TsEdi, Teleservicios Editoriales, S.L. — Junio 5, 2008, 5:06 pm

Ejercicio 26 - Capítulo 5

Ya tenemos la reescritura del segundo capítulo. Podéis leer el texto en este enlace: * Capítulo 2

Antes te realizar este ejercicio, debéis enviar el ejercicio anterior, en el que tenéis que redactar el capítulo 4.

En este ejercicio váis a redactar el capítulo 5, teniendo en cuenta que el argumento debe ser este:

5.- Renato ha recogido a Samantha. Hablan de la empresa y de su familia, del curso de rafting. A Renato le gusta navegar, pero nunca ha hecho rafting. Piensa en la tensa situación que ha dejado en casa. Luisa empieza a sospechar que ese viaje no es precisamente de trabajo (Renato le planteó que era un curso a nivel gerencial)

Podéis enviar los capítulos 4 y 5 hasta el domingo a las 12 h de España. Podéis votar estos dos capítulos hasta el lunes a las 12 h.

3 comentarios »

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  1. Comentario por veronica @ Junio 6, 2008, 11:40 pm

    -Por fin llega- Pensó Samantha al verlo en su flamante automóvil. Renato se baja del auto, toma el pequeño bolso deportivo y lo guarda en la maletera junto al suyo. Samantha mira discretamente a su alrededor, le preocupa lo que digan si la ven viajando con otro hombre. Sentados y algo nerviosos emprenden rumbo al hermoso paraje turístico de Galicia..

    -¿Arrepentida?- con su estilo seductor de siempre.
    -¿Debería estarlo?- Samantha responde con un dejo de picardía en su mirada.
    -¿Juan estaba de acuerdo?
    -Juan siempre está de acuerdo- repitió con un tono irónico dejando entrever que poco importaba la opinión de su marido.

    No se atrevían a romper el hielo. Samantha mencionó el curso de excelencia telefónica, pero inmediatamente recordó a Nidia y prefirió callar. No se dio cuenta, pero su actitud mostraba una evidente molestia por el día de la entrevista donde la joven de cabello oscuro había sobresalido y brillando por sus conocimientos.

    Renato preguntó por Tintín, para suavizar el carácter de Samantha, bastó que lo mencionara para cambiar sus facciones a la expresión más dulce de una madre. Hablaba con orgullo y devoción de su pequeño: “ya aprendió a dibujar su nombre, es un niño muy inteligente”. Poco a poco los integrantes de la familia salían en la conversación. Así Renato se enteró de detalles íntimos que desconocía y tan sólo sospechaba. “Juan y yo apenas hablamos”. Entre líneas se podía leer mucho mejor.

    Luisa también apareció en la conversación, la esposa de Renato, quien sospechaba de esos viajes y comenzaba a poner obstáculos a su marido.
    -¿Por qué un curso de Rafting… qué tiene que ver eso contigo?- cuestionaba molesta su mujer. Nada le parecía más insólito que un curso de esos para una empresa de telecomunicaciones.
    -Son las nuevas políticas de la empresa, ¡No te imaginas los negocios que pueden cerrarse a nivel de gerencia luego de estas actividades!.
    -No. No me lo imagino. En realidad lo considero absurdo y poco práctico, además ¿por qué tienen que ir ellas también, sobre todo si no pertenecen a la gerencia? ¡La tal Samantha no tiene nada que hacer en tu grupo!.
    -Lo sé, pero yo no soy quien extiende las invitaciones. Quizás alguno de los gerentes pretende perderse en el bote con ella- Renato sonreía para aminorar la molestia de Luisa.
    -¡no me causa gracia!
    -a mí tampoco, hubiese preferido pasar el fin de semana contigo y los niños. Pero ya sabes como son estas cosas, el deber se impone.

    Samantha no lograba disimular su maliciosa alegría al escuchar el relato de su jefe. En el fondo estaba prefiriéndola a ella en lugar de Luisa, eso de alguna forma la alentaba a continuar esta aventura del rafting que prometía experiencias más allá de un curso para principiantes.

    -¿Nerviosa?- otra vez con ese tono en la voz que le erizaba la piel.
    -Un poco. Todo esto es nuevo para mí- ella sabía que no se refería precisamente al curso de rafting.
    -Recuerda que yo estaré a tu lado.
    -lo sé. Reconozco que me aterra toda esta novedad, hubiese preferido salir a navegar.
    -Navegar me encanta… es otra de mis pasiones, te dejas llevar en dirección del viento y te sientes libre.

