TsEdi, Teleservicios Editoriales, S.L. — Mayo 19, 2008, 11:23 am

Ejercicio 15 - El estilo en los principios de la obra

Aunque volveremos a trabajar sobre los personjes y las incongruencias encontradas, ha llegado ya el momento de comenzar a plantearnos cómo va a ser el estilo de nuestro libro.

Los comienzos de una obra determinan el ritmo y el estilo que deberá mantenerse a lo largo de las páginas, por lo que con este ejercicio experimentaremos los diferentes estilos para la entrada del libro.

Escribid los dos primeros párrafos de la novela, SÓLO LOS DOS PRIMEROS PÁRRAFOS.

Leed las propuestas de los demás y votad la que os parezca más adecuada.

11 comentarios »

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  1. Comentario por valleolid @ Mayo 19, 2008, 4:29 pm

    5.47 a.m Aeropuerto de Nueva York. El vuelo 547 destino a Barcelona está a punto de partir.
    Nidia no despega los ojos de la ventanilla del avión. De las diez personas que habían iniciado el viaje, una ha desaparecido. Carlos

  2. Comentario por viajera @ Mayo 19, 2008, 8:59 pm

    En el aeropuerto Kennedy de Nueva York , siendo las 3.30 a.m informan que el vuelo con destino a Barcelona tiene un retraso de dos horas, debido a las condiciones climáticas.
    Nidia y Carlos deciden ir a desayunar, los demás prefieren quedarse.

  3. Comentario por Lola T @ Mayo 19, 2008, 9:06 pm

    Nidia se mira los zapatos mientras el avión despega destino a Nueva York. Cierra los ojos y en sus pupilas se dibuja la última frase del chat que mantuvo ayer con Nelson.
    Levanta la mano acariciando su frente. Mira a Carlos sentado a su lado. El efecto de la confusión siempre termina siendo dolor de cabeza.
    Carlos hace la seña cristiana pidiendo que el viaje salga bien. Ninguno de los dos hace comentarios por el momento. Carlos toma la mano de Nidia, pues sabe que no le gustan los viajes en avión. Sin darse cuenta es reconfortante incluso para él tenerla tan cerca.

  4. Comentario por Norma Risler @ Mayo 19, 2008, 9:39 pm

    Cuando el avión hacia Nueva York finalmente levantó vuelo, Nidia miró por la ventanilla y suspiró aliviada. Ya empezaba ese viaje que le hacía sentir tantas dudas y expectativas.
    Carlos, sentado a su lado, la miró y le sonrió. Luego, en voz baja, empezó a explicarle quiénes eran sus compañeros de viaje.

  5. Comentario por KAMIL @ Mayo 19, 2008, 10:04 pm

    Nidia miraba incrédula a sus acompañantes. De todos los viajes que había hecho, aquel prometía ser el más absurdo. No sabía, no acertaba a descubrir en qué momento Carlos la había convencido para subir en un avión y volar a Nueva York junto a seis extrañas parroquianas y en busca del Papa. ¿Desde cuándo sentía interés por el Papa? Quizás al aterrizar en Newark empezaría a sentir una palpitación y una visión repentina le descubriría la Verdad aunque, sinceramente, lo dudaba. Con la aportación de la parroquia el viaje les había salido casi regalado, así que rechazarlo hubiera sido como insultar a Carlos. ¿O era esa la disculpa para decir que sí? Carlos era convincente y ella se dejaba convencer con alegría, al menos por él.
    No se podía decir que Nidia fuera con mucha frecuencia a la iglesia, pero cuando visitaba a Carlos en su parroquia, la cosa cambiaba. En estas visitas lo acompañaba a la misa de la tarde llena de viejecitas y rosario previo, a los funerales y a las celebraciones dominicales. En pocos días concentraba los eventos eucarísticos del mes y la gente de la parroquia empezaba a considerarla una de ellos por lo que la invitaban a fiestas y celebraciones como una parroquiana más. Ahora, sentada junto a Aurora, una viuda de sesenta y pico, escuchaba distraídamente el secreto de los merengues con chocolate y avellana mientras veía por encima de su hombro cómo Carlos intentaba convencer a Paula de que el avión no caería en medio del océano.

  6. Comentario por veronica @ Mayo 19, 2008, 11:23 pm

    Se sentía nerviosa, nunca había viajado antes a otro país, y menos a un sitio tan lejano como Nueva York. Todos sus miedos se disipaban al ver a Carlos junto a ella, desde niños que no se embarcaban juntos en una aventura, pero ésta, prometía ser una travesía inolvidable.

