INVENTEMOS UNA VIDA

Filed under: Creatividad - Primer ejercicio — Beny at 5:55 am on Viernes, noviembre 6, 2009

Ella, asidua como es a disfrutar un buen café no resiste el aroma y se sienta a degustar esta aromática bebida. Distante y envuelta en sus propios pensamientos después de la cita de cada tercer día con el siquiatra, fue sorprendida y de la sorpresa paso al juego de convertirse en quien le iba indicando su interlocutor.

El ambiente y todo lo que estaba en rededor fueron determinantes para que quien se sintiera un hábil conquistador y experto en mujeres fuera hilvanando la telaraña de mentiras en las que solo él quedaría envuelto.

Por casualidad ella llevaba dos libros de química avanzada encargados por su hija, coincidentemente el siquiatra le prestó el libro del “Alquimista”, pero aun no leía ni siquiera la introducción.

Cuando fue abordada por el tipo, este con mucha seguridad le hablo de sus actividades, relacionándolas naturalmente con la literatura que estaban a la vista, ante lo expresado por el acompañante imprevisto, supuso que ella leía concentrada el libro del “Alquimista”, pero la débil luz de la lámpara y la sesión de siquiatría la tenían en otros campos del pensamiento.

Su mente ubicada en sus años de infancia, su recuerdo del columpio que su padre fue amoldando a su gusto poco a poco hasta que quedo totalmente de su agrado, pero que ya jamás pudo volver a usar, los recuerdos buenos y muy malos de este juguete la han seguido durante toda su vida, se vio, ahí parada frente a la silla del columpio con su gallina de fieltro que utilizaba como alcancía, donde más que monedas guardo en ella miles de sueños y toda la imaginación que una niña puede tener.

Bine respondió cuando pregunto su nombre, esa fue la primer mentira tal vez en venganza por haberla sacado de sus mundo interno.

Dejo divagar al sujeto nunca lo interrumpió y asintió lo que él pensaba, nunca ella hablo de su familia toda la plática fue alrededor de la persona que se estaba diseñando en ese momento, por un instante ella recordó que se aproximaban las votaciones y las encuestas estériles que las acompañan por lo cual se le ocurrió a ella preguntar ¿Me consideras Rica? Ahora el sorprendido fue el hombre quien no supo que contestar, impávido como una roca se quedo sentado en su silla mientras ella se alejo del café.

¡Tal vez sea mi próxima víctima! pensó.

1 comentario »

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Comment by albino

8 noviembre 2009 @ 1:07 am

Beny. Tuve que detenerme constantemente para seguir el hilo. La redacción es muy trabada. Quizás la falta de ,/;/. en los lugares idóneos me produjeron esto.
También veo que buscas acomplejar la redacción y eso puede volverla fría quitando intimismo y fluidez.
Es mi humilde opinión y sólo intento que sea una crítica constructiva. Gracias y saludos

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