas las cartas excepto estas dos últimas. La primera era de su prima Verónica, la cual le instaba a seguir adelante en estos momentos tan duros y le invitaba a pasar unos días en su casa - interesada como siempre, pensó-. La segunda era de su amigo Alberto, una invitación de boda - estupendo, me alegro por él- tiró las dos últimas cartas y se levantó, apuró su coñac y el cigarrillo, abrió el bote de antidepresivos y lo vació en su garganta…

Caminando

Archivado en: - Autorretrato — elzzia at 10:21 pm on Viernes, Octubre 30, 2009

EL CAMINO POR DELANTE & EL SUELO BAJO LOS PIES. Si, creo que el título de este catálogo de Hamish Fulton resume a la perfección el actual momento de mi vida.

Vivo en un barrio rurbano llamado Bobadela, cada día me doy paseos por él buscando cosas nuevas, cosas que antes no había visto y que me sorprendan. Y aunque parezca mentira todos los dias me sorprendo.

El adjetivo que mejor me define es Caminante.

Archivado en: -Creación de personajes — Beny at 10:06 pm on Viernes, Octubre 30, 2009

Dialogo contigo; Amiga (¿?)

Después de conocerte por medio del dibujo que has mostrado de ti, me nace conversar contigo acerca de varios puntos que han llegado a mí puedo iniciar mencionando:

Lo mismo me sucede cuando trato de hablar de mi o tratar de describirme tanto física como espiritualmente, termino pensando en otro personaje que finalmente debo ser yo.

?

Pero tú en la sexta década de vida, veo que los años solo son experiencias, que tu apariencia esconde un ser joven que apenas llegara a los veinte años, no en experiencia si en entusiasmo y ganas de vivir.

?

Pregunto porque nos sucede que podemos hablar de otros pero al mirarnos al espejo desconocemos a quien está en ese reflejo, será que en verdad somos otros en la envoltura nuestra.

?

Estoy de acuerdo contigo nuestra sociedad puede ser castrante, pero aun así podemos como dijera el gran poeta Uruguayo, elegir lo que no queremos hacer pero es difícil hacer lo que uno realmente quiere ser o hacer.

?

Desafortunadamente mis manos son torpes, pero como tú aspiro y sueño con dominar las artes plásticas, que puedan plasmar mis sueños y dar rienda suelta a la imaginación.

?

Las sociedades actuales aun con todo y su apertura no soportan la alegría desbordada o el trato social cordial sin límites, la censura y limites a la forma de expresarnos solo da pie a una represión de sentimientos, estos tienen su salida cuando escribimos pintamos o nos desahogamos a placer en un mar de libertad.

?

Ansió que en la vida pueda en algún momento como tu volcar todo lo que tengo para dar en palabras y como tu compartirlas con todo aquel que quiera leerlas.

Un hombre sin pasado

Archivado en: -Creación de personajes — SKORPIONA at 9:47 pm on Viernes, Octubre 30, 2009
Se apoltrona en? un elegante bergère y destina? el tiempo? a pensar sobre su existencia. Si bien es cierto todos? comentan que es un milagro que esté vivo y consideran el hecho como si hubiese vuelto a nacer, sin embargo, para? aquel hombre? no es nada agradable vivir sin recordar su pasado.
?
No recuerda los rostros de las personas que lo visitan y demuestran su afecto. Tampoco está? conforme con? los exámenes practicados a diario en uno de los mejores centros neurológicos de? la ciudad y a pesar de estar consciente que? el objetivo es lograr su completa recuperación, es imposible evitar que se sienta como si fuese una rata blanca de experimento: minuciosamente examinada en un laboratorio.
?
Es? terrible cuando al despertar cada mañana la angustia se apodera de su mente, desnuda de recuerdos. Su búsqueda de la persona en quien confiar las inquietudes que le atormentan resulta infructuosa, porque ahora desconfía hasta de su propia sombra.? Se siente incómodo con el entorno? de esa casa, toda vez que dista mucho con su actual forma de pensar y a sabiendas? del accidente causante de su estado, no puede concebir cómo siendo el mismo individuo, su forma de pensar haya podido variar sobremanera. Por? momentos su desesperación se torna? inmanejable y sólo se calma con una fuerte dosis de sedantes.
?
Después de mucho? cavilar ingresa al estudio, lugar en donde antes del nefasto? accidente? pasara largas horas encerrado, entretenido en su hobby:? la pintura al óleo. Luego de observar con detenimiento cada rincón, se avergüenza por la impudicia de los cuadros e impacta con el retrato de una mujer? con ojos seductores y en vagos recuerdos evoca a su? mala madre, quien lo abandonara cuando apenas era niño.
?
Convertido en un hombre sin pasado y disconforme con? aquel hábitad decide mudarse a una pequeña habitación, ubicada en? la zona más precaria de la ciudad. Para sobrevivir se dedica a pintar retratos en la plazuela;? no obstante, todos los días a la misma hora se le acerca una envejecida? mujer y deja a su alcance una canastilla? con comida. Cada vez que agradece el generoso gesto, los ojos seductores de la dama lo dejan muy inquieto y no entiende el motivo, porque no la conoce.

Lucrecia

Archivado en: -Creación de personajes — Shad at 9:43 pm on Viernes, Octubre 30, 2009

Al principio le tenía miedo a la locura pero ahora se ha convertido en libertad. Los incontables cuartos del caserón abandonado no dejan de ser distintos cada que entro en cada uno de ellos. El hermoso papel tapiz manchado de humedad, y sus decorados de madera me transportan a otra década llena de apariencias y pretensiones. Ahí me veo vestida elegantemente con hermosos accesorios y hombres a mí alrededor. Es un mundo mucho menos hostil que el que ahora vivo.

Acudo cada que puedo escaparme vestida con pesados vestidos llenos de holanes y grandes sombreros. Hay veces que solo recorro el lugar con profunda solemnidad imaginando que recorro una vida completa a través de ellos. En un cuarto soy admirada, en otro soy amada, en otro lloro a solas y miro por la ventana… árboles muertos en el jardín. Esos no me gusta imaginármelos de otra forma.

He dejado de sorprenderme por lo que sugiere mi mente y simplemente lo he aceptado en mi vida. El miedo, los sonidos y el inmenso vacío han quedado superados desde hace tiempo. Es por eso que no me extrañó la presencia de aquel pintor que al parecer ha regresado a casa… lo imaginaba más pálido. Me intriga la forma en que mira sus pinturas, como si no recordara que las hubiese pintado. Aunque sin dudas son suyas. Se atribuyen perfectamente a su personalidad.

Parece tener particular terror a ese cuadro que tanto me gusta: el de la dama con mirada penetrante vestida en aquel traje sastre. Sus labios tan rojos que rodean su dentadura que denota locura. No deja de mirarlo extrañado y horrorizado… Sería interesante vivir realmente en esta casa en estos tiempos tan hostiles. Después de todo aquí el tiempo no tiene significado.

-? ? ? ? ? ? ? ? ? Has vuelto – Le dije mientras no paraba de mirarme horrorizado. Como si viera un fantasma. Comparaba constantemente el cuadro con mi imagen. Me esforcé por imitarlo en todos sus detalles

-? ? ? ? ? ? ? ? ? … ¿Madre?

-? ? ? ? ? ? ? ? ? Tenemos tanto que hacer. Comencemos…

Comencé a desnudarme mientras él miraba estupefacto. No sabía qué hacer…

-? ? ? ? ? ? ? ? ? ¡Anda! ¿Qué no vas a pintar?

“Sí!… Sí… ahora….” Me decía nervioso tratando de buscar sus materiales. Yo no podía parar de reír. Con mi boca bien pintada de Carmín. Ha llegado el momento de que me aproveche de esta hostilidad. Ahora en mi nuevo hogar.

Rebelde y visionaria.

Archivado en: -Creación de personajes — Carminacd at 7:18 pm on Viernes, Octubre 30, 2009

La Ciudad Blanca es el mejor lugar donde se pueda nacer. Mi familia, radicada desde hace más de cien años en las afueras de la ciudad de Diamante, es de origen alemán. Conservo rasgos originales, pero mi cabello castaño claro y ensortijado por más de medio metro de largo, hace dudar a muchos sobre mis antecesores teutónicos. Llamémosle crisis a lo que me hizo alejarme de mi país de nacimiento y de mis raíces aún no afianzadas desde hace casi diez años, los que llevo viviendo en Estados Unidos; soy traductora, aunque es más difícil para toda persona de lengua madre extranjera, traduzco más del español al inglés que viceversa.

Puedo confesar que me he enamorado muchas veces en mi vida; ahora, para afianzar mi soledad y para deshonor de mi familia (no son palabras mías por supuesto) estoy desesperadamente enamorada de un hombre casado. Es el que más me ha hecho sentir de todos los que tuve hasta hoy y esto me trae un poco como si la tierra no dejara de moverse bajo mis pies. Siendo la única hija mujer resulté un poco fuera de los parámetros femeninos que mi familia deseaba que yo siguiera. Emigré sola, me independicé desde la adolescencia y ahora “les doy este disgusto” si se enteraran, por supuesto.

Archivado en: - Autorretrato — Rosa Marina Campos at 7:02 pm on Viernes, Octubre 30, 2009

hola .chicos disculpen la tardanza ,pero no podia entrar al taller ,pero ahora lo hago ,ven como he comenzado .pero no soy asi, no me gusta hacer las cosas tarde pero esto me ocurrio ,comienzo con mi auto retrato .Soy de un pais muy bonito en centro america? llamado El Salvador? ,y de un pueblo llamado Berlin ,no Alemania .Me gusta escribir ,leer y tocar la guitarra ,soy una mujer que quiere aprender con ustedes las? formas de? escribir ,muchos generos literarios y por eso me apunte aqui,tengo dos hijos a los que adoro mucho ,ellos son mi apoyo en este camino que estoy comenzando,se que tengo errores al escribir y es por eso que estoy en este taller y espero que ustedes me ayuden a lograrlo.

Añoranza

Archivado en: -Creación de personajes — Regina Gonzalez at 12:35 pm on Viernes, Octubre 30, 2009

Añoranza

Café Vienés. 8,45 de la tarde. Estoy tomando una cerveza mientras ojeo distraídamente un periódico. Rastreo el café con la mirada, está medio lleno o medio vacío, según se mire. No es un lugar ruidoso. La mayor parte de las mesas están ocupadas por parejas, que, se adivina, se susurran palabras amorosas. La mesa del fondo está ocupada por un grupo de jóvenes que charla animadamente. Son seis; no, siete. Ninguno pasa de los treinta. Una de las jóvenes está medio recostada en el sofá dos plazas, situado contra la pared. Apoya la cabeza en una de sus manos, parece que la conversación no fuera con ella. Se incorpora bruscamente y comienza a hablar. El joven que está a su lado, se ve obligado a retirarse un poco…la chica gesticula exageradamente, mueve las manos, los brazos como si necesitara reafirmar con el gesto lo que dice. Leo en sus labios: -las flo…d.. mal- Traduzco: -las flores del mal- ¡Claro, poesía!. Hablan de poesía . Es guapa, lleva el pelo corto, con mechas coloradas … Hay algo en ella…¡Ya sé! me recuerda a mi amiga Adelaida.
La recuerdo bien. Mi amiga Adelaida era una apasionada de Baudelaire. La conocí en el partido, “Yaya “, era su nombre de guerra. No era excesivamente guapa, pero tenía un cuerpo escultural que siempre ocultaba bajo largas faldas, bota campera y grandes jerséis, siempre negros, que disimulaban sus bellas curvas naturales. Cuando hablaba gesticulaba, también, de manera exagerada y cuando, tiraba los panfletos con “la vietnamita”, para eso era la mejor, su cuerpo giraba como un molinillo siguiendo la dirección de la manivela. Arrolladora.
Trataba a Marx como si fuera un viejo conocido. Nunca imponía pero tampoco cedía un pelo en sus principios ideológicos. En eso, era contundente. Inquieta y activa, era la primera cuando había que salir a manifestarse.
Pero en Yaya, también, había algo oscuro que raras veces mostraba. En realidad, toda esa apariencia de mujer dura y segura, encerraba un espíritu sensible, triste y melancólico; un alma de poeta romántico. Sensiblerías, en aquellos tiempos en que a alguien se le valoraba más por su activismo que por su alma de poeta, y menos por su belleza.
Yo la conocía bien y sabía que cuando estaba pensativa y ensimismada - entonces se rascaba su mano izquierda- Adelaida estaba en uno de esos instantes de producción poética que para ella no eran más que un signo de debilidad…¿¡ Qué habrá sido de Adelaida…!?. Ya son las 10. Los jóvenes siguen charlando. Yo me levanto y me voy.

Añoranza

Café Vienés. 8,45 de la tarde. Estoy tomando una cerveza mientras ojeo distraídamente un periódico. Rastreo el café con la mirada, está medio lleno o medio vacío, según se mire. No es un lugar ruidoso. La mayor parte de las mesas están ocupadas por parejas, que, se adivina, se susurran palabras amorosas. La mesa del fondo está ocupada por un grupo de jóvenes que charla animadamente. Son seis; no, siete. Ninguno pasa de los treinta. Una de las jóvenes está medio recostada en el sofá dos plazas, situado contra la pared. Apoya la cabeza en una de sus manos, parece que la conversación no fuera con ella. Se incorpora bruscamente y comienza a hablar. El joven que está a su lado, se ve obligado a retirarse un poco…la chica gesticula exageradamente, mueve las manos, los brazos como si necesitara reafirmar con el gesto lo que dice. Leo en sus labios: -las flo…d.. mal- Traduzco: -las flores del mal- ¡Claro, poesía!. Hablan de poesía . Es guapa, lleva el pelo corto, con mechas coloradas … Hay algo en ella…¡Ya sé! me recuerda a mi amiga Adelaida.
La recuerdo bien. Mi amiga Adelaida era una apasionada de Baudelaire. La conocí en el partido, “Yaya “, era su nombre de guerra. No era excesivamente guapa, pero tenía un cuerpo escultural que siempre ocultaba bajo largas faldas, bota campera y grandes jerséis, siempre negros, que disimulaban sus bellas curvas naturales. Cuando hablaba gesticulaba, también, de manera exagerada y cuando, tiraba los panfletos con “la vietnamita”, para eso era la mejor, su cuerpo giraba como un molinillo siguiendo la dirección de la manivela. Arrolladora.
Trataba a Marx como si fuera un viejo conocido. Nunca imponía pero tampoco cedía un pelo en sus principios ideológicos. En eso, era contundente. Inquieta y activa, era la primera cuando había que salir a manifestarse.
Pero en Yaya, también, había algo oscuro que raras veces mostraba. En realidad, toda esa apariencia de mujer dura y segura, encerraba un espíritu sensible, triste y melancólico; un alma de poeta romántico. Sensiblerías, en aquellos tiempos en que a alguien se le valoraba más por su activismo que por su alma de poeta, y menos por su belleza.
Yo la conocía bien y sabía que cuando estaba pensativa y ensimismada - entonces se rascaba su mano izquierda- Adelaida estaba en uno de esos instantes de producción poética que para ella no eran más que un signo de debilidad…¿¡ Qué habrá sido de Adelaida…!?. Ya son las 10. Los jóvenes siguen charlando. Yo me levanto y me voy.

La rebelión de las babas

Archivado en: -Creación de personajes — Oz at 10:43 am on Viernes, Octubre 30, 2009

Era un ser mongólico con aires de poeta. Su traza esperpéntica y su manera de hablar pendántica aburría hasta a las ranas tailandesas de madera. Tenía algo de Borbón, de bobalicón, mucha baba en las comisuras y miles de rimas baratas y sin valor. Este maldito póngido estaba convencido de que sus audaces heces literarias tenían un gran mérito. De ahí su egocentrismo desbocado. Apoyado además por su séquito. Yo hasta crepitaba. El tipo no valía para nada, así que lo mejor que se le ocurrió fue conectarse a Internet y creerse alguien martirizándonos a golpe de tecla y estulticia. Envolviéndonos en su diarrea lingüística de rima basura. Que no es más que comida basura, salida de su cerebro basura. Este ser antropomórfico y antropófago y antropoimbécil de disminuidas facultades era incapaz de atinar ni por casualidad. Elegía hablar cuando debía callar y quedarse cuando debía irse. En realidad siempre debía callarse o irse. Pero se creía Dios, nada más y nada menos. Así era él. Pudimos soportarlo: Pasábamos mil y ya está. El problema vino después, cuando empezó a multiplicarse, o más bien a extenderse como un virus. Como una nueva raza. De su séquito habitual surgieron innumerables descendientes de aspecto borbónico y retardado con la mirada perdida y con la baba generosamente dispuesta alrdedor de las comisuras. Y les dio por apoyar a su Adán, a su adalid,? y a lamerle el falo en forma de sofisticados comentarios elogiando sus heces en prosa y verso. Ostras, qué perverso. Este es el fantasma que está hoy recorriendo Europa. Se llama la rebelión de las babas. Normal que el tío se crea Príapo.