    Luego de varios años por fin Nidia y Carlos se reencontraban, ella había sido invitada por su amigo sacerdote, su gran amor de infancia, a un encuentro con el Papa. Siendo realista, el tema religioso no le causaba tanto impacto como poner a prueba sus verdaderos sentimientos por Carlos, su atracción por él siempre superó la amistad entre ambos, sólo que Nidia sabía separar las cosas, él pertenecía a la Iglesia y ella, desconocía sus propios caminos.

  7. Comentario por zagalred @ Mayo 19, 2008, 11:41 pm

    Son las 4:35 de la madrugada, el vuelo a New York sale a las 7:00 en punto, Nidia como nunca despertó sin chistar ni botar el despertador, está más radiante que nunca, su corazón late fuertemente al solo pensar que estará un fin de semana con Carlos lejos de Barcelona. No le importa que tenga que aguantarse a las viejecitas de la congregación ya que para variar hará alguna travesura para arreglárselas. Baja los escalones casi de cuatro en cuatro, las maletas las lanzó por la ventana, casi le rompe la cabeza al taxista.
    Llega al Aeropuerto y mientras se acerca al grupo de Carlos siente como si fuera la primera vez que viaja, en cada paso su respiración se acelera… Carlos la mira a los ojos con ese brillo de adolescente pero tiene que disimular y respira profundo y vuelve a tomar la conversación con los demás.

  8. Comentario por joaco @ Mayo 20, 2008, 12:58 am

    Cuando el vuelo IB6842 despegó del Aeropuerto de Barajas, los primeros rayos de sol de esa mañana de sábado que entraban por la ventanilla, hicieron que Nidia desviara la mirada hacia el interior del avión. Los pasajeros charlaban animadamente. A su lado, Carlos revisaba los boletos de los seis feligreses que habían aceptado viajar con ellos a Nueva York para asistir al encuentro con el Papa Benedicto XVI. Nidia posó su mirada en aquel perfil que conocía desde hacía algunos años y no dejó de pensar que el traje negro del sacerdote contrastaba con lo blanco de su piel, haciéndolo lucir más atractivo.
    -¿Quieres tomar algo?- le preguntó Carlos sin levantar la mirada de los papeles que revisaba.

  9. Comentario por IAIA @ Mayo 20, 2008, 4:20 am

    Cuando el vuelo 2233 hacia Nueva York finalmente levantó vuelo, Nidia suspiró aliviada… Sonreía para sus adentros: ya empezaba el viaje que anisaba desde hace tiempo y se dispuso a disfrutarlo desde ese mismo momento.

    A su lado, un muchacho bien parecido, parecía tembrar de miedo. En medio de sus nervios, logró mirarla y sonreirle a la vez que le decía que se llamaba Carlos y que era su primer viaje en avión. Tenía pánico a los aviones.

  10. Comentario por CarminaCD @ Mayo 20, 2008, 9:37 am

    Dos primeros párrafos:

    El grupo, alrededor de diez personas, abordó el avión. Nidia no se animaba a seguir a Carlos ni siquiera con la mirada, pensaba que él podría estar en su misma incómoda situación y no hubiera deseado que nadie llegara a sospechar cuánto le atraía ese seductor sacerdote joven y carismático.
    Carlos era tan bonito como un actor de cine; rubio, alto, de ojos celestes. Nidia llegaba a adivinar hasta debajo de la sotana el cuerpo bien formado, los músculos delimitados en esos brazos, pecho y espalda ancha.

  11. Comentario por Mariangeles @ Mayo 20, 2008, 12:27 pm

    De repente las ventanillas, los motores, las azafatas. Hace viente minutos que están en el aire y ya Nidia comienza a sentir un leve mareo. Se pregunta si tuvo algún sentido tanto correr, organizar cosas para hacer este viaje junto a Carlos y el grupo de parroquianos que los acompaña a Nueva York.
    “Conocer al Papa no es algo que me entusiasme tanto, pero aquí estoy…” piensa. Cree darse cuenta ahí, en el aire, que ha estado usando todo esto como excusa para alejarse un poco de todo, de la rutina, y encontrarse más a sí misma. Definitivamente el carisma y el entusiasmo de Carlos son algunas de las razones por las que está allí, después de todo él ha sabido siempre lo que a los demás les hace falta. Siempre ha sido un excelente amigo y consejero.
    Ahora sigue prestando atención a la conversación que estaba teniendo con Carlos. Se perdió la descripción de Marta y José…

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