El enemigo íntimo

Filed under: Redacción: Tercer ejercicio — Alicia at 12:09 am on Lunes, marzo 1, 2010

El enemigo íntimo?

Me duelen las sienes. Y la nuca. Intento abrir los ojos y tras largo esfuerzo percibo una luz muy tenue proveniente no sé de donde. Me falta el aire.

Todo es gris. Creo ver a mi alrededor un muro de un tono gris claro, que al tocarlo se me presenta blando…muy blando…

Quiero erguirme, me recuesto en él y mis piernas se aflojan. Caigo casi sentada, en una posición indefinida donde mis brazos se dislocan y se entregan; debo de semejar una marioneta. No me importa. Lo único que deseo en mi somnolencia es volver a la realidad que por ahora no evoco en detalle.

Me levanto y con las manos voy tanteando las paredes que en algún momento me dejarán en una abertura al exterior. Sigue siendo todo gris y blando, gris y blando, similar a un colchón. Y no he hallado aberturas.

Una música suave pretende que me distienda y me olvide del afuera. Digo del afuera porque me he dado cuenta que estoy encerrada en un cuarto destinado a los dementes, a los que han perdido la cordura. Pero no es mi caso.

Las imágenes se me presentan nítidas ahora. Sólo intenté por enésima vez convencerlo de lo conveniente de una separación; porque no toleraba más su maltrato físico y mental, porque le prometí que le traería los niños cuando lo quisiera, porque traté de llegar a un final consensuado.

No me escuchó. De un portazo dio por terminado mi diálogo frustrado y salió hacia su clínica. Volvió a los minutos, tomó mi brazo con una presión? inusitada…Y no recuerdo nada más.

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