Desvanecimiento

Archivado en: -Creación de personajes — Gunaro at 7:33 am on Viernes, Octubre 30, 2009

Sentada junto a la fuente, la luna

dibuja una tenue línea de luz azul sobre su espalda,

el resto de su cuerpo se funde con la niebla.

Me acerco pisando con sigilo la hierba húmeda y cálida

Con mis labios acaricio su hombro desnudo, su cabello

oscuro y espeso cae como un torrente sobre su nuca fina y delicada.

Mi mano siente su cintura que se tensa, al tiempo que una especie de suspiro sale ahogadamente de su boca, ? que se entreabre ? y deja escapar una estrella fugaz que se pierde entre los murmullos del agua.

Ahora estoy frente a ella, sus dedos delgados se posan, firme pero delicadamente, sobre mi mano y me llevan al camino. Acostumbrados a la oscuridad, mis ojos ahora pueden ? ver una mirada que me cuenta historias inverosímiles.

Caminamos. Platicando sin hablar, me cuenta de sus viajes; del mar, de las montañas, del desierto, de países exóticos; de libros raros, de criaturas feroces y tiernas.

Nos besamos.

Sus paso calmado se torna apresurado y gira alrededor de mi, riendo a voces.

Regresamos. No la entiendo: callada, parece flotar sobre el sendero. La fuente nuevamente, la luz de la luna se apaga, ? ella desaparece en la niebla.

Soy yo

Archivado en: - Autorretrato — mon at 1:03 am on Viernes, Octubre 30, 2009

¿Es? fácil ser la misma persona en dos lugares?
Me parece que no…
¿Dónde están las trabas?
¿ Nos conocemos de toda la vida o quizás desde hace un instante?
Me dicen divertida y payasa; risueña y alegre…
Sí, soy yo.

Es sumamente sencillo,
mezclar vidas, circunstancias y fachadas.

Y sigo siendo yo.

Algo muy simple,

no engaño a nadie, esto es lo que soy.

Una mirada cautiva en un mar que algún día volveré a visitar.

Un cálido abrazo, de esos, de verdad.

He vivido mil casas y mil mudanzas; ? pero mi historia, aquí, conmigo está.

Es? realmente ? sencillo,

esto es lo que soy.

Cambio de rumbo

Archivado en: -Creación de personajes — Alicia at 8:59 pm on Jueves, Octubre 29, 2009

Camina descalza hacia la ventana de la habitación. El calor sofocante y la presión atmosférica baja se han complotado para descargar sobre Bogotá uno de sus mayores aguaceros. Corre apenas la cortina de organza, enfrentándose a un panorama esperado: el agua azotando lo que encuentra a su paso y? las hojas desprendidas arremolinándose sin rumbo.Siente la humedad sobre sus dedos, en contacto con los cristales empañados por la tibieza del cuarto e inevitablemente se observa en el reflejo. Ve una mujer menuda, de pelo ensortijado y piel canela.Pero ve más. ? En cuestión de segundos, la silueta perfilada en la cama se incorpora a su imagen.El temporal arrecia y ella esboza una sonrisa. Ha resuelto compartir la difícil tarea de ser autosuficiente.

AUTORRETRATO

Archivado en: - Autorretrato — LEBOWSKI at 4:26 pm on Jueves, Octubre 29, 2009

A los nidos de mis párpados, a veces acuden dos golondrinas grises. Tras las noches de tormenta, en los días gélidos, extienden sus alas y me dicen que a la vida le sienta mejor la primavera.
Hace tiempo que me sirvo de mis cuentos para recorrer las estaciones, me arropo con las palabras de los pies a la cabeza, así los inviernos son menos fríos y en otoño me florece algún almendro.
Dos arrugas, las más profundas, me ponen la boca entre paréntesis, como si mi discurso sólo fuera el matiz aclaratorio de lo que vivo y siento. Las otras, las de la frente, son las esquinas dobladas de las paginas que señalo, las importantes de mi historia, las que quiero recordar.

Desde la oscuridad

Archivado en: -Creación de personajes — MYRC at 1:24 pm on Jueves, Octubre 29, 2009

Estabas en un mundo que te resultaba hostil, creciste bajo tu imaginario manto oscuro.

Te conocí cuando luchabas por permanecer en una sombra que sólo tu veías, por interpretar la vida en un ámbito diferente que hace que sea inmensamente difícil sobrellevarla.

No eres práctico y sufres sin necesidad, pero esa singularidad te confiere un brillo que nunca has percibido, que encandila a los que tienes alrededor, te refuerza y te hace mucho más válido, más interesante…mejor.

Ahora te has rendido. Intentas por todos los medios parecer lo que no eres, engañar a todos, pasar por esta normalidad que no tiene fuerza y te aburre pero yo te he vivido mil veces sin que me vieras y se mucho de ti.

Sé que tu vas más allá, que puedes llevarme a diálogos infinitos, cielos llenos de estrellas, a bella poesía e inteligente prosa.

Sé que hueles a verano, que contigo la vida nunca será fría porque en tu lucha sacas todo el fuego que hay en ti y no percibes que alguien vive del calor que desprendes esperando que salgas de tu infierno y quieras hacer una inmersión eterna para fabricar juntos NUESTRO PARAISO.

Retazos de infancia

Archivado en: -Creación de personajes — jessica at 5:15 am on Jueves, Octubre 29, 2009

Tiene apenas ocho años y en los ojos le brilla la próxima travesura, de la que será objeto alguno de los inocentes comensales? que asiste al ? restaurant de su familia.? Larguirucho, extremadamente flaco y desgarbado, lleno de energías que lo llevan a brincar de un lado para el otro llevándose por delante mozos, bandejas y copas ante? la? mirada horrorizada? de sus padres.? Cuando decide optar por la inmovilidad su imaginación desbordante lo lleva por mundos inexplorados en los cuales los dragones son su cabalgadura, los magos sus enemigos, el duende del reino su? hermano? y las pequeñas princesas molestas criaturas a las que anuda las largas trenzas a los troncos de los árboles.

Asiste al colegio, y aunque lo disfruta, no pierde ocasión de hacer valer su punto de vista aunque le acarree castigos y hasta suspensiones escolares, las? que en su hogar motivan largas charlas en que suele llegar a demostrarle a sus? padres que de verdad es posible que el cura rector cultive sin pudor el pecado de la gula. En el patio está a sus anchas, solo o rodeado por sus amigos, soñando con irse volando? a lomo de gaviota o? narrándole a sus pares? historias terroríficas que los dejan sin dormir por varios días, momentos? que nuestro personaje almacenará en la mochila de los recuerdos que? cargará en su espalda? por el resto de su vida.

Siempre con su abrigo por armadura, recorre las calles del barrio, y es objeto del cariño y la ternura de aquellos que lo ven crecer día a día; los mismos que sufren que desinfle las ruedas de sus autos o la rotura de los vidrios por una pelota sin rumbo, pero que lo perdonan porque su mirada pícara unida a una disculpa formulada? con una gramática casi perfecta? es capaz de desarmar a cualquiera.

Este? niño será algún día un adulto, y tendrá la? misma mirada, la misma gramática casi perfecta, la mochila descolorida y? una imaginación aún más? desbordante.

Imaginaria

Archivado en: -Creación de personajes — acmelitmod at 1:54 am on Jueves, Octubre 29, 2009

Busco y leo. Vamos, se trata de imaginar cómo es alguien que ya de por sí se descibe a sí mismo. Vaya taller… puros maestros! Facilita las cosas pero embrolla el pensamiento. Sus textos ya son figuras reales. Entonces? Cómo hacerlo? Quizá recurriendo a aquel sistema que tanto me ha ayudado en propia letra: cerrar los ojos, dejar que fluyan las imágenes, que vuele el pensamiento. Hummm… ahí está, aún borrosa se asoma la silueta de un alma encendida cuyo fuego emana armonía, dulzura, empatía. Se acerca y, conforme avanza, se aclara su figura. Jesús! Pero si está en todos y cada uno de quienes leyera, y tiene algo de todos y cada uno de ellos. Qué hermosura! Qué dicha! Se me ha pedido que adivine el ser de alguno de ellos… y encontré al que he tenido al lado de por vida. Sí, es ella, la que está conmigo pero por igual con ellos todos: la musa, mi musa, su musa, una musa mezcla de Terpsícore, Talía y Clío, con el toque de Érato y la faz de Calíope.
Vaya grupo! Claro! Así, cualquiera escribe! Dejenme pues formar parte de ello porque, al final de cuentas, ella también ha estado conmigo!

Cloe

Archivado en: -Creación de personajes — carla at 12:48 am on Jueves, Octubre 29, 2009

Sus pupilas se agrandaron al verle. Echó hacia atrás su cabello castaño con un gesto natural. Segura de sí misma, se colocó el pañuelo anudado al cuello y volvió a las hojas que tenía por corregir. Pensó que a veces, se sentía diferente: más fría y distante que el resto. Su educación y sus orígenes luchaban por salir, aunque ella quisiera evitarlo. En aquellas situaciones su corazón y su cabeza tomaban caminos separados. Admiraba a las españolas por eso, por pisar fuerte en todo momento, por no tener en cuenta nada más que sus sentimientos, sin importarle lo que pudieran decir los demás. Sin darse cuenta, el bolígrafo rojo que utilizaba para subrayar o tachar ideas de otros, había tomado vida propia y se movía entre sus dedos tomando más protagonismo del que debía. Entonces Pablo la observó divertido y ? el iceberg que asomaba en los ojos de Cloe se deshizo y ? sonrió. Este diálogo sin palabras se repetía cada vez más a menudo y ella volvía a quejarse para sí misma de la educación que su estricta abuela materna la había inculcado y que la impedía mostrarse como realmente era y en quién con los años se había convertido. Por la noche, en el silencio de su habitación, abrió su cuaderno de páginas blancas y escribió: “Hoy es el primer día del resto de tu vida”. Aprovéchalo.

No sé quien soy

Archivado en: -Creación de personajes — Alfonso at 11:29 pm on Miércoles, Octubre 28, 2009

Mido 1,65, tengo el pelo negro con abundantes canas, marcadas ojeras alrededor de unos ojos hundidos, nariz gruesa y tez morena, cara ovalada y complexión fuerte.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Mi adolescencia fue frustrante y mi juventud decepcionante. Nunca tuve fortuna con las mujeres y no destaqué en ningún ambiente. Siempre pasé desapercibido, nadie se fijó en mí.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Pronto me dí cuenta de lo que pasaba y lo que hubiera podido suponer un enorme fracaso en mi presente y en mi futuro fue la clave de mi éxito. Mi físico me dio la pista.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Por supuesto me ayudó mi gran capacidad analítica, mi conocimiento del momento en el que vivo, mi amplio criterio, mi incapacidad para aceptar injusticias y mi facilidad para los problemas sociales.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Mi tendencia a tomar partido y mi testarudez me animaron a tomar la decisión y mi tolerancia hacia otros enriqueció mi posición.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Viajé, conocí, visité, establecí contactos y siempre de forma camaleónica me infiltré en distintos ambientes y sociedades.

? ? ? ? ? ? ? ? ? ? ? Además puedo resumir que soy romántico e idealista, no es prioritario el dinero ni la gloria y si la satisfacción de actuar de forma justa.

Por todo esto me hice agente secreto. No de los de película sino de los de verdad, de los que pasan inadvertidos, de los que parece que no se enteran de nada, de los que nadie desconfía ni hablan mucho. Solo escuchan, miran, preguntan y están en todas partes, en todos los líos, en todos los fregados.

Por eso mido 1,65, tengo el pelo negro canoso y marcadas ojeras. Por eso y porque la misión que tengo así lo aconseja.

Por eso no me gusta mirarme al espejo, porque no me reconozco, porque no sé quien soy.

Indalo

Archivado en: -Creación de personajes — Indalo at 8:52 pm on Miércoles, Octubre 28, 2009

Después de cenar en el vagón restaurante, regresé a mi compartimento y me acosté. Di vueltas y vueltas en la cama, me desvelé y tuve que levantarme. Era la una de la madrugada. No sabía cómo pasar la noche y decidí salir al pasillo del vagón para matar el tiempo. ?

Me sorprendió la presencia de una chica, a dos metros a mi derecha, que contemplaba con atención la noche a través de una ventana entreabierta del pasillo. La miré extrañado, como se mira algo inesperado y atemporal. Bajé la ventana que tenía delante de mí, entonces mi mirada, al igual que la suya, se perdió en el paisaje nocturno de una tímida noche, cálida, clara y estrellada. El aire acariciara mi cara y sentí una profunda sensación de bienestar que me invitó a perderme en recuerdos íntimos. ?

? ? ¿Me decías algo? – preguntó una cercana voz femenina, interrumpiendo mi embeleso. ?

La chica del vagón había escuchado mis palabras y creyó que iban dirigidas a ella. Entonces advertí que, además de pensar, me encontraba hablando en voz alta como tantas y tantas veces.

–? No, nada. Disculpa, me encontraba distraído pensando en voz alta.

Es curioso, la chica tenía algo que me puso nervioso y me encogió el estómago. Supuse que entre ella y yo existiría alguna conexión desconocida, algo incomprensible que se habría activado durante el lapso que compartimos mirando la noche a través de la ventana. Advertí que ya tenía grabada su imagen en mi retina. La chica me resultaba familiar. La miré y sentí que la conocía, aunque esa sensación no la tuve momentos antes cuando la vi por primera vez. ¡Qué extraño!, mi mente, inconscientemente, ya había analizado a la chica. Acepté lo que me ofrecía mi detective interno: se trataba de una chica normal, ni alta ni baja, ni delgada ni gruesa, ni fea ni guapa, lo que se dice una chica normal, pero con un magnetismo especial que no supe precisar, aunque sí advertir, en ese momento de desconcierto. Pero ahí no terminó el análisis. La pregunta que me formuló, le proporcionó a mi detective interno una serie de datos que añadió a los morfológicos. Se trataba de su mirada, su tono de voz y su expresión facial. No constituían un arsenal de datos, aunque eran suficientes para superar la primera fase de adivinación. Tras ese breve análisis observé que existía una relación explosiva entre su naturalidad y su mirada, entre su mirada y su expresión, y entre su expresión y su tono de voz. Todo se acoplaba, y el resultado era un conjunto estético equilibrado y atractivo, delicado y femenino, dulce y sugestivo. Incluso su manera de vestir, un tanto desenfadada, armonizaba con sus rasgos, con su figura, con su naturalidad…. ¡Ahí estaba la gracia!, su atractivo consistía en una enorme naturalidad envuelta en erótica dulzura y… un detalle más, un dato importante que al principio, cegado por las circunstancias y el nerviosismo, no supe precisar: su mirada, la profundidad de su mirada.

La chica me impactó; y no sólo eso, sino que parecía la mujer de mis sueños. De pronto, recordé a Carmen: mi gran amor frustrado, mi prototipo de mujer. La chica era muy parecida a Carmen. ¡Qué extraña sensación! Sentí que había permanecido toda la vida esperándola, pero, a la vez, me pareció que ya la conocía.

En ese momento, su mirada se encontró con la mía. Sus ojos hablaban, los míos también y establecimos una conversación visual. Los dos necesitábamos amor. Me atreví a sugerírselo y me respondió que estaba comprometida. Le dije que sus ojos mostraban lo mismo que los míos, que el azar había abierto un sugerente camino para los dos y le pedí que lo explorara conmigo. Ella deseaba hacerlo, pero estaba presa: no podía.

Le insinué que unidos podríamos encontrar la felicidad, pero contestó que ésta era inalcanzable y que sólo podía imaginarse con fantasía, como hacía ella. Una voz de hombre la llamó desde el compartimento contiguo al mío. Ella se marchó con gesto de resignación y de impotencia.

El revisor me despertó y volví al tiempo, a ese tiempo suspendido donde se encuentra mi recordada Carmen: una mujer que, como yo, se busca a sí misma entre sueños y libros.

De mal humor

Archivado en: -Creación de personajes — Sofia Moreno at 4:36 pm on Miércoles, Octubre 28, 2009

” - Siéntate.

Manolo no contesta, cabizbajo. Retuerce sus manos como si escondiera algo.

- Sabes que no deberías haberte puesto así. Lo primero es mirar a la gente, Manolo, no puedes pretender que te entiendan si ni siquiera te dignas mirarlos a la cara.

-? ….

-? ¿Por qué lo hiciste? Antes de hacer algo, mira a tu alrededor, escucha, y sobre todo, abre la boca. Hay que hablar, Manolo, hasta los animales se hablan entre sí, ¡qué caramba!

Silencio entre ambos. Hay gente que pasa hablando al fondo del corredor,? lejos,? entre el polvo de este local desastrado e inhóspito.

- No me gusta.

- ¿Qué es lo que no te gusta?