    ¿Libre? Esa palabra sonaba casi prohibida en los oídos de Samantha. Deseaba más que nunca sentirse así junto a aquél maravilloso hombre que conducía tan seguro a su lado. Por un instante las palabras de Renato se transformaron en imágenes en el vidrio del parabrisas y vio exactamente lo que deseaba: Navegar juntos, dejándose llevar y sintiéndose libres.

  2. Comentario por viajera @ Junio 7, 2008, 3:32 pm

    Renato estaciona el auto y ayuda a Samantha con su bolso. - Está espectacular el día, escuché el pronóstico y aparentemente el fin de semana va estar despejado y muy agradable. Asi que Samantha no perdamos más tiempo y vamos.
    Durante el camino Renato le cuenta a Samantha que antes de salir estuvo discutiendo con Luisa. Ella me reclamó por que siempre estoy en la empresa, que casi no pasamos tiempo juntos. Para colmo ahora hasta el fin de semana. Traté de explicarle que éste curso era a nivel gerencial, por lo tanto mi presencia era imprescindible. Pero por más que le expliqué ella no me creyó, entonces agarré mi bolso y salí de casa, ella ni siquiera me saludo.
    No te preocupes, le dijo Samantha, seguro que cuando vuelvas todo va estar bien. - Ojalá que tengas razón, no me gusta estar disgustado con Luisa.
    A diferencia tuya, Juan sólo me pregunto -¿ Cuándo regresas? Siempre fue así, no creo que a estas alturas cambie.
    Renato se rie, no todos tenemos esa suerte. Pero cambiando de tema - ¿Cómo vas con la preparación del curso de Excelencia Telefonica?
    Samantha rápidamente comenta que todo bien sólo me falta ultimar unos pequeños detalles. No te preocupes todo esta bajo control. Ahora lo único que me preocupa es el curso de rafting. - ¿Has practicado rafting ántes? -Para serte sincero jamás, pero siempre estuve interesado en el tema. A mi me gusta navegar, esa es mi gran pasión, después del golf y el polo.
    Estuve mirando unos dvds, acerca de los distintos lugares donde se puede practicar rafting, me parecio muy interesante. Además éste deporte se puede practicar durante todo el año.
    Samantha esta bostezando, - ¿Falta mucho para llegar? - La verdad que no me acuerdo muy bien, pero pienso que ya estamos cerca.

  3. Comentario por CarminaCD @ Junio 8, 2008, 4:11 pm

    Samantha se siente una diosa transportada por caballos alados en una carroza de plata.
    Aunque en su interior el auto parezca una nave espacial con un tablero electrónico lleno de luces y botones. Una mecha, ella va montada en un Mercedes y del lado del acompañante. Puede observar a Renato como le plazca, de reojo para ocultar su tensión, de frente sin ruborizarse ya que hablan de esto y aquello superficialmente. Ya no le importaba el tiempo que había esperado parada en el frente de la empresa; era como haberse embarcado en una locura y se sentía fresca, viva, otra.
    - Ten en cuenta, Samantha, que el curso de excelencia telefónica debe dejarnos como resultado recursos humanos de calidad. Cada contacto con un cliente es una oportunidad y la persona encargada de realizar ese contacto debe ser de nuestra máxima confianza; debemos poder dejar que un telefonista trabaje independiente pero como si fuéramos nosotros mismos los que estamos al teléfono.
    - Estoy completamente de acuerdo contigo, por eso tengo una lista de personas en mi mente para contactar.
    - Bien, al menos tú me tranquilizas por ese lado.
    - ¿Por qué otro lado estás inquieto?
    - Nada, nada. En casa, solo eso, no te quiero involucrar, cosas de pareja.
    - ¡Ah! Por mí no hay problema, si necesitas hablar.
    Eso le ayudaría a que él se abriera con ella, un motivo más de acercamiento que le producía cosquilleos en el estómago. Era excitante que el marido de otra se confesara con ella y quién sabe si algo más.
    - Luisa me ha creado problemas antes de salir, que si ya trabajo hasta los fines de semana, que es muy dudoso un curso deportivo en lugar de formativo y esas cosas.
    - ¿Pero, le has explicado que es a nivel gerencial y no puedes faltar por nada del mundo?
    - ¡Qué más da!
    “Puntos a favor, Samy. “
    Renato comenzó a buscar en el navegador satelital una ruta diferente, le parecía que la computadora lo estaba desviando demasiado del punto de llegada. “Estos aparatos no sirven de copiloto”
    - Creo que estamos cerca, pero no encuentro en el navegador la ruta justa para llegar. No quisiera perderme la oportunidad de bajar al río entre los primeros, con lo que me encanta navegar.

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