MEMORIA DIFUSA

Filed under: Novela: el argumento — Alfonso at 9:08 pm on Martes, diciembre 1, 2009

En el colegio de curas todos los alumnos asisten al funeral de uno de ellos. El cadáver preside la ceremonia. Muchos de los alumnos tienen su primera visión de la muerte acompañándole hasta el cementerio en una procesión tenebrosa. José se despierta de su sueño en el coche de su hija que le trae de vuelta a su ciudad natal, jubilado y viudo después de toda una vida fuera de ella. Vuelve donde nació y vivió su infancia y juventud. Vuelve a casa de su hija que le trae porque considera que ya no puede vivir solo por sus lagunas de memoria.

Sale de casa a reconocer pasado escenarios con el ánimo de encontrarse con antiguos compañeros y conocidos. Todo ha cambiado. Recuerda estos lugares en el pasado. Ve a personas que le parece reconocer pero que es incapaz de identificar.

Le llevan a la consulta de la neuróloga por su déficit de memoria.

Se reencuentra con el compañero del colegio al que ya ha identificado y éste le cuenta que un viejo profesor se muere.

Con el amigo repasa la vida de otros compañeros y recuerda un sábado en el cine del colegio y sus andanzas por los muelles.

Reencuentro con una antigua novia a la vez que rememora la bahía de su infancia.

Visita al viejo profesor en cama en su casa. Su piso está igual que entonces. Recuerda sus clases. Pretende despedirse de él (ya que se está muriendo) y se encuentra con un hombre muy mayor moribundo al que casi no reconoce.

Se entera de que tiene una demencia progresiva. Perderá la memoria y sus recuerdos. Es cuestión de tiempo.

Continúa evocando lugares y personas a la vez que se enfrenta a la realidad que no tiene nada que ver con sus recuerdos idealizados y deformados por el paso del tiempo. Se da cuenta que al ver de nuevo todas estas cosas sus viejos recuerdos son sustituidos y no le gusta. A veces preferiría sus antiguos recuerdos.

Finalmente el viejo profesor se muere.

En el velatorio su confusión es patente. Es el comienzo de su deterioro. No sabe distinguir los recuerdos, lo soñado o imaginado, lo idealizado de la realidad. Todo se mezcla.

Su hija recibe un premio que le dan a José con motivo de uno de sus libros. Es un reconocimiento a su trayectoria de escritor. Ella lo recoge y promete que se lo dará a él en el asilo donde permanece ya sin recuerdos.

1 comentario »

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Comment by Indalo

7 diciembre 2009 @ 7:07 pm

Este argumento me parece muy difícil de escribir, y no porque sea pobre, que no lo es, sino porque la tendencia natural de la historia apunta hacia un final triste. Si consigues escribir la novela vas a necesitar mucho ingenio para que el lector no se desanime y la aborrezca. Te cuento esto porque uno de los ganchos más importantes de la novela consiste en identificar al lector con los personajes, y en este caso el lector rechazará esa identificación.
Estamos tratando una novela, no un relato. Pero, si lo acometes, es un enorme reto.

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