- No me gusta… (duda, titubea) que me digan cosas.

- ¿Qué cosas?

- Que me digan que no lo he hecho como querían. No les gusto. No quiero estar con ellos.

- Manolo, sabes perfectamente porqué estás aquí.

-? ….

- Tuvieron que quitar todos los cuchillos y las tijeras de la casa de tus padres. Hasta una simple lima, la quitaron también. Tus padres se pondrán bien, has tenido mucha suerte. Y te aseguro que este sitio es mejor que la cárcel. Mucho mejor, Manolo, créeme, lo sé.? Pero eso que pasó no debe volver a ocurrir. Por eso estás aquí. Porque creemos que puedes cambiar, Manolo. Pero tienes que poner de tu parte, ¿de acuerdo? (Manolo levanta un poco la vista y por fin sus ojos encuentran los de su interlocutora).? Bueno, eso está mejor. Para empezar, dime qué piensas.

- No entiendo.

- ¿En qué piensas ahora?

- Adelina.

- ¿Quién es Adelina?

- Adelina iba al colegio conmigo.

- ¿Jugábais juntos?

- Ella era muy linda. Hacía cosas.

- ¿Qué cosas?

Manolo suspira.

- Hacía mariposas con cosas del suelo.

- Eso está bien, Manolo, hacer mariposas. ¿Te gustan las mariposas?

- Sí.

(fin del 2º ejercicio)

Autorretrato borroso

Archivado en: - Autorretrato — abonet at 4:30 pm on Miércoles, Octubre 28, 2009

Hace poco me di un golpe en la cabeza muy fuerte. Estuve internado como un mes sin saber quien era, recibiendo visitas de gente absolutamente desconocida que solo me daba miedo. Del accidente no recuerdo nada. Me han dicho que iba en bicicleta y que un auto me levantó en el aire y me golpeé el cráneo contra el asfalto.
Me llevaron a mi casa y me encontré con una habitación que es el estudio de un pintor. La verdad no me gustaron nada las pinturas que vi desparramadas por todo el lugar. Se supone que son mías. Detesté ese lugar al instante, y me dediqué casi todo este tiempo a leer en el jardín. Porque aparentemente no tengo que trabajar. Pertenezco a una familia aristócrata. Otro misterio para mí. En el hospital había mucha gente que se quejaba de tener que estar internada,? porque tenían miedo de perder su trabajo por la prolongada ausencia. Se querían levantar de la cama y regresar a sus vidas, que recordaban a la perfección. Eso me daba envidia.
Un día sentí curiosidad por ver mi estudio otra vez. Debo confesar algo: ese lugar me daba espanto y no quería que nadie me viera entrar en él. No quería que asociaran esas pinturas obscenas conmigo.
Apenas entré, un? escalofrío recorrió mi espalda cuando me enfrenté a un cuadro que? destaba? sobre el resto: una mujer vestida con un traje sastre muy clásico, el pelo corto perfectamente cortado, los labios pintados de rojo carmesí y unos dientes como de tiburón que sobresalían de su boca. Reconocí en su mirada algo espantoso y diabólico. Algo conocido. Y entonces me di cuenta de que la mujer en el retrato era mi madre.
Me acerqué al atril en donde había un lienzo en blanco. Tomé un pincel y algunos óleos y empecé a pintar un fondo. Mi mano era experta. Recordaba exactamente cómo hacer cada pincelada, cómo matizar los colores. Llevé un espejo y lo? coloqué de manera que reflejara mi propia imagen. Estuve todo el día metido en el estudio, tratando de pintar lo que veía en el espejo, sin demasiado éxito. Mi propio reflejo me resultaba tan cercano y al mismo tiempo tan ajeno, que no lograba reproducir lo que veía. El resultado fue una imagen borrosa, como si estuviera detrás de una pecera, deformada, con un solo ojo, y con una expresión de desconcierto tan grande que enseguida pensé que estaba muerto y que era imposible regresarme al mundo de los retratos naturalistas, y de las personas que eran mi entorno cercano.

Adolescentia [autorretrato]

Archivado en: - Autorretrato — thelastbrokenheart at 4:10 pm on Miércoles, Octubre 28, 2009

Hola! Soy Millicent, y tengo 13 años. Soy nueva y espero que les guste mi autorretrato.

Alta, de piernas largas y delgada. Alguien más del montón. Alguien que no se destaca por su físico. Pero que se destaca por otras cualidades…

Siempre me dijeron que soy fuerte, divertida y que suelo ser una soñadora sin límites.

Para mi muy corta edad, ya varias veces me han quebrado mi corazón, es que el amor no me juega buenas pasadas.

Siempre dicen, que a esta edad, las cosas malas, incorrectas, los errores, nos vuelven más sensibles. Nos vuelven más vulnerables, que hay que ser fuerte y no rendirse nunca. ¿Saben qué? No creo en esas palabras.

Nunca creí en la ciencia, nunca creí en las hipótesis por medio de la lógica. Nunca creí en el puro razonamiento moral; pienso que hay cosas que van más allá de la razón, de la lógica o de la ciencia, el amor es una de ellas.

Ningún método me va a hacer creer que el amor es algo lógico, algo que siempre pasa. No, no es algo que solamente pasa. Esto es verdad, porque yo no siento amor por el primer muchacho que veo caminar por la calle…

Aunque sea muy intensa (que es algo que saqué por descendencia) la verdad, eso del enamoramiento no va nada conmigo, es que el dolor no es mi mejor amigo.

Amo todas las cosas abstractas y que necesitan del “algo” para existir. Creo en las miradas indirectas, en las miradas directas, capto cada movimiento de mi alrededor. Sé cuando algo no esta bien, y en seguida sospecho de quién lo lleva a cabo, pues no me gusta ser la mediadora.

Odio las peleas, odio al odio, odio todo lo que tenga que ver con la injusticia. Odio que mis amigas estén peleadas, odio que haya malhumor dentro del ambiente en donde esté yo, odio a la gente que no tiene cultura interior.

La cultura lo es todo en alguien, para mí. Las personas sin cultura son cosas sin existencia, sin sentido y aunque no conozco a ninguna, estoy tan segura de que existen otras muchas…

Amo escribir, es mi pasión a mi tan corta edad. Voy a un taller literario, salí en la radio, hice una plaqueta… y dejé la huella de cultura.

Una diosa marina

Archivado en: - Autorretrato — olibana8 at 3:02 pm on Miércoles, Octubre 28, 2009

Soy una perla del Caribe, de las que están en peligro de extinción. Hija de dioses de mares ardientes, de piel broncínea, cabellos espumosos y mirada solar. Mi estirpe no tiene edad. A mí y a mis hermanas nos gusta cantar y bailar, bajo la luna y las estrellas, bajo las profundidades abisales y sobre la tierra sagrada.

Aparezco como las oportunidades, ahora estoy aquí, mañana quién sabe. Tal vez no me reconozcas, pues las miradas ociosas están cansadas de ver que? no reluce todo lo que oro y opulencia aparenta.

Mantengo pactos con las diosas nocturnas con las diosas tectónicas, diosas nutricias. Auscultando sus calderos, sus cuevas y sus telares, para adentrarme en los ritmos del Tiempo del Sueño Eterno y conocer todas mis identidades, dimensiones y cuerpos.

Soy eléctrica, cuántica, iónica. Mi padre es el éter, mi madre la más antigua de las divinidades. Acallo todas las voces para que cante el río, para que sople el viento, para que los árboles nos saluden con sus brazos señoriales. Yo soy una como tú.

PERSONAJE IMAGINARIO

Archivado en: -Creación de personajes — Corina Harry at 12:33 pm on Miércoles, Octubre 28, 2009

Rubén es un hombre de mediana edad. Algo melancólico y taciturno. Sus delgadas manos aprendieron de niño, a manipular la arcilla y transformarla más allá de lo que los ojos físicos pueden apreciar. De esa habilidad, desarrolló un oficio que le permitió trascender las fronteras de su patria. Hoy, la montaña se ha convertido en un sagrado refugio que le permite profundizar en la búsqueda de su ser. Su aspecto físico es pulcro y varía relajadamente, oscilando entre la delgadez y el sobre peso, sin que esto afecte a su autoestima. Nada pretencioso en la forma de manifestarse. Orgulloso de su tierra natal y valiente al momento de enfrentar lo que él llama “desafíos”, que no dejan de ser más que una posibilidad de expresión y de tocar el alma de los otros. Su deseo de ser entendido y aceptado, lo lleva a querer desarrollar aspectos que jamás se habría atrevido. Posee una mirada penetrante que intranquiliza a todo aquel que se le aproxima. Pese a que su deseo es agradar, nunca lo consigue completamente. Algo de timidez se apodera de su expresión en el instante en el que más desearía ser visto como un hombre seguro y firme. Muchas veces, su mirada se pierde en el vacío, como si buscara respuestas en la nada. Una profunda nada, en la que se convierte, por lo menos una vez al día, sin saber qué es lo que busca, ni por qué.

De mí, que no soy interesante.

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — juliancavalli at 8:48 pm on Martes, Octubre 27, 2009

Aquello que puedo decir acerca de mi no tiene siquiera la más mínima semejanza con lo que los demás ven. No me siento subvalorado ni mucho menos. Es sólo que hasta me cuesta encontrar las cosas buenas que me señalan. Y a las malas las cambio por otras, mucho peores por cierto, pero que desde acá adentro parecen más adecuadas para describirme.

Cuando me acusan de ser un poco perezoso siempre me queda la sensación de que indolente o apático son adjetivos que cuadran mejor. Cuando quiera que alguien gusta halagarme diciéndome que qué lindo sonó ese tema en el piano yo se y no puedo siquiera por un segundo olvidar los errores que cometí, de las oportunidades que dejé pasar.

Cualquiera escribe mejor que yo. Cualquiera es más inteligente o más estúpido. Cualquiera podría hacer tal o cual cosa más rápido o más prolijo. Quizás porque los adjetivos son una marca absolutizada es por lo que no me puedo encontrar en ninguno. No me siento una persona destacable. Y estoy convencido de que a nadie le interesaría leer de mí.

Cualquiera escribe mejor que yo. Y sin embargo, acá estoy, tratando de formarme una vida con letras…

Algunas fotos de mí

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — edurodriguez at 6:55 am on Martes, Octubre 27, 2009

Viviendo el último mes de mis treinta y cinco años me deja un poco pensativo. Comenzar un año más de vida es todo un desafío, tal vez una aventura, pero al mismo tiempo es evidencia de que cada vez son más los años que se juntan a dormir en el recuerdo. Hace once años que no vivo en el lugar donde nací, Salta, una provincia al norte de Argentina. Ahora vivo en en Mendoza, pegadito a la Cordillera de los Andes; y siete de esos once años los viví en España.

Siempre tal como soy, un poco más gordo, un poco más flaco, depende de épocas. Moreno, sin ser de los altos de esta sociedad. La mirada que asiento sobre las cosas es de color marrón y mis rasgos son bien de esta tierra.

Una de las cosas más apasionantes, al menos para mí, es contar aquello que se detiene por un tiempo en el imaginario personal. No todo se puede contar, por supuesto, pero hay muchas cosas que sí se pueden compartir. El desafío es: cómo hacer para que los demás te entiendan. Escribir no es empresa fácil, pero ensayo poder contar las cosas bien.

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Beny at 10:53 pm on Lunes, Octubre 26, 2009

Autorretrato:

Por lo general no soy muy dado a mirarme en el espejo, un leve acicate y listo, al describirme encuentro una envoltura a la cual no he puesto mucha atención, sin mi reflejo daría una referencia inexacta de mi físico.

Mi descripción física, estatura media (1.65 mts.), pelo negro con canas visibles en el frente, amplia frente, ojos hundidos con marcadas ojeras, nariz gruesa, tez morena y cara ovalada, complexión robusta.

Esta descripción es para un dibujante, pero lo mío es una descripción de pluma y podría describirme de la siguiente manera.

Criterio amplio, conocimiento acerca del momento en que vivo, en pocas palabras; Analítico.

Tendencia a los problemas sociales arraigada, enemigo de las injusticias oficialistas, en este sentido reconozco que pierdo objetividad en mi juicio y tomo partido en algún bando.

Testarudo, cuando siento que la razón me asiste defiendo mi punto de vista con argumentos razonables y razonados, pero soy tolerante ante otros puntos de vista que pueden enriquecer mi posición.

Finalmente puedo resumir que soy romántico e idealista, posiblemente producto de mi tiempo y formación, no es prioridad el dinero ni la gloria, si la satisfacción de actuar de forma justa.

Querida Paula:

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Sofia Moreno at 8:41 pm on Lunes, Octubre 26, 2009

Hace tres días prometí escribirte pronto y apenas acabo de conseguir unos minutos libres para ponerme manos a la obra. Disculpa mi retraso.

No es muy elegante hacerlo, pero debo empezar por hablarte de mí misma. Es preciso que sepas quién soy.

Si me vieras en un wagon de metro, mi silueta no llamaría tu atención. Paso inadvertida y me pierdo entre el montón. No soy ni gorda ni flaca, ni baja ni alta. Aunque no soy fea, tampoco destaco por mi belleza.

A grandes rasgos y para que te hagas una idea de mi aspecto, diré que mi cabello es castaño y largo, ondulado sin necesidad de pasar por la peluquería. Las primeras canas aparecen a veces cuando la luz incide en un ángulo poco favorecedor. Mis ojos verdes son miopes y eso me da un aire despistado. Tengo un muy ligero sobrepeso, pero nada preocupante. Me gustan mis curvas. Basta verme a contraluz para que se sepa sin lugar a dudas que soy mujer. Hace tiempo que pasé de los cuarenta y no pretendo ocultarlo. Suelo llevar vaqueros ajustados y calzado plano, en aras de la comodidad.

Por ahora nada más.

Seguiremos en contacto.

Carla

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — carla at 8:21 pm on Lunes, Octubre 26, 2009

Autorretrato

?

?

Soy varias personas en una. De lunes a viernes, de ocho a tres soy una trabajadora entusiasta. Sí, tengo mucha suerte, me apasiona lo que hago. En esos momentos, soy madre en “stand by”, que espera que la elección realizada aquel día de frío sea acertada y mi hijo lo pase bien y encima aprenda mientras yo no estoy físicamente. A las tres y, a veces, un poco más, me convierto otra vez en mujer y madre y echo un pulso con el mundo del hogar y más tarde con los habitantes de los parques infantiles. Quien los frecuenta sabrá de lo que hablo. Al caer el sol, somos ya tres. (Cuánto lo agradezco y cuánta alegría, diversión y paz me aporta. Si le conocierais me daríais la razón). Así que cuando uno de los motores que me mueve cae exhausto, volvemos a ser nosotros: los amigos, los luchadores, lo que surja… En ese momento, puedo tirarme al ordenador a escribir e imaginar personajes, situaciones, lugares,… Los fines de semana, que inicio el viernes a las tres de la tarde, bautizado como día de la familia, comienzo el ansiado descanso. Cuando releo lo descrito con anterioridad, echo de menos el plural. Me doy cuenta de que en realidad, soy una persona en varias.

Insondable

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — ditaca at 6:34 pm on Lunes, Octubre 26, 2009

Palidezco cuando me miro al espejo, cada mañana. A cada instante, segundo, minuto, hora… me reflejo como el que no es, un ser invisible. Audible para mi reloj interno, erigiéndose en prescriptor de mis edades, mis arrugas, mis? fracasos. Visible para mi mundo interno que confundido se esconde y repliega, a cada avance del cronómetro, latiendo. Palpable para los menos, los locos, los dolidos, los descontentos

A cada instante, segundo, minuto, hora… me redescubro como el que no está

Un ser insondable, viviendo sin sueños

Enrojezco cuando me miro en tu espejo, cada tarde. A cada mirada, palabra, calada… me escudriñas como el que soy, un ser extrañado. Resultando ahora audible, visible, palpable, reconocible para alguien sin prescripciones, latiendo. Con mis ocurrencias incomprensibles, mis alegatos inexpugnables, mis contestaciones inagotables, mis incomunicaciones, inseguridades, devaneos y constreñimientos

A cada mirada, palabra, calada… me redescubro como el que se busca

Un ser insondable, viviendo de sueños

Reaparezco cuando me miro en mi espejo, cada noche.? A cada temor, un cuento. A cada desaire, un lienzo. A cada dolor, un verso. Legible para ti, para? vosotros, no para ellos, los prescriptores del tiempo, los iluminados mecenas de? escritos atentos

Como el que soy, un escritor sin talento.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — Regina Gonzalez at 4:29 pm on Lunes, Octubre 26, 2009

Ejercicio de doscientas palabras,y alguna más.

