LA CITA

Filed under: Microrrelato: Segundo ejercicio — Alicia at 7:40 pm on Jueves, febrero 11, 2010

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LA CITA

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-? ? ? Me pondré una blusa rosa con alforzas y una falda floreada – dijo Pilar.

-? ? ? Yo llevaré mi traje blanco de domingo y un clavel rojo en el ojal? – se? ? identificó Manuel.

-? ? Cubriré mi cabeza con una capelina por el sol de la mañana.

-? ? ? Me verás saludando con mi sombrero ecuatoriano.

-? ? ? Sonreiré cortésmente al descubrirte.

-? ? ? Agitaré mi mano libre al encontrarte.

Y partieron desde sendos lugares en busca del otro, en busca del destino.

Era la fiesta de San Valentín. No por casualidad habían elegido el día para el encuentro, luego de meses de intercambios virtuales; el simbolismo de la fecha les auguraba tiempos felices.

La plaza lucía bulliciosa entre la algarabía de los presentes y la banda del pueblo que ostentaba ruidosa y orgullosamente sus virtudes.

La fuente central había sido engalanada con flores multicolores que se agitaban al unísono, bañadas por la llovizna continua que manaba desde los grifos.

Grupos de jóvenes ataviados acorde a la ocasión se aprestaban a demostrar sus habilidades en la danza, uno de los espectáculos más esperados, que era el broche de oro de la fiesta.

Primero desfilaban las carrozas. Magníficas en su tamaño y en sus escenografías, cada año se disputaban el primer puesto recompensado con un premio en metálico y el reconocimiento de los méritos a nivel local y regional.

Le seguían los niños, que repartían flores y bombones entre las damas y tarjetas de salutación entre los hombres, para agasajar a ? aquellas.

Pilar y Manuel, en distintos extremos de la explanada, pugnaban por abrirse paso entre la multitud que se acrecentaba por minuto, alzando las cabezas en búsqueda de alguien con los atributos previstos.

Los altavoces anunciaron la exhibición esperada. El grupo de baile, disperso entre la muchedumbre, subió al escenario y la música comenzó a sonar.

Hombres de un lado y mujeres del otro, iniciaron la demostración formando figuras que provocaban la ovación popular.

Se deslizaban siguiendo puntualmente la coreografía: las damas sonriendo cortésmente y los caballeros agitando sus manos, en un llamativo arcoiris formado por el rosa de las blusas alforzadas, las faldas floreadas y las capelinas, combinadas con los impecables trajes blancos engalanados con los claveles rojos en las solapas.

El cierre fue emotivo: los sombreros ecuatorianos lanzados al viento suscitaron el aplauso? cerrado. Y desde lo más profundo, los ojos y las almas empañados de Pilar y ? de Manuel.

2 comentarios »

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Comment by carla

21 febrero 2010 @ 11:31 pm

Alicia, me ha parecido un buen relato. Describes muy bien la situación y el escenario en que se desarrolla, casi se perciben los gritos, los sonidos de un día de fiesta.
Muy bien contado y el final muy visual, lo de los sombreros al aire, y profundo, unir a los personajes.
Gracias y un saludo

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Comment by Alicia

21 febrero 2010 @ 11:58 pm

Gracias Carla por tu comentario.Espero tu relato, cariños, Alicia.

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