El sonido del silencio

Filed under: Novela: el argumento — Indalo at 12:31 am on Lunes, diciembre 7, 2009

A Sandra, una niña superdotada, hija de un matrimonio adinerado, desde muy pequeña se le observa una fuerte tendencia altruista y contestataria. Pregunta mucho, cuestiona todo aquello que no comprende, y exige respuestas y convencimiento para obedecer.

Sus padres no pueden con ella, debido a la enfermedad de su madre y al mucho tiempo que su padre dedica a la empresa, y deciden internarla en un colegio de la ciudad a la edad de diez años y asignarle una tutora, Lola, una psicóloga joven.

Sandra queda apartarla de su paraíso particular, el que formaba su pueblo, sus amigos y su familia. A partir de ese momento, sólo visitará el pueblo durante las vacaciones.

Sandra añora continuamente todo lo que ha quedado atrás, y se apoya en la ayuda y comprensión de Lola, que trata de llenar el hueco vacío de sus padres. Pasa el tiempo, y la desgracia se ceba en la familia de Sandra, quien queda huérfana antes de cumplir los quince años. Primero fallece su padre en un accidente; y después, su madre, de la enfermedad que padecía.

Sus padres dejan dos partidas de dinero. Una para afrontar los gastos del colegio, que administrará el director del centro, y otra se le entrega a Lola para que cuide de Sandra hasta que cumpla los dieciocho años.

El director del colegio, sacerdote, intenta robarle parte del dinero que custodia, pero Lola lo impide.

Cuando cumple dieciocho años, Sandra descubre que sus padres, multimillonarios, no le han dejado más herencia que la citada anteriormente. Lola investiga el asunto y averigua que durante los últimos meses de vida , y cuando había perdido gran parte de sus facultades mentales, La madre de Sandra realizó entregas millonarias a la iglesia del pueblo y al convento de monjas, hasta el extremo de que murió sin dinero. Pero, además, hasta la casa donde vivían quedó legada al convento. Todo fue una tremenda estafa llevada a cabo por el párroco del pueblo que actuaba de asesor espiritual de su madre.

La nefanda intervención de los clérigos, tanto en la herencia como en la administración del dinero en el colegio, remueve los cimientos morales de Sandra, y comienza a cuestionarse la religión.

La chica queda marcada por ese cúmulo de circunstancias desdichadas ocurridas durante su infancia y su adolescencia.

Decepcionada por ? su infortunio y por ser víctima de la codicia humana, reacciona inconscientemente buscando justicia, para lo cual establece dos frentes: uno, religioso, donde trata de hallar la realidad existencial; y otro, social, donde pretende conseguir un mundo más justo y humano.

Su dedicación a estos dos objetivos va intensificándose a lo largo de los años, hasta que llega a los veinticuatro y comienza a desequilibrarse por no lograr sus propósitos.

Lola sigue siendo la persona más cercana a Sandra, y mantiene con ella una relación íntima. La trata psicológicamente, pero encuentra dificultades insalvables para reconducirla, entre ellas el cariño que le tiene y la honestidad y razón que avalan a Sandra en todos sus empeños. Damián, psicólogo y amigo íntimo de Lola, interviene apoyándola.

En el interior de Sandra se establece un cisma entre las creencias religiosas y la razón, debatiéndose entre la religiosidad y el ateísmo; la Iglesia se convierte en víctima propiciatoria, en destino de sus reproches.

Y en el exterior, Sandra se enfrenta a su entorno más cercano apoyándose en una moral intachable. Una de sus víctimas es el catedrático de ética con quien establece un pulso angustioso que condiciona su final de carrera universitaria y el futuro profesional del catedrático. El enfrentamiento llega a los medios, e invitan a Sandra a una entrevista en televisión. Accede por petición de un amigo íntimo, involucrado en la cadena. Durante la entrevista Sandra se enfrenta al presentador porque no soporta su falsedad ni la falsedad del medio. Consigue humillarlo mediante su capacidad dialéctica.

Por fin, Sandra se derrumba y es internada en un psiquiátrico, pero se escapa. Lola y Damián la buscan con los últimos datos que han podido averiguar, y la encuentran cuando está tomando la decisión definitiva.

4 comentarios »

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Comment by Alfonso

7 diciembre 2009 @ 5:07 pm

Esto pinta muy bien.
Me gusta mucho la figura de la psicologa-madrastra (a ver como lo haces) y el debate ético de la niña en ella misma que traslada al exterior debatiendo con su profesor.
Cuidado con el excesivo anticlericalismo que está de moda.
Y adivino un final sorprendente.
Muchas pero muchas posibilidades.
¡Felicidades!

657

Comment by Indalo

7 diciembre 2009 @ 7:16 pm

Es una historia de envergadura, porque hay que entrar en temas psicológicos y éticos.
El principal problema, ahora, es cómo plantearla para que resulte interesante y agradable al lector. Escribirla será otra cosa. Ya he escrito cuatro novelas y he necesitado un año para cada una de ellas. En este caso sería menos tiempo porque aprovecharía trozos de relatos que ya tengo desarrollados.
Gracias por tu opinión.

675

Comment by NADDIA

17 diciembre 2009 @ 1:36 pm

¡Vaya párroco malévolo! Me gusta la historia aunque me da algo de pena que la chica vaya a caer en la misma locura que su madre. Me gustaría leer esta novela.

678

Comment by Indalo

17 diciembre 2009 @ 10:35 pm

Caliente, caliente, Naddia. La cosa está en un contexto de locura o paranoia, que sufre una mujer frentera, indócil, idealista, revolucionaria… en una lucha desesperada por la búsqueda de la Verdad, de Dios, de una sociedad justa y de un motivo para vivir.
Gracias por tu opinión. Desde luego, si la desarrollo, tendrás una copia.

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