“Cuanto más miro hacia la profundidad de mi ser, más me encuentro…con los otros”
(P.Auster)
Dicen que me parezco a Meryl Streep, que en ocasiones, tengo aspecto de francesa y que en mi porte llevo “aires” de marquesa.
De cuna de familia burguesa soy, rodeada de libros, de mi padre tomé la lectura por afición.
De mi abuelo materno,veterinario de profesión,gran trabajador y estudioso autodidacta de artes y lenguas,su pasión. Del abuelo paterno, emprendedor,altivo y ambicioso,que nunca estuvo ocioso, su decisión
De las mujeres, no es de recibo, no hacer referencia alguna,pues no habría ningún motivo; además de los “aires”, es de rasgo,el fuerte carácter que todas lucimos.
De médicos e ingenieros se nutre mi familia.Pero yo,de nueve la mediana,que nunca serví ni para la ciencia ni para la empresa,haciendo honor a mi lugar,por otra puerta salí.
Con un poco de aquí y un poco de allá,con un mucho de curiosidad y con un menos de artista,me hice psicoanalista. Sepan Ustedes,hay que decir,que no soy nada lista.
Tres aficiones cultivo,aunque para ninguna tengo don:la lectura, la escritura y la natación;que realizo con gran esfuerzo y lo que puedo de dedicación.
Llego,por fín, a las doscientas palabras, y alguna más, total para decir que, en mí, no hay nada de o original.
Regina

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — Simón De Castro at 7:38 am on Lunes, Octubre 26, 2009

Nací por primera vez en un rincón del Caribe en el 70, he vuelto a nacer muchas veces, siempre de parto natural. Por lo que me pagan, para lo que soy bueno, lo que me gusta hacer y cómo quiero que me recuerden son 4 cosas distintas.

Tengo 39 años, aparento menos, siento que son mucho más. Se me notan en mi calva creciente, en mi abdomen creciente, en mi cansancio creciente y en mi ignorancia creciente. Hasta ahora todos mis órganos me funcionan bien, excepto el corazón que ha sido muy maltratado por usuarios ingratos, y el cerebro, que mezcla recuerdos de verdad con algunos inventados.

Ojos, dos, y a veces cuatro porque necesito lentes la mayor parte del tiempo. Pero todavía saben ver donde hay belleza,y sobre todo saben no ver donde no la hay. Brazos, también dos, buenos para abrazar, según dicen los receptores de dichos abrazos.

Soy blanco por fuera y trigueño por dentro. Me dicen “tú no parece que eres de aquí”, pero me lo dicen ‘aquí’ y fuera de aquí.

De músico, poeta y loco tengo respectivamente un poquito, un poco y mucho. Soy bueno para compadre, compinche, confidente, etc. Sobre todo etc.

Autoretrato

Archivado en: - Autorretrato — Juan Amaya Baena at 7:30 am on Lunes, Octubre 26, 2009

Soy Juan. Nací en la primavera del 62 en Bogotá, Colombia. Mi vida ha sido triste en ocasiones por? la persistencia en mi deseo de ser bueno en un mundo donde reinan la corrupción y la avaricia. Ha sido dichosa en otras, porque he sido un privilegiado que ha recibido amor sin medida de todas las fuentes posibles. Soy un ecléctico, me dedico a tomar ? conocimientos ? de diversas filosofías con la intención de crecer y hacerme mejor persona. Creo firmemente que el amor es la energía divina de la que está formado el universo y que sin él no podríamos alcanzar la realización. Tengo, sin embargo, algunos conceptos un poco revaluados, entre ellos, ? la amistad en la que poco creo. Soy el padre amoroso de un niño de cinco años que todos los días me da lecciones de vida. Tengo pasiones y obsesiones, quiero ser siempre joven, quiero ver llegar el día en que la humanidad vibre en paz y armonía reconociendo a la tierra como su madre. En la medida en que ha ido avanzando mi vida me he ido convenciendo más cada día de que mi meta es la iluminación y si no alcanzo el objetivo me conformaría con que al final de mis días, cuando a la muerte encuentre,? sea con mi rostro descansando entre los senos desnudos de la mujer amada.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — Claudia Susana Rodriguez at 3:27 am on Lunes, Octubre 26, 2009

Desde hace días llueve torrencialmente en Bogotá, esta noche no es diferente; el sonido de los árboles que se mecen con el viento y con la lluvia me sacan del silencio, camino hacia la ventana para mirarlos, pero la oscuridad de la calle y la poca luz del salón hacen que lo que tenga frente a mí sea mi reflejo, el reflejo de una mujer menuda, de pelo rizado, piel canela y sonrisa amplia, que ama los espacios tranquilos y soleados. Una yo capaz de estar consigo misma y poder disfrutar de hacer una caminata o de ir al cine, o incluso de salir a comer sin lamentarse de no estar con alguien.

Conscientemente, a veces, e inconscientemente, otras, he trabajado conmigo misma para estar bien, para proveerme yo misma, sólo yo, de sosiego y felicidad. Soy autosuficiente, sí, no obstante, como todo ser humano preciso de la proximidad del otro, de su calidez, de su risa, sólo que la tarea del sentido de mi vida me la he adjudicado a mí misma, esa es una responsabilidad sólo mía, no de un tercero.

Todavía soy de esos seres que cree en el ser humano, que confía en el otro y que piensa que es posible trabajar por propiciar cambios en mi país, y por eso enseño en un colegio; ¿qué enseño? a dudar, a preguntarse, a pensar.

Archivado en: - Autorretrato — marifer at 11:09 pm on Domingo, Octubre 25, 2009

Siempre fui bastante despistada, de pequeña, especialmente. Quizás ha sido la forma que encontré para poder dedicarme con tranquilidad a lo que quiero, sin que nadie me moleste… “Déjala, siempre está en la luna”. La curiosidad es parte de mi naturaleza, detesto la rutina, amo crear, inventar, descubrir, aprender.
No me aburro nunca. Cientos de libros de contenido dispar, colman las bibliotecas de mi casa; mi día es demasiado corto, quisiera que los días duraran el doble; y las noches… que fueran más cortas. Me gusta acostarme tarde y ver películas o investigar sobre algún tema en Internet. En el silencio de la noche, cuando todos duermen, me encuentro conmigo misma y con mis cosas y disfruto; me encanta el transcurrir de la vida; soy tranquila y paciente hasta que dejo de serlo. Pero para que eso suceda, hace falta mucho. En mis hijos, me veo, y veo a mi esposo, y pienso que es maravilloso.

Indalo

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Indalo at 10:37 pm on Domingo, Octubre 25, 2009

Por mi edad ya he recorrido gran parte del camino. Ahora que se acerca el otoño, el de mi vida, dedico mucho tiempo a escribir y a leer, quizá lo hago para luchar contra el aburrimiento, o puede que sea porque ciertos efluvios de vanidad me empujan a intentar crear algo importante, algo que tenga el suficiente peso como para que me sienta orgulloso de mí mismo, el suficiente peso como para que el incesante viento del pasar de los días no pueda apartarlo de mi memoria o de la memoria de quienes me rodean.

Me gusta todo lo relacionado con la literatura, especialmente la novela. Y me suele gustar más aún cuando la escribo yo. ¿Por qué?: porque tiendo a dejarme absorber por la historia que yo imagino, a sentirla y a vivirla con intensidad. No es que no me mantenga a una distancia prudencial, no es eso. Más bien la añado a las demás historias de mi vida y, por inercia, puede llegar a adquirir un valor significativo, parecido, por ejemplo, al de algunas vivencias oníricas. Suelo penetrar en el interior de los personajes, bien sean hombres, mujeres o niños. Claro que mi gozo es superior cuando me identifico con ellos.

He escrito varias novelas, poesías, cuentos y relatos. Como muchos, sentí la ilusión del éxito, pero, como tantos, acabé escribiendo para mí. Escribir no me resulta fácil, puesto que toda mi vida la he dedicado a las ciencias y tengo una mente dicotómica que trata de abreviar, de reducir, de eliminar matices en lugar de buscarlos.

Pienso que la vida, además de muchas otras cosas, es un aprendizaje continuo. Me encanta aprender, necesito aprender, y con ello espero mejorar mi manera de escribir.

Nací en Almería, vivo en Barcelona y tengo 57 años.

Clara

Archivado en: - Autorretrato — clarapardolatre at 7:54 pm on Domingo, Octubre 25, 2009

Como la mayoría de mis primos, nací días antes de El Pilar en una preciosa Zaragoza en fiestas. En estos 25 años, he vivido en cuatro ciudades diferentes, que hubieran sido más si no hubiera logrado hacerme un hueco en el periodismo deportivo, mi gran pasión.

La carrera la estudié en Madrid; estando de Erasmus, en un remoto pueblo de la Bélgica francófona, me conocí a mí misma a la vez que hacía amigos de todos los colores y culturas.

Todos los días sueño con algo raro en estos tiempos, tener siete hijos. Uno de ellos llevará el nombre de Axel, en honor a la Bélgica que tanto añoro. Otros dos intentaré adoptarlos en algún país Africano y tendrán una preciosa piel negra, muy negra, que contraste con la mía, blanca nuclear. Por ello, por mis ojos claros y mi pelo rubio siempre me confunden como una turista alemana o inglesa.

Archivado en: - Autorretrato — viajera at 7:34 pm on Sábado, Octubre 24, 2009

Argentina es le país donde nací, mas específicamente en la ciudad de Diamante, provincia de Entre Rios. Ciudad muy pequeña pero acogedora.

Mi familia está compusta por dos hermanos mayores, ya casados. Tanto mis padres como mis hermanos continuan viviendo en mi ciudad natal.

Actualmete estoy residiendo en New Jersey, Estados Unidos. Llegué a finales de diciembre del año 2000.

Siempre me gustó escribir, pero como que nunca estoy conforme con lo que escribo, como si? le faltara algo.

AUTORRETRATO

Archivado en: - Autorretrato — eduardo at 3:43 pm on Sábado, Octubre 24, 2009

Inicié una Ingeniería en Jaén. Camino que duró seis esteriles años, dándome cuenta entonces de que transitaba por un desierto árido y sin salida. Busqué un oasis en el camino y entonces decidí que me aventuraría en el mundo de la escritura. Llegué a Madrid, ciudad en la que vivo desde hace dos años para emprender un viaje literaio y me matriculé en una Diplomatura de Guión de Cine y TV en la escuela TAI. Ahora estoy realizando el proyecto final, consistente en la escritura de un guión de un largometraje y las puertas del séptimo arte se van abriendo conforme avanzo en mis estudios. Aún así, no abandono mi auténtica vocación, la escritura, ya que ahora estoy a expensas de publicar un libro de relatos y otro de poemas. Con este taller pretendo ahondar en el conocimiento de la narrativa y por qué no, abrir otra puerta más que me permita seguir en este camino: la literatura.

Pues soy…

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Rober at 1:13 pm on Sábado, Octubre 24, 2009

Bueno esto no tiene que ser muy complicado, ¿no? Vamos a ver….

Soy….

Soy migajas de un pasado

Soy ahora, pero no luego.

Soy tarde, aunque a veces, me espero.

Soy sueño, y casi siempre, despierto.

Soy un segundo…que ya pasó…pero no el siguiente…que también pasó

Soy aquí y allí, contigo y cada vez menos sin ti,

Soy la lluvia que guardo en mi cajón….

? …y también el sol que invade mi habitación.

Soy domingos de pijama y pelis con sazón

?

Soy lo que tú crees…

? ? ….y lo que ni te imaginas.

Soy más de lo que veo…

…. y menos de lo que me gustaría.

?

Soy…pero mejor, sin el don

?

Soy caos y desorden…aunque no precisamente en ese orden.

Soy absurdo, asimétrico, antropomórfico y resbaladizo…

….o eso creo y puede que incluso todo al mismo tiempo

?

Soy, aunque me estoy cansando de ser

?

Bueno digamos que soy…aunque no se my bien el que.

?

Lo único que se, es que soy…una y otra vez.

Albino

Archivado en: - Autorretrato — albino at 5:42 am on Sábado, Octubre 24, 2009

Martín Albino; así me llamo. Albino diferencia los tantos Martín que existen por ahí y es un sello que conservo de mi padre.
Me gusta escribir y lo hago desde hace algunos años, con el fin de crear o algo similar.
Luego intento mejorar… como en todas las cosas que hago y en ocasiones miro algún reflejo de mi.
Ojalá algún día pueda transmitir sensaciones, emociones y algo mas, así como las transmiten algunos que algún dia lograron y logran sorprenderme y emocionarme hasta las entrañas.
No puedo negar; si estuviera sólo en el planeta no escribiría, quizás tampoco haría nada y en poco tiempo moriría de angustia. Escribo con muchas ganas cuando se que alguien está esperando que lo haga para luego criticarme o acompañarme; es en parte un desafío. Además escribir nos sincera y nos delata; lo escrito surgió de nosotros, espontáneo y plagado de verdades propias que nos sorprendería considerablemente escucharlas desde otro.

Me pone felíz vivir plenamente con las personas que considero especiales, únicas. Y compartir las ganas de hacer lo que sea, de aprender… de vivir cumpliendo sueños.

Redacción - Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — MYRC at 2:48 am on Sábado, Octubre 24, 2009

El destino me colocó en una de esas preciosas ciudades que sólo tienen un par de meses de calor. El frío me marca. Me paso el día vagando helada de un lado para otro, buscando remansos de calor, agradeciendo esa calma.

Mente inquieta, no me centro. Intento superarme, emprender cosas nuevas, aceptar las antiguas, ser feliz, agradecer el tener salud…si hiciera más calorcito…soñar grandes cosas, y ahora que lo pienso sin que salgan, apenas, casi, infrecuentemente, o sea, nunca.

Dime ¿has sentido la música? a veces tienes que respirar profundo, las ondas entran, y te poseen, con unas vas a llorar, con otras quieres cantar, algunas hacen que la tristeza se vaya derritiendo, que te levantes para bailar, a veces te invaden… ¿y aquellas que te llevan a pensar “¡Mi reino por un cuerpo que sienta lo que yo!”?.

De momento que se pare el mundo: Su mano en mi hombro, por supuesto, dulcemente cálida.

Me ata que suelo tener frio y, en el fondo, doy gracias porque si no explotaría de tantas e intensas emociones.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — Martha at 12:45 am on Sábado, Octubre 24, 2009

Amante de los desafíos
Empecinada en la lucha
Incansable y pertinaz
Compulsiva en la tarea
Exigente para sí,
tolerante con lo ajeno
independiente, serena
y bastante? distraída
Amante de la lectura
Escribe desde pequeña
Internet colma sus horas
Si no la ocupan sus nietos.

Martha

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — Manuel Dario Quintana at 11:25 pm on Viernes, Octubre 23, 2009

¿Quién soy? Tal vez lo que nunca deseé ser, ese que a veces perdido está entre las musarañas que no me llevan a ningún lado, mientras la vida me arrastra a dejar a un lado esas cosas que me definen. Hablar, deambular, oír, mirar a los ojos de la persona con quien converso, regalarle una sonrisa al amigo que tiempo hace que no veo… aunque de él haya hablado pestes.

Soy quizás un poco histérico porque no me gustan los desmanes, las tonterías de esos ¡Yo qué sé! y virando sus espaldas a otro lado dejan sus obligaciones a? otros. Grito a veces en vez de hablar, según mi mujer, pero olvido casi al instante la causa del disgusto y la armonía llega nuevamente hasta que otra vez, alguien, rompe mi equilibrio.

Dicen que soy arquitecto, que diseño jardines en mi cabeza antes de construirlos, que escribo en las madrugadas cuando el sueño se pierde entre ronronear del aire-acondicionado y las mañanas me sorprenden terminando algún capítulo de mis tantas novelas guardadas en alguna parte.

Puede y sea aquello que mis padres no desearon, por no graduarme de abogado o doctor, siendo quizás alguien que mira la vida desde un color azul.

?

Manuel Dario

Mi tiempo

Archivado en: - Autorretrato — sblach at 9:33 pm on Viernes, Octubre 23, 2009

Ahora que aún no es demasiado tarde corro detrás de mi vida, la que viví siempre de lejos. Esa distancia que siempre he puesto entre yo y mi vida, ha descompasado mi trayectoria, he hecho a destiempo y no he hecho por falta de tiempo, TIEMPO que he desgastado soñándome vivir a la sombra de mi vida.

La vida se me había escapado de entre las manos y mi único pensamiento era la percepción relativa del tiempo, sin darme cuenta de que mi estatismo provocaba esa aceleración y desgaste de mi vida, sin embargo mi percepción era totalmente la contraria, el tiempo parecía pasar de largo muy lentamente, sin apenas rozarme sintiéndome atemporal, desubicada, perdida.

Las carencias temporales de mi vida las he rellenando con espacios vacíos de experiencias pero repletos de fantasía, he sido muchas mujeres con una misma esencia, he vivido en países reales e irreales, he vivido mil vidas.

SOLO UNA VEZ

Archivado en: - Autorretrato — Arelis at 9:07 pm on Viernes, Octubre 23, 2009

Quien iba a pensar que con el paso de lo años nos volvemos mas esencia pura o rancia, y que el pasado se convierta en una suerte de reminiscencias, como la de la piel, quien ha de acordarse en la primera vez que le tocaron, no digo la primera vez de haber tenido relaciones sexuales no, hablo del contacto puro, sencillo, ameno, sensual, de la piel. -Esa que apenas se inicia- en aquellos años en los avatares del placer.

Se viene a mi memoria, quien osó en ese instintivo arte de sólo tocar, y recrearse en ello. Que éxtasis al sentir una delicada caricia que te recorre alguna esquina del cuello, o simplemente las de los dedos que transitan por la algún rincón menos común, que despierta la sensación de escalofrío en el cuerpo, o aquel pequeño roce inocente que hace suspirar, vertido en alguna parte sútil mas escondida a simple vista. Es placentero adentrarse es esos recuerdos, no como anécdota de lo vivido, sino como vivencia aprendida y disfrutada queramos o no.

Como aquella o aquellas primeras veces nos sumergimos en un nuevo mundo, en unas dimensiones poco conocidas, que partieron del deseo nato de querer acariciar, despacio y lentamente a la piel, como la suave ala de una mariposa que vuela mientras la brisa la lleva, semejante a tocar con las punta de los dedos un muslo, una cadera, el vientre y subir subir o bajar bajar… Vaya recuerdos esos…de la piel y de su toque

Fabian Guzman S.

Archivado en: - Autorretrato — Fabian Guzman Sanchez at 8:29 pm on Viernes, Octubre 23, 2009

Nací el 1 de Noviembre, en un lugar llamado Espinal, ubicado en una de las partes más fértiles del gran valle del río Magdalena.? ? Mi vida se desarrolla en Ibagué, ciudad, cuya historia es la que siempre está latente en el alborozo de sus pobladores, que supieron convertir el paisaje en una canción que nunca muere. Educado en el seno de una familia de origines humildes; mi padre solía narrar cuentos en su juventud a un gran público.? Considero que la fantasía es algo importante, ya que forma parte natural de la realidad y las peripecias del mundo, se reflejan en historias que no exentas de un peculiar sentido del humor, tratan de los sentimientos y del espíritu humano. Leer y escribir es uno de tantos placeres de la vida que muchos deberian de cultivar. (Colombia)

La Luz

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — miguelpoi at 6:53 pm on Viernes, Octubre 23, 2009

Soy Miguél Muñoz, poca gente me habla, incluso escuché a alguien preguntar una vez: ¿de qué te defiendes? y yo hubiera respondido, si silencioso no fuera: más bien te defiendo yo a ti de esta luz que reuní y me friega. Es cierto, esto lo escribió Lucho Hernández, según la dictadura de Cronos, hace un par de décadas, pero en mi está absolutamente vigente, sus palabras resuenan entre mis neuronas, recorriendo cada parte de mi ser, tratando vanamente de oscurecer esta luz que no ilumina pero que sin duda (y no con pocas ganas) reuní.. y me friega. Tal vez? Borges tenía razón, nada de lo que se dice no ha sido dicho con anterioridad, y seguramente será dicho infinitas veces más, en los azares del tiempo; así que quizás las palabras tan llenas de sentido de mi querido Lucho, ya sintieron salir y probar el aire desde mi propia boca, todo se repite infinitamente. Poca gente me habla, a poca gente le hablo, incluso llegándome a inferir que de qué me protejo (les protejo diría yo), pobres ellos, o cuán afortunados, que sólo ven las sombras donde yo vi luz, en la penumbrosa caverna de Platón, me han atado.

Yo y yo

Archivado en: - Autorretrato — Naiara at 5:01 pm on Viernes, Octubre 23, 2009

Cuando digo mi nombre muchas veces ya pierde su significado, ya no se juntan las letras, ya no sé cómo me llamo…

No eres nadie en este mundo

Calla, calla, cállate ya tú, que siempre me provocas..

Sólo te digo que yo lo haría mejor

Pues hazlo, ¿quién eres tú?

Yo soy tú, soy la voz que debes escuchar. Deja de perder el tiempo, no tienes remedio.

Y tú deja de hablar y haz algo por mí (y por tí) si esto no te gusta. Si tú eres yo, dime, ¿quién soy yo?

No lo sé, pero sé que nunca llegarás a ser aquéllo que sueñas.

Lo seré, sólo para que desaparezcas.

Si yo desaparezco, tú también, porque yo soy tú.

Entonces mejor, entonces repetiré mi nombre tantas veces como haga falta para que desaparezcamos las dos. Así no te esucharé y así no habrá más dolor.

Ni alegría.

Ni alegría… entonces cállate ya y déjanos vivir (y déjame soñar)

AUTORRETRATO

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Corina Harry at 1:46 pm on Viernes, Octubre 23, 2009

Nací en el corazón de Varsovia, un helado amanecer de 1956. Por lo que de ahí en adelante narrarían mis padres, Polonia estaba completamente destruida, hambrienta y desolada. Las verdaderas fotos de los desastres de la guerra llegarían mucho más tarde.

Antes de cumplir los dos años, viajamos a Argentina con mis padres y mis hermanas. No tengo prácticamente recuerdos concientes, ni de Varsovia ni del barco. Mis primeros recuerdos de infancia aparecen en el barrio del Abasto, en la casa de mi abuela materna, en la calle San Luís entre Bustamante y Billinghurst.

? Mi adolescencia fue austera. Mi padre había muerto antes de que yo cumpliera los doce años de edad. Mi madre se volvió a casar, pero siempre sentí que ese señor, era un completo extraño.

? Recientemente? salida de la adolescencia, contraje matrimonio. Mis dos hijos ya son adultos. Planté un pino para navidad cuando mis hijos todavía eran unos niños.

Escribo música y palabras. Una interminable combinación de sonidos que recorren tiempo y espacio más allá de los límites que se podía llegar a imaginar hace cuatro décadas atrás. La música, lenguaje más universal que la palabra. Ambas, sonidos de combinación milagrosa en cada ser que quiera explorarlas.

Pantalla y papel

Archivado en: - Autorretrato — fisicomic at 12:51 pm on Viernes, Octubre 23, 2009

Si tuviera que definirme ante cualquier persona, podría llegar a describirme bastante bien? con una palabra: mi alias. Sería limitado, tanto como intentar hacer mi autorretrato en estas pocas líneas de la pantalla, o en ocasiones, en una hoja de papel en blanco. No obstante, gracias a las palabras, uno siempre puede llegar a delimitar al máximo sus ideas y emociones más personales. Las palabras transforman la realidad. Y así está siendo estos últimos años conmigo.

Desde hace un tiempo el texto me abre la mente y me hace crecer más que nunca. No obstante, no siempre ha sido así. Los símbolos matemáticos y las imágenes gráficas han regido mi vida para ser lo que soy hoy en día. Seguramente la responsable de todo ello es la constitución primaria de mi cerebro. Desconocido aún por mi análisis feroz, éste trabaja implacable en sus ejecuciones calculadas. Ahí está él para presentarme a su manera la realidad que veo y siento. Entonces surge la eterna discusión constante y persistente entre dos partes de mí. Como dirían varios psicólogos, la analítica y la emocional. Derecha, izquierda. Objetivo, subjetivo. Matemáticas, letras. Pantalla, papel. Lo que es, y lo que veo.

Y hasta aquí llegamos a mi mejor aproximación lingüística de lo que vivo hoy por hoy. Soy una permanente búsqueda de la ambivalencia, un esclavo de una curiosidad voraz en todas las posibles direcciones, un famélico de conocimiento y sabiduría. Creo pensar que algún día saciaré esta inquietud. Quiero creer que se puede satisfacer algún día esa sed.

MI YO FÍSICO

Archivado en: - Autorretrato — NADDIA at 10:33 am on Viernes, Octubre 23, 2009

Mi yo físico persigue insistente a mi yo astral con la clave A-T-R-A-P-A-R en su chip interno. A varios millones de de años-luz, mi yo astral vive sus propios sueños ajeno a mi yo físico tan fungible, tan efímero… Ambos, hermanados en mí, apenas coinciden, apenas se encuentran y cuando lo hacen, chocan frontalmente más allá del espacio, fuera de todo tiempo, entonces convulsionan y comienza mi viaje, me alejo de mi entidad corpórea, se tensa mi hilo de plata, me voy con rumbo desconocido y siento miedo, sólo el ansiolítico me devuelve al planeta y cuando aterrizo me registro en un taller literario.

¡Fuego!

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Yyrkoon at 9:46 am on Viernes, Octubre 23, 2009

Nací bajo la sombra que proyectaba un cúmulo de apagadas llamas. Bajo su titilante y bella danza de oscuridad.

Así quedé. Como ellas. Oscuro.

Crecí entre la niebla espesa. Tratando de que mis ojos se acostumbrasen a la tenue luz del mundo, a la tenue luz de unas mentes que no comprendían la mía. Crecí tratando en vano de comprender a aquellas mentes que no me entendían.

El tiempo fue pasando, lento pero inexorable y tan lentamente como el tiempo se iba, mi comprensión llegaba. Cuan más claro vislumbraba su camino más lejano se me antojaba del mío.

Así, raudos cual negro rayo, se consumieron dos tercios de mi existencia.

Sólo entonces me di cuenta de que aparentar la normalidad era más eficiente que aparentar la diferencia, que se teme lo que no se comprende y que debía acercarme al mundo.

Fue ardua tarea, pero me adapté y tan bien me adapté que ya casi parezco ya parte de una sociedad que camina al unísono por caminos tan, tan grises que son más oscuros que los negros que yo andaba. Mis días, treinta años después, son como los de todos, monótonos y acristalados en la normalidad.

Ahora seguiré igual, fundido en un mundo al que, como muchos, nunca pertenecí aunque me adapté, en cualquier caso, en el fondo de mis ojos aún y siempre se podrá ver el espíritu de una hermosa danza de apagadas llamas negras.

Saludos desde el infierno.

Quien soy?

Archivado en: - Autorretrato — keymo at 11:11 pm on Jueves, Octubre 22, 2009

Suena el despertador,
comienza el día,
para algunos el trabajo,
para otros la escuela,
para mi…
para mi…
que será este día
para mi…
una pastilla blanca,
media rosada,
una entera celeste y a bajarlas con agua…
dolor de cabeza, igual que todos los días,
me miro al espejo,
no me reconosco,
veo todo negro,
ya no se, si soy yo,
o mis pastillas en mi.
No hay color en mi,
solo el de las pastillas que me siguen,
me embriagan,
me suben,
me bajan…
ellas tienen colores,
yo,
yo…ya los perdí.

AUTORRETRATO

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — thalima at 10:33 pm on Jueves, Octubre 22, 2009

Durante mucho tiempo estoy escribiendo pero siempre espero el momento preciso, aunque han tardado algunas cosas siempre terminan por darse de la mejor forma. La constancia es una de las características primordiales en mi vida; el ímpetu para enfrentarlas también, pero por ello algunos detalles los he pasado por alto. Soy una persona de poca paciencia pero desde hace 7 años (con mi embarazo y mi hijo) he aprendido que con calma y constancia se avanza mas rápido y en forma mas segura.

Los riesgos me encantan, los asumo, claro a veces no todos salen bien pero enseñan mucho. Mi vida ha sido y es interesante, han pasado cosas que he superado y que quiero plasmar con la letra aunque aun no se como hacerlo. Muchas veces paso a ser teórica, leo mucho para conseguir respuestas de ideas que rondan en mi cabeza y así saber si estoy o no equivocada; es como una forma de validar y corroborar mi instinto y pensamiento.

En fin hasta ahora creo que falta algo grande que hacer pero aun no lo consigo. Estoy feliz de iniciar mi participación en este espacio que permite que otros puedan hacer aportes y criticas a nuestras letras.

Esencia

Archivado en: - Autorretrato — gbzecca at 7:48 pm on Jueves, Octubre 22, 2009

Hablar de mí, siempre me resulta molesto. Yo prefiero decir que nací en algún lugar del mundo y que ocupo un espacio en este plano. Que con el pasar del tiempo adquirí la rebeldía que no solía tener en mi adolescencia. Que me da impotencia ver determinadas imágenes cuando se trata de injusticia social. A veces me deprimo inútilmente, sé que no tengo en mis manos la solución a tanto desamor. Pero tengo la fe suficiente como para pensar que todo algún día cambiará.
Llevo en mí arraigada la melancolía que suele invadirme sin explicación, buscando en una película o en un libro la excusa perfecta para llorar. La susceptibilidad esta en mis poros. Con el pasar del tiempo se va agudizando y ya nada me resbala, todo va dejando una huella, una lección de vida.
Aprendí que la sinceridad es la mayor grandeza que tiene el ser humano, como la palabra perdón, tan difícil de pronunciar.
Que los sueños no son utopías, que se pueden lograr, que nada es fácil y que nadie regala nada, excepto Dios que cada mañana me da la dicha de poder ver el sol o la lluvia y disfrutar de mi familia

Yo

Archivado en: - Autorretrato — Lauradenit at 5:42 pm on Jueves, Octubre 22, 2009

Metro sesenta y tres.? Eso es lo único objetivo que sobre mí puedo decir. Todo lo demás podría ser cuestionado tranquilamente por cualquiera que me conozca…

Pelo rizado. Cuando me miro al espejo y llevo el pelo rizado me siento más yo. Más de verdad. Me identifico un poco más con la imagen que el cristal me devuelve.

Figura… Digamos que, por mucho que me llegara a adelgazar, siempre me vería con unos cuantos kilos de más, unos 10 kilos de más. Aunque ya he llegado a esa edad en que las mujeres empezamos, por fin, a aceptarnos como somos e intentamos sacarnos el máximo partido porque nos damos cuenta de que realmente ahora sí estamos en nuestro mejor momento y a partir de ahora ya sólo puede esperarnos el declive.

Ojos marrones, con pecas en ambos y especialmente rasgados al reír. Sonrisa fácil y risa incontrolable. Lágrimas más fáciles aún. Piel reacia a broncearse y marcada con lunares o rasgos característicos en toda la parte izquierda del cuerpo (hombro, ojo, cara, ombligo, pie, etc.). Gestos exagerados, histriónicos. Mirada despistada, creo.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — Cornelius at 3:43 pm on Jueves, Octubre 22, 2009

Soy agua, arena y viento de levante.

Soy tarde por las rocas, cangrejo moro y cazón con garum.

Soy despertador por el suelo, soy desastre natural.

Soy paseo por el Louvre, gato negro y sagrado corazón.

Soy teatro de Marcelo, dolce vita y mutis por el foro,

Soy crítico de tu arte, soy de ciencia y de ficción.

Soy la tierra que he pisado y los árboles que planté.

Soy anarquista redomado, guerrillero de la paz.

Soy principiante en casi todo, soy un mar de dudas.

Soy siesta de cordero y venta de Melilla.

Soy la niña de mis ojos,

Soy lo que quede por venir.

Soy lo que sé que sabes que soy

y, sobre todo, soy la mitad de ti.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Quioreng at 3:12 pm on Jueves, Octubre 22, 2009

Cuerpo firme e imperfecto

de rostro inquieto y ojos vivos.

Exploradora incansable

de actos y fines.

Marrones bucles, selváticos, perpetuos.

Inconformista de oficio

de alegre risa y alma triste,

querer llegar es mi objetivo.

Optimista de menos males

de piel arada y paso entero.

Agresiva, ansiosa y cínica,

según mi psicoanalista.

Piernas largas me mantienen

manos sencillas y torpes

me avalan.

Corazón asustado

Solitaria, rodeada de gente

Energía, innovación, y ocurrente, me dicen.

Y tras 35 años al fin puedo decir

que me gustaría conocerme.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Olga at 2:56 pm on Jueves, Octubre 22, 2009

Soy el reflejo de un libro abierto, estoy hecha de palabras. Mis ojos, fabricados en curiosidad de primera clase pintada con té, miran hacia dentro para poder leerme.

Soy una novela de misterio con miles de cabos sueltos que se unen formando mis rizos negros, entre los que se enredan las ideas que no llegarán a ver la luz.

Mi boca, concebida en sentido inverso, calla mucho más que habla. Y a veces, paso mi lengua por sus aledaños en busca de alguna palabra no dicha, abandonada a su suerte en el tintero de mis labios. Entonces la guardo con cuidado. Nunca se sabe…

Atesoro el mar en cada una de mis lágrimas, que se deslizan por un papel con textura de tez, donde escriben los viajes irrealizados y rememoran los paisajes que sólo existen en el lienzo de mis pupilas.

Soy una lucha constante, eterno ente volador con pies de plomo. Soy la derrota de la cordura.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Cornelia at 11:51 am on Jueves, Octubre 22, 2009

Hace? dos? meses? no lo? hubiera? contado? así. Y? hace? catorce? yo era? otra? persona.

Me van a? tener? que? perdonar,? pero? ahora? soy? madre.

Me? resulta? ? egoista? hablar? de? mi? primero? antes? que? de? ella? y? siento? que? tengo? la

obligación? de? cederle? el? yo,? aunque? tenga? que? enseñarla? a? manejarlo.

Discúlpenme? pero? me? siento? como? salida? de? la? cueva? platoniana,? como? si? el? dolor

del? parto? me? hubiera? sacado? el? tercer? párpado? felino? que? me? hacía? incomprensible

las? palabras? de? mi? madre? cuando? yo era solo? hija: “Cuando? tengas? hijos? me? entenderás”.

Ahora? soy yo la? que? pide? disculpas? a? Lucía? Etxebarría? por? criticarla? cuando? sus

columnas? se? volvieron? monotemáticas? de? la? maternidad? después? de? haber? dado a? luz.

Si? tu? eres? madre? me? comprendes,? si? no, no? sabes? lo? que? te? pierdes.

Para mi sólo la? última? frase, que? es? el? huevo? frito? con la? yema? rota;? hasta? siempre? con

mi? hija, mi? Cortázar? de? la? isla? y? mis? arpetrechos? de? dibujar.

Tres de diamantes

Archivado en: - Autorretrato — MiguelR at 2:31 am on Jueves, Octubre 22, 2009

Soy unos pulgares que se mueven sin razón, nos juntamos a pensar, no somos índice, ni meñique, menos aún anular. Somos de manos diferentes, nunca seremos iguales, uno el espejo del otro, uno sucio y otro limpio, ? a pesar pares maltratados en una delicada mano. Somos uñas encarnadas en el mismo ser, infecciones latentes a punto de florecer.

Porta-Retrato

Archivado en: - Autorretrato — Raul Hernandez at 10:06 pm on Miércoles, Octubre 21, 2009

Soy hijo del Dios que me alumbra y dulce ha sido mi madre,

la naturaleza, quienes nutren mi simiente desde siempre…

Nací en un país de maravillas, que todo tiene y que como arcón

de amor, entre más reparte más se le multiplica.

Tuve poca familia; mis hermanas y una buena madre, unos primos

y una tía, son los que recuerdo desde el corazón por haber estado

siempre cerca.

Cuando jóven hice muchas travesuras, algunas buenas y otras no tanto.

Tuve varias novias y finalmente me casé cuando cuarenta,

Una bella hija resultó de mí atrevimiento, el lucero azul que aún me brilla

en la lejanía. Tomé la pluma del poeta un dia, sin saber lo que yo mismo

lo que pedía, éra mi alma que surgió de pronto, cual paloma de mago entre la

gente.

Un recuerdo y un anhelo hacen que hoy me siente en el

escritorio, vuelvo a lo que dejé un dia en el tintero; escribir un

libro, o más, quien lo sabe? Esto lo pongo a los pies de mi Señor para su

benevolencia

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Oz at 9:36 pm on Miércoles, Octubre 21, 2009

La ataraxia. El nihilismo. El vete tú, yo te espero. El mejor preparado en la cama de Morfea. Me envidian por ser ese mismo. Me dan consejos, me amaestran, me sacan fuera de mi abismo, de mi granero. Pero me tumbé y vacié el saco de deseos. Con una piedra del camino, con eso voy tirando. Y me llaman y ahora bajo y nunca bajo. -La posición horizontal es un trabajo-. Me envidian por mi mutismo. Me dicen lo que debo hacer y qué necesito. Que tenga fe e ingresos fijos. Pero nada espero, nadie pudo. Sólo tengo fe en el dadaísmo. Y me gusta cuando no se entiende nada. Y el exceso, por supuesto; somos posmodernos, pero no gilipollas. Por eso el sueño dura todo el día y por la noche hace silencio. En silencio me trepano con el dedo. Y por el hilO-que-nos-Une pendo pedo. Acaso envidian mi biorritmo. Como si fuera le hombre congelado de Bukowsky. Pero no saben que el peso de lo que no sabes y de no sentir nada, pesa muchas toneladas. Por eso parezco Seti I, pero no tan contento. Si dormir es morir, me da todo lo mismo.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Guillermo C-S at 9:09 pm on Miércoles, Octubre 21, 2009

Recuerdo una etapa de mi vida en la que pasaba dibujando frutas, flores y ? hasta figuras amorfas, esos dibujos siempre los hacía consciente de que un autorretrato es el dibujo más difícil al que podría enfrentarme. Heme aquí, escribiéndolo: Irónico.

Como todo ser humano puedo catalogarme en dos aspectos generales, uno físico y uno interno.? El aspecto físico es el más “sencillo” de describir, ya que mido 1.72, peso 80 kilos, soy moreno, rapado, complexión media (aunque siempre digo estar gordo, porque en verdad estoy gordo) y atributos físicos por encima de la media.

En cuanto al aspecto interno, el más difícil de describir, lo único que puedo decir es que soy y no soy. ¡Exacto!, cuando creo conocerme, me doy cuenta de no sé cómo actuaré; por ejemplo, cuando creí que mi timidez estaba vencida, conozco a alguien que me hace recordar que me dan miedo las mujeres bonitas; cuando creo que soy la persona más inteligente, aparece alguien y me hace recordar que estoy en el hoyo; cuando creo que soy la persona más madura, volteo a mi alrededor y estoy jugando canicas. Bueno, ese soy yo, con un autorretrato variable en función de lo que pasará mañana.

autoretrato

Archivado en: - Autorretrato — poetragiko at 5:36 pm on Miércoles, Octubre 21, 2009
Ciudad de México, Julio 1978
De soja presa facil de esta mounstrosa ciudad, Acaricio gatos Debajo del puente, cuentos cuento, abro latas de sardinas, cervezas desaparezco …
Me gusta escribir, es un respiradero, la salida de emergencia, la parte que me Mantiene en la cordura, la razon maxima para Evitar el revólver.

Gusto de conversar, de contar cuantos autos azules Cruzan reforma en hora pico, de deshojar margaritas pensando si aun me odia, amo Escuchar a los decadentes, tirar gambetas, fumar cigarros, tararear A LOS Caligaris, un Calamaro, me hipnotiza la voz de Fito , ponerme la remera del río Páez, gritar los goles de Cabañas, La Zurda de Antonio Carlos Santos, Diego El …

Una cerveza y una rola de Sabina, alburero medio de soya, Trate de escribir canciones, pero todas las que Trate de componer ya las habia escrito José Alfredo, me gusta bailar, el reggae, las pulseras, los ojos bonitos, los tepetatles, la naranja Mecanica, fan de Cantinflas, de Arau, algun desliz de la Dama Blanca, Quina con el Jack Daniel’s, los Warriors, Batman, Freddy mercurio, Don Gato, Los Beatles, reparar zapatos, Silvio, contar chistes, ególatra en dias de depresion, El Gusto de Ser Centro de Atención.

Amo el muralismo mexicano, un Picasso, pero mas a Edvard Munch, El Palacion de Bellas Artes, calles como: Amores, Gante, Madero, Medellín, El Zócalo, La Alameda, El Metro.

No me gusta ir al cine, pero amo las librerias, me gusta el shoping ventana, los fritos de chipotle, los tacos del paisa en la calle de Bajío, las donas de crujiente, el cafe del jaracho, cocholate el-orgasmo en cualquiera de sus presentaciones, todo tipo de garnacha, el jugo de coco, no me gustan los perros, mucho menos los gatos, pero quiero un elefante.

De soja por obligacion poeta e instinto, no me gusta la crítica Dentro de la Creación, cual cada escribe lo Que puede y no lo que quiere Borges y decia que tenia razon!, No entiendo quien les da el poder de criticar las cosas por las que Uno pasa cuando Intenta hacer poesia.

Amo viajar, siempre he dicho que sancris es una buena opcion, yo estoy enamorado de ahi, es una Babel, todo el mundo Debe de estar por lo menos una vez ahi … Pero el pueblo de mis abuelos, el Macondo mexicano, situado en Michoacán, Pueblito de Salitre: El Platanal, me gusta hasta para morir …

Sigur Ross por la madrugada, el señor de gas que grita y me despierta, no sé nadar, soja miedodo para eso, no se manejar: mi neurosis me lo Impide, creo en el amor, pero no en las promesas: acciones Promete, sin sentimientos , gusto de las damas que me rompan el hocico: Ninguna me Aguanta!, creo en mi, en mi talento, en mi Capacidad de poder … Como tamales, atole, no bebo, amo el pastel, las mariposas de nuez, la botana, me puedo comer un kilo de queso de puerco inmutarme pecado …

Me gusta leer casi de “TODO” ESE (CCSanchez, Osho, Og Mandino y tipo de cosas: ni en el baño).

SOY ADICTIVO Vomitivo O: O me odias O ME AMAS
Si no lo crees Conoceme!

Valerosa

Archivado en: - Autorretrato — valeriaonline at 4:38 pm on Miércoles, Octubre 21, 2009

Es difícil comenzar escribir sobre una misma, pero comenzare con una simple presentación. Mi nombre es ? Valeria, del latín valerosa, al parecer mis padres me prepararon desde el primer momento para nuestra vida familiar que nunca ha sido sencilla. ? Mi madre y mis tías nunca han superado el metro 50, así que no puedo aspirar a mirar desde las alturas esta vida, pero si camino por la calle como si lo hiciera, como queriendo alcanzar el cielo, ? a pesar de estar muy lejos, con excepción de esos días en que mi cuerpo no está en su mejor momento, si me siento mal tengo que parecer que estoy mal. La verdad es que nunca he podido mentir muy bien, así que me siento mejor siendo sincera y ? muchos me valoran por ello, el problema es cuando esto se junta con mi impulsividad, ya que por lo general no da buenos resultados.

Mis rasgos son una mescla latina-hispana, una piel muy blanca y rozando mis hombros un pero marrón muy oscuro. Adoro comer y como heredé de mi padre la capacidad de engordar fácilmente, intento, muy de vez en cuando, cuidarme, prefiero salir a la calle pensando en que soy la más bella.

Archivado en: - Autorretrato — Alfonso at 1:44 pm on Miércoles, Octubre 21, 2009

Autoretrato

Ni gordo ni flaco; ni alto ni bajo. Nadie me dijo que fuera feo pero nunca nadie resaltó mi belleza. Creo que soy inteligente pero no estoy seguro. Amable y delicado me parece que me aprecian pero es solo una intuición. De pelo castaño y nariz recia durante un tiempo llevé un bigote que me ayudo a hacerme mayor hasta que ya cano lo retiré por traidor. Me gusta la conversación, los amigos, el café y la familia. A veces escribo, no sé si bien o mal. Lo peor que me pudo pasar es ganar un pequeño premio porque ahora no lo puedo dejar. ¿La mayor felicidad? Ver publicado un cuento, ver crecer a mis hijos felices, pasear con mi mujer de la mano, invitar al teatro a mi madre, charlar con los amigos. ¿Mi mayor desvarío? Haber hecho Tai Chi, expresión corporal, ser figurante en una película, trabajar en un psiquiátrico, apuntarme a un taller literario…

Contrición de un autorretrato indefinido

Archivado en: - Autorretrato — Carminacd at 1:30 pm on Miércoles, Octubre 21, 2009

Puedo describirme como me ven, como me veo; pero nunca lograré hacerlo tal cual soy.

Al principio fui una persona humilde, ahora que estoy en grado de pedirle a la vida más de lo que ella puede darme, soy una persona en conflicto.

La esposa perfecta hasta que me enojo. La amante que todo hombre desearía tener y sólo uno disfruta cada día.

La madre adorable y mal criada para mi hija chiquita. La compinche y autoritaria para la mayor.

Miope, con una de esas miopías exageradas, las venas se rompen, la retina se abre, el cristalino desborda y deambula por sitios inusuales. Esta debilidad decide sobre mi vida y mi físico. Cualquier esfuerzo me perjudica; no puedo agacharme y si algo se me cae de las manos ahí se queda. He deseado durante años ser madre de doce hijos, he logrado cuatro embarazos y evitado miles, parido dos veces intercaladas con dos abortos naturales; ahora, como mis oculistas han decretado que el esfuerzo de otro parto, y el desequilibrio hormonal de un embarazo, me dejarían ciega, mis otros, hijos deberán ser adoptados.

Tengo senos exagerados, soy colérica exagerada, amante exagerada y depresiva cuando no hago el amor.

Carlota

Archivado en: - Autorretrato — lubana at 11:13 am on Miércoles, Octubre 21, 2009

Desde niña con apenas ocho años, Carlota aprendió a describir los sentimientos que habitaban en su interior, hacia sus seres queridos, entre las sombras debajo de lecho familiar, cuando nadie se daba apenas cuenta sus ausencias. Trataba de desvelar los secretos que los adultos le inspiraban. Las palabras de afecto, suelen ser difíciles de expresar de viva voz, se vuelven mudas, invisibles de labios afuera, poderosas en el corazón infantil. Solo a veces en la edad adulta consiguen llegar a pronunciarse desde la garganta a la boca: Recorren un camino de miedos, inseguridades, o angustias para las persona de extremada sensibilidad, tan importantes, casi mágicas, capaces de formar sortilegios que la voluntad convierte en una realidad paralela, tan real en si misma capaces de destruir, de hacer felices o desgraciados a quién con ellas pronunciamos: Sus ojos cambiantes al reflejo de la ropa que llevaba puesta, pasaban de gris azulado a verde transparente, dando a su mirada, una luz de aparente tranquilidad, de aguas mansas, observaba a los adultos con desmesurada atención, con destellos cambiantes, como si fotografiará cada expresión, por su tono y timbre, su interés, conocer alguna nota discordante, algún matiz esclarecedor que pasara inadvertido al resto.

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Paulina at 5:35 am on Miércoles, Octubre 21, 2009

Transcurro bajo el sol ardiente,

ocasionales tormentas nublan mi horizonte.

navego entre? ríos y brisas matutinas,

tarde otoñal, soleado ocaso.

Soy cual verde trópico impregnado en humedades,

rama de árbol, nido de aves,

mi paso deja huella en el camino,

surco sembrado de alegrías y tristezas.

Camino por senderos de esperanza,

sueños quiméricos, realidades,

flor en plenitud, sabor de antaño,

cambiante mar a veces calmo.

En mi confluye la rosa de los vientos,

de oeste a este avanzo a trompicones,

de norte mis lluviosos días llegan,

tertulia de sur, destellos amarillos.

Soy agua y? sol, pantano y selva,

arroyo en calma, ola salvaje,

naturaleza desbordante,

universo de contradicciones.

….Soy mujer.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — belinda at 4:32 am on Miércoles, Octubre 21, 2009

Tengo dos descendientes: Carolina y Facundo.

Me gusta leer, leer y escribir.

Desde que me alcanzaban los dedos de mis manos para contar mi edad amo la escritura.

Me dedico a una profesión un tanto alejada de la literatura, una profesión que tiene que ver con las fórmulas y la alquimia.

Creo en Dios,? la amistad,? el amor, la honestidad,los sueños y la vida.

Me dan temor la falta de libertad, la inmovilidad física, la falta de ganas de vivir, la ausencia de sueños, el pesimismo y la demencia.

Mis amigas me dicen que soy un poco loca y malhumorada, pero generosa y con un gran corazón.

Me gusta viajar, conocer lugares nuevos, gente que edifique mi vida. Me apasiona estudiar todo,? excepto las leyes. Sólo ellas logran aburrirme.

A veces me vienen ganas de irme a una isla solitaria para acompañar mi soledad con las letras.

¿Qué más puedo decir? ¿Que soy una soñadora? ¿ Que creo en la vida? ¿Que soy rica?

Sí: Sueño, vivo y amo.

?

Autoretrato- mi imajen

Archivado en: - Autorretrato — novata at 4:28 am on Miércoles, Octubre 21, 2009

La imagen en el espejo muestra a mi compañera de muchos años.? El cabello largo y castaño, con la corona plateada que se insinúa, la que insiste en mostrarse a pesar de mis repetidos intentos por cubrirla.? Me cepillo y decido ponerme rubor en las mejillas, queriendo disimular ese rosado apio que mi madre dijo tenía.? Mis ojos son castaños y almendrados, son ojos que han visto mucho.? Han visto la luz y la oscuridad, países, gente y naturaleza.? Pero, mas importante aun, a mis padres, mis amigos, mis hijos, el hombre que amo.? Estos ojos también me han mostrado pinturas y dibujos, los libros y el cine, pasiones que atesoro.

Veo nuevamente mi reflejo y mientras me pinto los labios miro mis manos, son venosas, con dedos cortos y uñas no muy largas, uñas que se quiebran fácilmente en el jardín o en el taller.? Estas manos significan tanto, es tanto lo que he hecho con ellas, dibujar, escribir, tejer, sembrar, cocinar, trabajar con animales silvestres y también, defenderme y defender a quienes amo.? Pero, sobre todo, son estas manos las que me han permitido sentir y acariciar, dar y recibir.

Me miro y me siento contenta de vivir.

Acmelitmod.- Un viejo amante de las letras

Archivado en: - Autorretrato — acmelitmod at 3:48 am on Miércoles, Octubre 21, 2009

Nací hace 66 años y desde los diez, gracias a una querida maestra, me enamoré de las letras. Vida y tiempo me llevaron hasta 1963 en que pude ver publicado mi primer artículo en un periodiquito semanal que se llamaba 7o. Día. Desde entonces, el periodismo fue mi pasión y la literatura mi gusto.
Hace 35 años toqué las puertas de las grandes editoriales con mi primer novela… y las encontré cerradas. Desde entonces me hice la promesa de abrir una editorial dedicada a promover nuevos valores. Hace trece años lo logré. Más de cien escritores financiados, doscientos diez títulos publicados, y vientitres obras personales publicadas no me dejan satisfecho. Sigo aprendiendo -ahora ya no por el reconocimiento o documento- sino para saber más y poder ayudar mejor a quienes se me acercan. Pido a Dios sólo una cosa: morir escribiendo.

No puedo accesar las instrucciones

Archivado en: - Autorretrato — Jesus Ernesto Nunes Añez at 3:08 am on Miércoles, Octubre 21, 2009

No las puedo me imagino que el primer trabajo es el Autorretrato, me pueden ayudar.Gracias.

De niña me combaba en el árbol del paraíso

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Nora Noemí Zeliz Pirillo at 11:36 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Siempre creí que podría volar y mi árbol me guiñaba un ojo de complicidad, por la noche cálida de Luján, calle Las Heras…columpiándome miraba la luna y me preguntaba si allí crecían árboles del paraíso, claro que si eso no era posible cuando al fin volara, yo los sembraría y mi corazón latía de felicidad… ¡Mirá mamá en la luna crecen árboles de la felicidad!
La luna creciente me sonreía y por el día nos daba sombra; el perfume de sus flores era tan dulce que a veces teníamos dolores de cabeza.
Cuando nos fuimos de Luján tiraron de mí para que soltara a mi árbol del paraíso, le dije muchas cosas, le prometí que volvería a besar su corteza rugosa y aunque nunca volví sé que cuida de mi ausencia.
Él fue mi primer experimento para volar ,no lo logré ,pero desde entonces pocas veces eh puesto los pies en tierra.

Nora Noemí Zeliz Pirillo.

©Noemí_Alas

¿Cómo soy?

Archivado en: - Autorretrato — Joan X at 8:41 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Descriptivamente hablando se podría decir en pocas palabras. Soy un españolito de a pie, de esos del montón.

Bajito, moreno en las zonas donde el pelo todavía asoma por mi incipiente calva y con una ligera panza que amenaza con aflorar hasta ocultar de mi vista a “mi gran amigo de las noches solitarias”. Mis almendrados ojos algún día en mi lejana y añorada infancia fueron hermosos, pero ahora se esconden y prácticamente desaparecen tras unas gruesas gafas de redondos cristales. Una cicatriz cruza mi pómulo izquierdo, desde el lóbulo de la oreja, hasta casi la barbilla. Una cicatriz fruto de otra vida. Una vida pasada, pero no lo suficientemente lejana.

Ojalá pudiera decir que mis padres me abandonaron. Ojalá pudiera escudarme en la falta de afecto para justificarme. Pero no. No lo haré porque mentiría. Un día, hace hoy treinta y cinco años, vine al mundo. Tuve una infancia feliz en la que unos abnegados padres consintieron darme todos los caprichos que solicitaba. Nunca me faltó de comer, ni de vestir, ni de nada, y fui el primero del barrio en tener un Spectrum.

Pasé una infancia feliz bajo la protección y el amor de unos padres, y quizá lo que me faltó fue la sana rivalidad de algún hermano. Y tras esto, ¿en qué momento comenzó mi vida a escribirse con renglones torcidos? ¿Cuando comenzó todo a desmoronarse bajo mis pies? La verdad, lo desconozco. Pero en algún momento, en algún instante, ella entró en mi vida. Sigilosa, sin anunciarse, casi sin darme cuenta, fue invadiendo lentamente mi existencia. Poco a poco me fue alejando de mis amistades, de mi familia, hasta que un día me quedé solo. Con ella. Ese fue el día en que me di cuenta que ya era demasiado tarde para alejarme de ella.

Me había anulado como persona, me había aislado, y cada vez me exigía más sacrificios. Un día la cosa fue demasiado lejos, y alguien, una persona inocente, pagó con su vida mis errores. Hace seis años recuperé mi libertad de movimientos. Unos cuantos antes, la auténtica libertad. Me costó salir, pero la cicatriz de mi rostro me recordaba que alguien ya no estaba ahí, para que yo estuviera. Así lo logré, y por eso la luzco con orgullo.

El estar encerrado me permitió alejarme de ella y recuperar mi vida. También me reconcilié con un viejo amigo: el libro. La lectura, y el reencuentro con la escritura me ayudaron a salir adelante. Ahora, mediante mis palabras y mis actos intento ayudar a otra gente que esté pasando por situaciones parecidas. Porque ella sigue por ahí, libre, seductora, y destructiva con quien osa tontear con ella.

autoretrato

Archivado en: - Autorretrato — JenFox at 8:08 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Muchas veces me pregunto quién soy, realmente, no es fácil describirme creo ser una persona muy compleja. ? Naci un día miércoles 4 de noviembre del año 1964, en la Clínica Anglo Americana en Lima, Perú. ? Me comenta mi madre que casi muere cuando me tuvo a mí, quizás por ello mi interior temor a la muerte, no lo sé. ¿Temor a morir? Hay dos cosas seguras en nuestra vida el nacer y el morir, tal vez a mis casi 45 años siento que ya la mitad de mi vida paso, y a la misma vez quisiera tener 20 nuevamente para poder hacer todo lo que no hice, pero si eso fuese así no sería quien soy, o tal vez sí.

Soy una mezcla de todo: niña, mujer, amada, amante, madre, hija, esposa. Fui soltera, casada, divorciada, casada nuevamente. Viaje, viví, goce, ame profundamente. Amo aún, vivo aún, gozo aún pero nada es igual a ayer. Sufrí, llore, reí, lloro, sufro y rio es algo que se hace a lo largo de la vida. Creí aprendí a no creer, ame y sigo amando, di y sigo dando, en fin soy una persona que vive en una época que quizás no es la correcta: donde todos corren y donde se olvidan de compartir.

Autoretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Ursus at 8:08 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Desde esta ventana tengo una linda vista. Es para sentirse agradecido. Aunque tengo dos ojos q no ven tan bien, tengo compañía muy grata: los árboles y la cantidad de pájaros que se posan en ellos me han permitido en esta época, no sólo sobrevivir de alguna manera, sino que también se ha creado este nexo tan importante con la naturaleza. Hoy vivo en la ciudad, donde hace muchos años estudié cosas como diseño publicitario, me dediqué al laboratorio fotográfico donde junto a la creación de la bijoutería perdí gran capacidad visual de estos mis dos ojos. Pasé gratamente, pienso ahora, por la Escuela de Bellas Artes, ahora soy autodidacta, ilustrando cuentos, ? buscando ? otras maneras de llegar a los colores y las formas q han dejado de ser formas.

He dejado crecer mi cabello como hace muchísimo no lo tenía. Recuerdo que en alguna época el cabello pesaba…sí, creo q tenía la facultad de cargarse con todas las cosas que tenía en mi cabeza, en mi corazón de chiquilla.

Ahora muy felizmente puedo decir, tengo 31 años por cumplir y vivo más ligera… más en el presente con una linda vista en mi interior.

Caricatura

Archivado en: - Autorretrato — Gunaro at 6:44 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Mi? caricatura;? sí,? he dibujado mi caricatura a los 20 años y aunque estos? dibujos pueden resultar un poco? crueles,? fui benévolo conmigo y al verlo terminado me dije: tengo una recia personalidad.

Cuarenta y cinco años después, estoy intentando? un autorretrato con una computadora en vez de un lápiz.

Mi melena, entonces de estilo beatle es ahora corta y peina algunas canas, mis cejas han crecido, casi como mi experiencia. Las comisuras de mis labios estan un poco caidas a pesar de procurar sonreir lo más posible, tal como lo recomiendan los expertos en musculatura facial, pero las noticias? no dan? muchos motivos para hacerlo.

Ahora mis ojos necesitan de lentes para ver de cerca, por ello el presente lo veo borroso, aunque afortunadamente veo suficientemente bién de lejos , como para alcanzar a ver el? futuro, no con mucha claridad; pero confío en que eso cambiará y espero que para bién.

Me considero afortunado por tener pocos achaques? y corro para tratar? que no me alcancen.

Este autorretrato, aunque sin la precisión de la fotografía digital, y sin la exageración de una caricatura me permite decir, ya no con benevolencia,? sino con tolerancia; después de todo y para mi fortuna; no estoy tan maltratado.

Pregunta

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Elena at 6:34 pm on Martes, Octubre 20, 2009

No consigo llegar a la página en la que aparecen los textos, uno tras otro, para leerlos. Para escribir el mío se que es en entradas.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Elena at 6:03 pm on Martes, Octubre 20, 2009

En según que momentos las manos forman parte del rostro. Gesticula con todo el cuerpo. Cuando entiende que lleva razón, el tema le apasiona y sus tertulianos le muestran respeto, se entusiasma. De lo contrario se recuesta en el asiento, apoya la cabeza entre los dedos de la mano derecha y se frota los dedos de la mano izquierda. Atenta, sonríe y asiente cuando coincide con su interlocutor o cabecea suavemente de no estar conforme con éste. Intenta exponer sus puntos de vista pero sin alzar la voz o imponiéndose a los tertulianos. Pero en todos los casos agradece una buena discusión, siempre sale enriquecida. Si la conversación se inclina hacía la literatura, algo se enciende en su interior que le hace no perder palabra. Le gustan esas conversaciones en las que te pasean de una autor a otro, descubriendo textos, recordando autores.

A veces piensa en la importancia de las formas para transmitir y convencer aunque metidos en conversación y sobre temas apasionantes, piensa que la seguridad y el conocimiento es lo que favorece la conversación, sin olvidar del todo la pose.

Autoretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Elena at 5:55 pm on Martes, Octubre 20, 2009

En según que momentos las manos forman parte del rostro. Gesticula con todo el cuerpo. Cuando entiende que lleva razón, el tema le apasiona y sus tertulianos le muestran respeto, se entusiasma. De lo contrario se recuesta en el asiento, apoya la cabeza entre los dedos de la mano derecha y se frota los dedos de la mano izquierda. Atenta, sonríe y asiente cuando coincide con su interlocutor o cabecea suavemente de no estar conforme con éste. Intenta exponer sus puntos de vista pero sin alzar la voz o imponiéndose a los tertulianos. Pero en todos los casos agradece una buena discusión, siempre sale enriquecida. Si la conversación se inclina hacía la literatura, algo se enciende en su interior que le hace no perder palabra. Le gustan esas conversaciones en las que te pasean de una autor a otro, descubriendo textos, recordando autores.

A veces piensa en la importancia de las formas para transmitir y convencer aunque metidos en conversación y sobre temas apasionantes, piensa que la seguridad y el conocimiento es lo que favorece la conversación, sin olvidar del todo la pose.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — a_martin01 at 4:25 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Tengo 26 años, morena, pelo castaño, ojos castaños pero de momento me puedo sentir afortunada, no tengo canas, ni arrugas, ni celulitis ni ningun desvario de los que causa la edad, es decir, soy una chica normal de 26 años, como todas, soñadora, con muchos proyectos para el futuro, ordenada, metódica, medio sociable (solo a veces), entusiasta y muy activa.

Las compañias que más aprecio son mi pareja, mi familia, mi gatito y mis amigos de toda la vida, lo daría todo por ellos, sin ninguna compensación.

Mi profesión es mi pasión, la maquetación y el diseño gráfico, sin embargo mi trabajo no es mi pasión, aunque trabaje en ello… eso es un tema a parte…otra de mis grandes pasiones son los libros, Agatha Christie, Katherine Neville, Núria Masot, Matilde Asensi, Stephen King, Douglas Preston… son algunos de los autores que han marcado mi infancia, ya que empezé con grandes libros muy joven, y también siguen marcando esta etapa de mi vida. Considero cada libro como una nueva aventura en la vida, sintiéndolos al máximo y empapándome con cada una de las letras.

La tarde perfecta es aquella en la que llueve, acurrucada en el sofá con una cocacola, un buen libro, desconecto el móvil y a disfrutar.

Tamara

Archivado en: - Autorretrato — Tamara at 3:49 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Soy madre, diseñadora gráfica, soy ilustradora, me gustaría ser miles de cosas mas; no me alcanza el tiempo.

Leo mucho y de tanto hacerlo me dieron ganas de escribir. Me gustan mucho los libros para niños, admiro la imaginación de quienes escribieron algunos? de esos cuentos.

Me gustaría ser nadadora pero cuando nado el cloro me da alergia, me enfermo,? pero sigo insistiendo; vuelvo a nadar en cuanto? me siento mejor y dejo de hacerlo cuando vuelvo a resfriarme.? Es que nadar me alegra la vida.

Me gustaría? correr marathones; apenas si puedo dar unas vueltas alrededor de un velódromo, igual eso me da felicidad.

Hago lo que puedo, lo mejor que puedo, como todos supongo.

Estoy aprendiendo a vivir,? a disfrutar la vida. Y lo aprendo sola porque nunca nadie me? enseñó. Por eso tengo tantas ganas de hacer cosas, todas las cosas que no hice hasta ahora y las que tal vez nunca pueda realizar.

Eso es lo que quiero para mí, disfrutar, eso y hacer felices a las personas que quiero. Verlos felices. Pero me estoy dando cuenta de que para que ellos sean felices también tengo que serlo yo.

Por ahí escribir me libere de mi pasado.

autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — gege at 2:10 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Nací en una capital sudamericana, en medio del hormigón armado contra los terremotos, entre la cordillera de los Andes y el Pacifico. Fui a la escuela primaria y al liceo público donde me pasaba tardes enteras mirando por la ventana con el fin de matar el aburrimiento. Hasta que llegaron los años 60 que me sacudieron de pies a cabeza y me hicieron vivir momentos pasablemente más apasionantes. Vivo en Francia hace más de treinta años y por consecuente soy un desterrado, un apátrida. Se perfectamente de donde vengo pero no se muy bien donde estoy en eso de lo cultural. En realidad nunca supe verdaderamente donde estaba. Pasé casi tres décadas urdiendo reportajes para una diario regional; entrevistando gente que lo dice todo pero que oculta lo esencial. Sin grandes sobresaltos, mi vida no tiene ningún valor para ser? relatada. Es sin duda la razón por la cual decidí inventar historias y contar la vida de los otros. ¿Qué es la verdad? Qué es la realidad? En realidad no lo sé, pero presiento que es a través de la escritura que terminaré algún día por saberlo.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — elex at 1:54 pm on Martes, Octubre 20, 2009

Parece fácil describirse, ¿quién mejor que uno para saber cómo se es? Pero me miro al espejo y sé que la chica que veo no soy yo, al menos no es la chica que ven los demás. Y, entonces, ¿quién soy yo?, ¿la que no necesita del espejo para ser? ¿o aquella que es gracias a ese espejo que son los demás? La imagen está dominada por la abundancia del cabello ondulado que esconde los trazos finos de la cara, que mi pelo me esconde es algo que escribo ahora pero que he pensado siempre,? mis casi treinta han transcurrido entre los intentos de mantenerme fiel a mi misma y la reserva, a veces tintada de hipocresía, de mi forma de actuar ante los demás. De mi rostro me gustan mis ojos, éstos no los escondo, no por bellos sino por lo inquisitivos, en ellos mi curiosidad y mi ansia por saber toman contacto con el exterior, son los únicos que nunca mienten, son los únicos que se escapan al aire de discreción que me envuelve siempre. No soy grande, de hecho soy más bien todo lo contrario. Nariz, orejas, senos, manos, pies, todo en mí es pequeño. Doy una imagen engañosa de fragilidad porque mi andar es seguro y mis ideas claras, por ellas puedo polemizar hasta acabar con la paciencia del más paciente. Me gusta el riesgo que comportan los cambios y la necesidad de lograr un nuevo equilibro cuando la rutina acostumbrada se desmorona, es por eso que los últimos años los he pasado vagando de un lugar a otro, saltando desde mi idealismo innato hacia el realismo que siempre me mantiene en la tierra y que me hace volver al pueblo? del que provengo. En los libros busco las respuestas a mis miles de preguntas, en la necesidad de escribir encuentro también algunas de ellas.

AUTORRETRATO

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — MangoFeliz at 11:49 am on Martes, Octubre 20, 2009

Me levanto de la silla y miro a mí alrededor, tomo un espejo no más grande que mi mano, lo primero que veo son mis ojos café oscuro qué de lejos parecen totalmente negros y profundos, mis parpados caen tapando un poco los ojos dándome una expresión equivocada de ser un ser somnoliento, enmarcando mi rostro, un par de cejas rectas qué casi al final se levantan y vuelven a caer en punta, recordándome los brazos de un murciélago. Ahora me fijo en la nariz, es alineada y termina en punta característica de familia, veo mis labios, son rectos pero las comisuras se levantan ligeramente como imprimiendo el umbral de una temprana sonrisa. Ahora con mi mano froto mis mejillas de escaso bello facial y siento una piel suave, recorro todo el rostro para poder describir como se siente, llego a las orejas, son delgadas y lo que yo diría… normales. Mi cabello corto a los lados se siente como un tapete mullido recordándome a Manolito o Bart Simpson por el corte tipo cepillo en la cima de la cabeza negra qué contrasta con mi piel blanca del tipo latino.

Dejando a un lado el espejo me siento a escribirlo.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — ivalopano at 11:44 am on Martes, Octubre 20, 2009

Con este autorretrato, me presento. Mi nombre: María Casilda.

No es fácil hablar o escribir de sí mismo.

Nací en el año 1952, en una ciudad del interior de Uruguay. ? En Paso de los Toros. Mi primera infancia, ? la que ha dejado en mí la mejor marca, la pasé en San Gregorio de Polanco, también en el Departamento de Tacuarembó. Esta ciudad, tiene la característica de ser “una península” dentro del lago de la represa del Rincón del Bonete, en el río Negro. Quizás esto es lo que ha hecho que sea en mi vida, tan importante la presencia del agua, el río, la playa. No imagino unas vacaciones, sin un río cerca.

Crecí en una familia numerosa; soy la tercera de siete hermanos. Como toda familia del interior, aprendimos a vivir del esfuerzo y en comunidad y armonía. En la casa se producía todo lo que se consumía, desde la comida, hasta la ropa que vestíamos, así como el propio equipamiento de la casa. Absolutamente todo se hacía allí. Cosíamos, tejíamos, diseñábamos. Desde un vestido, hasta los muebles. Mi padre, ladrillero, era también, arquitecto, ingeniero, zapatero, carpintero, dibujante, maestro y lo que hiciera falta. Construyó con sus manos desde el primer ladrillo hasta las ventanas y puertas de la casa en que crecimos.

Teníamos una quinta que nos proveía de todo, también, unos gallineros de donde tomábamos la carne, los huevos y los primeros conocimientos de “la vida”. En el gallinero vimos cómo ponía el huevo la gallina, luego cómo lo empollaba y más tarde, cómo nacían los pollitos.

Esta infancia, simple y tan rica en vivencias, ha formado en mí, un sentimiento de pertenencia a la tierra, el agua, la vida. Ha hecho que comprenda con naturalidad, que soy tan solo una hoja más en este gran árbol. Pero que no por ello, es menos importante mi existencia, ya que mi papel es completar este follaje.

Aprendí mis primeras letras, en la casa, con mis padres, escribiendo mis primeros garabatos en hojas de papel de astrasa, con renglones trazados a mano. Mi padre me enseñó a dibujar con un palito en el suelo de tierra del patio. Con barro, modeló para mí un caballito y me enseñó a hacerlo, amasando el barro, a no temer ensuciarme las manos, a jugar con la tierra.

Crecimos sin televisión, sin heladera, sin radio, sin computación, sin internet. Por esto aprendimos a entretenernos conversando, dibujando, leyendo mucho. A la noche nos juntábamos, luego de hacer nuestras tareas escolares o liceales y competíamos para ver quién hacía el mejor dibujo, o quién dibujaba la cara más fea, incluso, quién hacía ante el espejo, el gesto o la mueca más divertida.

Creo que estas cosas son las que han hecho que prefiera el diálogo, la tranquilidad del hogar, que ame las manualidades, el trabajo, el esfuerzo y valore ampliamente, todo lo que la naturaleza nos da. Me interesa aprender siempre más. Me gusta leer, escribir, oír música y ahora, este medio fascinante de internet.

Creo que mi generación es realmente privilegiada. Perteneciendo a una época en nuestro país, donde no teníamos acceso al agua corriente, la electricidad, tantas otras ventajas del urbanismo, fuimos avanzando socialmente y accediendo a toda la nueva tecnología. Al teléfono, la televisión, el cable, la computación, el internet, la telefonía móvil.

Para los niños que nacen en esta época, eso es algo totalmente accesible. Pero nosotros crecimos sin esos elementos y fuimos accediendo y aprendiendo ya de grandes, su manejo.

Hemos tenido la oportunidad de conocer las máquinas de escribir mecánicas, el mimeógrafo, el papel carbónico, luego las máquinas de escribir eléctricas, después, las electrónicas y por último las computadoras.

Recién ahora, internet, trabajar en red. Una maravilla. Pienso que es realmente un privilegio, venir de la época del mimeógrafo al escaner, de la escritura manual, a la máquina de escribir, a la pc, el celular, el internet. De ir a clase presencial, ? a los cursos on line.

Doy gracias a la vida que me ha tocado.

autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — cuaderno verde at 11:29 am on Martes, Octubre 20, 2009

Nací durante la luna de agosto y de mi infancia ni hablo. Supongo que mis amigos os dirían que soy rara, aunque en el fondo sé que les encantaría ser así, como yo, diferente, cabezota y con este carácter que me permite cambiar de vía de tren y de estación, dejando atrás las penas e inventando mundos en los que viajo a Japón, me subo a un globo aerostático y compruebo sentada en el banco de un parque que caen las hojas un año más, que la gente ha dejado de pensar en los demás y de que me he equivocado de mundo. Eso lo invento mientras no llevo agujas y jeringuillas entre las manos, los ratos en los que no descubro que el colesterol está por las nubes o que el virus de la gripe A se pasea por el interior del señor del quinto. No digo que me falte tiempo, lo saco de debajo de las piedras, sobre todo para mis perros. Ello son sagrados en mi vida, jamás tienen una palabra a destiempo, dan cariño sin esperar nada a cambio, lo que me hace pensar que cuándo muera, quiero reencarnarme en uno de ellos.

AUTORETRATO

Archivado en: - Autorretrato — olid1941 at 10:54 am on Martes, Octubre 20, 2009

Un personaje desconocido, necesita de presentación. Para ello que mejor que una descripción de su persona.
Tiene 1,68 metros de altura y un peso de 74 kg. La imagen que proyecta y muestra nuestro personaje, es una cierta curva de la felicidad en su abdomen, fruto del buen comer y poco ejercicio.
El pelo blanco y escaso cortado a lo parisienne, ha sido y sigue siendo un rasgo identificativo ante los que durante años han sido compañeros de trabajo y conocidos.
Carácter amable pese a un pronto de rasgos duros. Considera a los amigos como un verdadero tesoro a resguardar de todas las maldades de este mundo.
La lectura es su gran pasión junto con la música y el cine, a los que ahora ya jubilado, dedica su mayor parte del tiempo disponible, después de atender las obligaciones familiares.
En este momento, comienza una nueva singladura con el curso de Tsedi literario, con el ánimo de aprender algunas técnicas para poder contar historias.
Desde estas mismas líneas nuestro personaje OLID, desea a todos un buen viaje por la literatura. Ni que decir, que Olid y yo somos la misma persona.

AUTORRETRATO EleHache

Archivado en: - Autorretrato — LGARAB at 9:08 am on Martes, Octubre 20, 2009

Desde muy niño quise permanecer un tiempo determinado sin mostrar cambios. La vida se había encaprichado en que tenía que crecer. En momentos en que no tenía ningún interés en hacerlo, crecía igual. ? Ignoré las razones por las cuales la gente se manifestaba de esa manera, aún contra su voluntad, como en mi caso. En realidad no es que me propusiera impedir que mi cuerpecito cambiara y que las cosas se vieran de distinto tamaño, pero mi intención apuntaba a tener más tiempo para poder observar las mismas cosas con más detenimiento. No había caso. Ni bien establecía comparaciones, todo volvía a cambiar. Pasó mucho tiempo. Algo significativo ocasionó muchos trastornos. La ropita que usaba permanecía muy poco tiempo cubriendo mi humanidad hasta que un día alguien por alguna razón ante semejantes ? eventos ? decidió adquirir indumentaria varios talles más grandes. Ocurrió lo que tenía que ocurrir. Lo inevitable. Estrené un abrigo entrando en la pubertad que me sobraba por todos lados. Hoy, varias décadas después de aquel episodio, continúo utilizándolo y puedo afirmar que aún restan varios centímetros por cubrir. Ya no pienso igual. ¿Qué, si esta inquietud no se hubiera manifestado? Necesitaba convertirme en un guionista para poder expresarlo.

Archivado en: - Autorretrato — Belen at 8:32 am on Martes, Octubre 20, 2009

Nací como aquel que dice,

Shad - Autorretrato // Recovecos

Archivado en: - Autorretrato — Shad at 7:44 am on Martes, Octubre 20, 2009

Hace 6 años hubiese descrito mi autorretrato con un cuarto vacío con una ventana. Nada más. 4 paredes blancas y una ventana. Hoy no me son suficientes. Hoy diría que es un cuarto con paredes dentro del mismo haciendo una especie de laberinto. Cada una de esas paredes tendría una serie de pinturas, dibujos, fotografías, proyecciones, videos. La ventana sigue estando, pero hay que llegar hasta el final del pequeño laberinto para llegar a ella. Fuera, estaría la ciudad con algunos árboles.

Las personas que han deambulado por el cuarto a manera de fantasmas, han ido dejando su huella en cada uno de los muros. Se han detenido a mirar un cuadro, se han convertido en parte del mismo, han sido fotografiadas mientras veían el cuadro, han sido grabadas mientras se percataban que eran fotografiadas…

Todos sus legados han sido documentados y son tan importantes como la misma estructura de este cuarto que día a día es más y más complejo, lleno de recovecos y escondirijos.

Archivado en: - Autorretrato — Alicia at 4:01 am on Martes, Octubre 20, 2009

?

AUTORRETRATO

?

No es fácil describirse a uno mismo. En especial si, como en mi caso, se ha llegado a la sexta década casi sin uno darse cuenta.Porque, tal cual anuncia el refrán, siempre se tienen veinte años en un lugar del corazón. ? Y parafraseando a la actriz uruguaya China Zorrilla, uno se mira al espejo y no se reconoce. Porque los sentimientos y las expectativas, los proyectos y las ganas siguen intactos como en la juventud, que se ha esfumado de nuestro fenotipo más no de nuestro espíritu.Soy Profesora de Geografía, actividad a la que llegué por circunstancias que me impidieron incursionar en lo que más amo: la literatura, la pintura, las artes en general, que me transportan a mundos ficticios pero increíblemente reales para mí.Efusiva y sociable, me extralimito a veces en la entrega a los que me rodean, situación que mis hijos adultos se encargan rápidamente de revertir.Vivo apasionadamente cada momento y lo transmito en mis pinturas y en mis cuentos.Como corolario puedo afirmar que, en esta instancia de la vida, he logrado volcar mis emociones en palabras y deseo hoy compartirlas con vosotros. Ansío que ello se prolongue indefinidamente.

Autorretrato Azul

Archivado en: - Autorretrato — Azula at 3:38 am on Martes, Octubre 20, 2009

Hola chicos.?

Mi retrato es una cosa muy variable. Seguramente de haber escrito esto hace sólo 5 años habría resultado una cosa totalmente distinta, aunque creo que hay una esencia que va permaneciendo y esa es la gana de seguir aprendiendo perpetuamente. Tengo 30 críticos años. ? Vengo de la Ciencia Política, que derivó en periodismo, más tarde en televisión y hoy estoy entregada al aprendizaje y creación del guión. Y aunque creo que siempre querré seguirme reinventando, he encontrado al fin mi lugar en el mundo.

Tengo un par de grandes motores que son mis hijos. Dos pequeños soles que inundan mi mundo y me empujan a seguir adelante a cada momento. Me encanta vivir, tocar, leer, bailar, descubrir, besar, amar, comer, y sobre todo, soñar. ?

Estoy feliz de iniciar esta aventura con nuevos y viejos compañeros de ruta.

Autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — laura tori at 2:55 am on Martes, Octubre 20, 2009

Rosario. Santa Fe. Argentina.
27 años han pasado ya de aquel miércoles 9 de diciembre de 1981.
Laura es su nombre.
Un niña –hoy ya una mujer- que siempre se ha sentido atraída por la lectura, la escritura y otras tantas manifestaciones artísticas.
Una mujer que busca en cada momento hallar un punto de fusión entre sus palabras y sus propios deseos.
Transmitir, transportar mediante cada historia creada.
Transmitir sentimientos, sensaciones, energía.
Transportarse, transportarte a través del tiempo y del espacio.
(Y las palabras como medio, el deseo de dejarse llevar como único equipaje).

27 años han pasado ya de aquel miércoles 9 de diciembre de 1981…

Archivado en: - Autorretrato — atman at 2:33 am on Martes, Octubre 20, 2009

Desde el Sur, desde donde la pura inclinación del planeta hace dudosa la verticalidad, no puedo jurar que las piernas sean largas. Si delgadas, por la proporción de la sombra que se pierde hacia los confines del continente. Apenas parecen unirse en oración unimembre en angosta cadera, perfilando antiguo reloj de arena.

Hombros que delatan el movimiento de las alas y brazos finalizando en dedos ágiles y tiernos.

Del pecho se inclina con destino al cielo, refinado cuello, que resiste augusto el peso de la cabeza: De frente rostro oval, mentón suave, labios para beso, dientes de cebolla, y un puente hacía los ojos canela, al abrigo de pestañas de sombra crepuscular, la frente media y el comienzo de una cabellera de contrafrente que enlaciada y pintada oculta la nuca y continúa apenas.

Por dentro, ah por dentro, las ideas….

Autorretrato Skorpiona

Archivado en: - Autorretrato — SKORPIONA at 1:54 am on Martes, Octubre 20, 2009

Impredecible como el futuro.
Inestable como el tiempo.
Perfectamente imperfecta.

autorretrato

Archivado en: - Autorretrato — jessica at 1:43 am on Martes, Octubre 20, 2009

Naci, al parecer? contra mi voluntad después de un parto de dos días,? una noche de primavera hace ya medio siglo (aunque todavía no logre digerir la cifra), en la ciudad más linda de este país: VIña del Mar. De estatura mediana, aspecto común y corriente y las neuronas necesarias para sobrevivir, pero con una imaginación desbordante y energía suficiente para llevarme el mundo por delante,? logré armar mi vida familiar y profesional sin demasiados contratiempos, y, a la edad en que se supone que eso debe quedar oleado y sacramentado.? Un solo marido y dos hijos, más una multitud de perros y gatos recogidos de la calle y el basural, el trabajo médico, una que otra incursión en la literatura y un magister de guión, alimentaron mis días durante veinte años. Entonces decidí que era hora de dar rienda suelta a lo que realmente quería hacer: enseñar y escribir. Quemé el delantal y aquí me tienen, divirtiéndome a morir con lo que hago, inventando historias que son: mil veces mejores que la psicoterapia a la hora de remover traumas y rencores, y, mucho peores que las que imaginé que podría escribir cuando tome la opción de ser guionista.

RETRATO LILI

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Liliana Savoia at 1:17 am on Martes, Octubre 20, 2009

Retrato Lili
Una partera asistió mi nacimiento, allá, por 1953, una primavera fría. La “polio” amenazaba a los niños pequeños así que mi madre resolvió llevarnos al campo a mí, y a mi hermana. Desde que tengo memoria las palabras y las imágenes llenaron mi universo, minúsculo pero mágico. Vinieron los hijos, en otras primaveras, y mamaron leche y sueños de mis quimeras. Hoy las letras son los duendes que me acompañan a disfrutar de mis nietas, dulces seres, que no dejan que aparezca la nostalgia

autorretrato

Archivado en: - Autorretrato, Redaccion — Cvalenciaq at 12:37 am on Martes, Octubre 20, 2009

he aqui, para presentarme a ustedes. Nací en 1982 en un pueblo precordillerano llamado Los Andes a 88 Kms de La Capital Santiago de Chile. En el crecí con tradiciones que no se encuentran en ningun otro lugar de Chile, una infancia marcada por juegos entre vecinos de barrio, aventuras explorando lugares y actividades en familia. Como Carnavales en la temporada de primavera, donde todos comiamos dulces, disfrutabamos de juegos y un ambiente muy cálido. Dentro de las destrezas que aprendí, dadas por mi padre fueron el ajedrez, la capacidad de pensar y la inteligencia intrapersonal. He aprendido distintas diciplinas artisticas como la pintura, el guion, el dibujo, pero no he desarrollado ninguna a su totalidad. En los deportes pasa lo mismo, siempre estoy creando y busco perfeccionar una tecnica que me permita superar el talento. Ese es mi principio y mi final.